PROGRAMA Institucional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. 2025-2030.
Al margen un logotipo, que dice: Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C.
PROGRAMA INSTITUCIONAL CENTRO DE INVESTIGACIÓN EN ALIMENTACIÓN Y DESARROLLO 2025-2030
1. Índice
2. Señalamiento del origen de los recursos del Programa
3. Siglas y acrónimos
4. Fundamento normativo
5. Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo
6. Objetivos
6.1 Relevancia del objetivo 1: Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social.
6.2 Relevancia del objetivo 2: Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social.
6.3 Relevancia del objetivo 3: Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en problemas públicos y bienestar social.
6.4 Relevancia del objetivo 4: Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social.
6.5 Vinculación de los objetivos del Programa Institucional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo 2025-2030
7. Estrategias y líneas de acción
8. Indicadores y metas
2. Señalamiento del origen de los recursos del Programa La totalidad de las acciones que se consideran en el Programa, incluyendo aquellas correspondientes a sus objetivos, estrategias y líneas de acción, así como las labores de coordinación interinstitucional para la instrumentación de dichas acciones, el seguimiento, reporte y rendición de cuentas de las mismas, se realizarán con cargo a los recursos aprobados a los ejecutores de gasto participantes en el Programa, en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio respectivo.
CDC Centros para el Control y Prevención de Enfermedades
Ceibaas Centro de Estudios e Investigación en Biocultura, Agroecología, Ambiente y Salud.
Cidam Centro de Innovación y Desarrollo Agroalimentario de Michoacán
CHTI Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación.
CIAD Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo.
Conabio Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad
Conagua Comisión Nacional del Agua
Covid 19 Enfermedad infecciosa provocada por el virus SARS-CoV-2.
CPI Centros Públicos de Investigación.
DCA Doctorado en Ciencias Agroecológicas.
DDE Diclorodifenildicloroetileno
DDT Diclorodifeniltricloroetano
DIF Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia
ENBC Especialidad Nacional en Bienestar Comunitario.
Ensanut Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.
ENT Enfermedades no transmisibles
Eramo Encuesta de Residuos Alimentarios de los Municipios y sus Organismos
ET Enfermedades transmisibles
FAO Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
GEI Gases de efecto invernadero
GIS Sistema de Información Geográfica
IES Instituciones de Educación Superior.
Inegi Instituto Nacional de Estadística y Geografía
IUCN Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza
I+D+i Investigación, Desarrollo e Innovación.
LAN Ley de Aguas Nacionales
Laniia Laboratorio Nacional para la Investigación en Inocuidad Alimentaria
LGMHCTI Ley General en materia de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación.
Mipyme Micro, pequeña y mediana empresa
ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible.
ONU Organización de las Naciones Unidas
PAP Plaguicidas altamente peligrosos
PIB Producto interno bruto
PSCHTI 2025-2030 Programa Sectorial de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación 2025-2030.
PND 2025-2030 Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030.
PTAR Programa de Trabajo de Administración de Riesgos
PTCI Programa de Trabajo de Control Interno
RHA Regiones hidrológicas administrativas
Secihti Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación
Semarnat Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
SEP Secretaría de Educación Pública.
SNCP Sistema Nacional de Centros Públicos.
UCI Unidades de Cuidados Intensivos
UNCCD Convención de las Naciones Unidas contra la Desertificación
UNEP Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
WWF Fondo Mundial para la Naturaleza
El Programa Institucional del CIAD 2025-2030 se fundamenta en el artículo 3o de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que en su fracción V, reformada el 15 de mayo de 2019, determina que toda persona tiene derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica y que el Estado apoyará la investigación e innovación científica, humanística y tecnológica, garantizará el acceso abierto a la información que derive de ella. Se sustenta igualmente en el artículo 4o, párrafo 3, que establece que toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad y que este será garantizado por el propio Estado.
También responde al artículo 25 de la Carta Magna, que en su párrafo tercero estipula que el Estado planeará, conducirá, coordinará y orientará la actividad económica nacional y llevará a cabo la regulación y fomento de las actividades que demande el interés general en el marco de libertades que otorga la Constitución. Asimismo, atiende a lo establecido en el artículo 26 constitucional, que en su apartado A establece que habrá un plan nacional de desarrollo al que se sujetarán obligatoriamente los programas de la Administración Pública Federal.
Se sustenta igualmente en la Ley de Planeación, que en su artículo 4o determina que es responsabilidad del Ejecutivo Federal conducir la planeación nacional del desarrollo con la participación democrática de la sociedad, mientras que en su artículo 5o conviene que el Ejecutivo Federal elaborará el Plan Nacional de Desarrollo y en el artículo 9o establece que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal deberán planear y conducir sus actividades con perspectiva intercultural y de género y con sujeción a los objetivos y prioridades de la planeación nacional de desarrollo, mientras que, en el artículo 17, fracción II, señala que las entidades paraestatales deberán elaborar sus respectivos programas institucionales en los términos previstos en la misma Ley y en la Ley Federal de las Entidades Paraestatales o, en su caso, en las disposiciones que regulen su organización y funcionamiento, atendiendo a las previsiones contenidas en el programa sectorial correspondiente y observando en lo conducente las variables ambientales, económicas, sociales y culturales respectivas.
En este sentido, responde también al artículo 47 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales, y 22 de su Reglamento, se determina que las entidades paraestatales, para su desarrollo y operación, deberán sujetarse a la Ley de Planeación, al Plan Nacional de Desarrollo y a los programas sectoriales que se deriven del mismo, por lo que deberán formular sus propios programas institucionales, en congruencia con los objetivos y prioridades del PND 2025-2030, así como a lo establecido en el artículo 61 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, el cual indica que el Ejecutivo Federal deberá establecer un Programa Institucional de Mediano Plazo para promover la eficiencia y eficacia en la gestión pública de la Administración Pública Federal.
En congruencia con lo anterior, en el artículo 76 de la LGMHCTI, que atiende los principios orientadores del apoyo a la investigación científica, desarrollo tecnológico e innovación, se instituye que estas actividades deberán apegarse a los procesos generales de planeación que establecen esa y las demás leyes aplicables, mientras que en el artículo 15, relativo al PSCHTI 2025-2030, determina que su integración, aprobación, actualización, ejecución y evaluación se realizará en los términos de lo dispuesto en la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, en la Ley de Planeación y en la propia LGMHCTI.
De manera particular, el Programa Institucional del CIAD 2025-2030 deriva del PND 2025-2030, el cual define las prioridades nacionales que se busca alcanzar como parte de los esfuerzos para construir el Segundo Piso de la Cuarta Transformación, que en su Eje General 2 (Desarrollo con bienestar y humanismo) subraya el propósito de construir un país con bienestar, bajo un desarrollo sostenible, y señala como un objetivo esencial la seguridad alimentaria y la promoción de la ciencia y tecnología,. De la misma forma, al ser el CIAD parte del SNCP de la Secihti, el Programa Institucional del CIAD 2025-2030 se alinea y vincula directamente a los objetivos del PSCHTI 2025-2030.
Finalmente, es importante resaltar que, para el cumplimiento de su objeto social, conforme a los alcances y facultades determinados en el Acuerdo de Creación y sus Estatutos, es de obligatoria necesidad asentar que será el propio CIAD la entidad responsable de coordinar la integración, publicación, ejecución, seguimiento y rendición de cuentas del presente Programa.
5. Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo El Programa Institucional del CIAD 2025-2030 articula la experiencia acumulada en el periodo 2018-2024 con las prioridades definidas en el PND 2025-2030, que se plasman en las estrategias de política pública trazadas por el PSCHTI 2025-2030 de la Secihti.
El punto de partida lo marcan los resultados del Programa Institucional 2023-2024, donde se confirma que el CIAD, integrante del SNCP posee la capacidad científico-tecnológica necesaria para ofrecer alternativas innovadoras en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con enfoque inclusivo y perspectiva de género, áreas que el Centro ha identificado como sus fortalezas.
La evolución reciente del CIAD ofrece un punto de partida más sólido para la integración de su Programa Institucional 2025-2030, acorde con las acciones nacionales de transformación actualmente en marcha. Durante el período 2018-2024, el Centro fortaleció su presencia territorial en siete estados, con la consolidación de una unidad regional en Hidalgo y la apertura del Ceibaas en Colima. Estas acciones articulan el carácter multirregional de la institución con su propósito de atender vocaciones productivas y culturales locales, objetivo irrenunciable de la política de Estado que inspira a la actual administración federal.
Para ello, el CIAD cuenta con el esfuerzo colaborativo y comprometido de 430 personas (125 investigadoras e investigadores titulares, 73 asociadas y asociados, 24 Investigadoras e Investigadores por México, 108 técnicas y técnicos académicos y 100 administrativas y administrativos), más 78 personas posdoctorantes.(1) El personal de investigación mantuvo una productividad de 480 productos arbitrados en 2024 (el 86.6% indexados), con una tasa de 3.31 productos por investigador, 11.5% por encima del año previo, y una suma de 5.4 solicitudes de propiedad intelectual por cada cien personas investigadoras, señal de la creciente orientación a resultados transferibles en beneficio de los sectores social, gubernamental y productivo.(2)
A nivel formativo, cuatro posgrados propios y dos programas interinstitucionales atienden a 450 estudiantes; en 2024 egresaron 108, lo que arroja un índice de 0.74 egresos por investigador y un cumplimiento de meta de 103%. No obstante, la Maestría en Desarrollo Regional evidenció una contracción coyuntural de matrícula por ajuste de la convocatoria 2022, situación que impactará parcialmente los egresos de 2025 y que ya se enfrenta con una campaña de promoción y difusión reforzada.(3)
En el plano de la vinculación, el CIAD suscribió 97 nuevos convenios de transferencia en 2024, superando en 4.5% su meta anual, lo que le permitió diversificar su incidencia hacia los sectores productivos y sociales, gobiernos e instituciones de educación superior. Algunos casos de éxito son la asistencia técnica otorgada a productores de ostión, maíz, chile, mango, tilapia y camarón, así como el diseño de alimentos saludables, paquetes tecnológicos para control de E. coli y Salmonella en alimentos y producción de vacunas para la porcicultura, entre otros.(4)
Hoy, con el cambio de sexenio y la instalación del Segundo piso de la Cuarta Transformación, el PND 2025-2030 reordena las prioridades nacionales alrededor de cuatro ejes generales (Gobernanza con justicia, Desarrollo con bienestar y humanismo, Economía moral y trabajo y Desarrollo sustentable) y tres ejes transversales (Igualdad sustantiva, Innovación pública y Derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos). Estos ejes se sostienen en principios que definen el nuevo horizonte político: separación del poder político y económico, prosperidad compartida, austeridad republicana, honestidad como norma pública, igualdad sustantiva, soberanía y cuidado ambiental.
Estos principios que dan forma a los Cien Compromisos de Gobierno alimentan la arquitectura programática del PSCHTI 2025-2030. En ese documento, la nueva Secihti establece seis objetivos:
1.- Promover la formación de personas altamente especializadas en ciencia, humanidades, tecnología e innovación, así como las vocaciones tempranas, con un enfoque de inclusión e igualdad sustantiva para fortalecer las capacidades de México y reducir su dependencia tecnológica.
2.- Impulsar el crecimiento y desarrollo profesional de las personas investigadoras, promoviendo la igualdad de oportunidades, la inclusión y una distribución más equilibrada de recursos y apoyos en las distintas regiones del país.
3.- Asegurar la realización de investigación básica y aplicada en todas las áreas del saber para generar conocimiento y atender problemas nacionales, fortaleciendo la infraestructura científica y tecnológica, difundiendo la ciencia y promoviendo la participación social en las agendas de investigación.
4.- Impulsar el desarrollo tecnológico en el ecosistema nacional de innovación mediante la maduración y escalamiento de tecnologías prioritarias, fortaleciendo la independencia tecnológica y el bienestar social.
5.- Proveer a la sociedad soluciones tecnológicas mediante vinculación, mejoramiento de la inventiva, protección del conocimiento y transferencia tecnológica, asegurando su escalamiento e implementación, para contribuir al bienestar social, la soberanía tecnológica y el desarrollo sostenible.
6.- Garantizar la integración y operación del Sistema Nacional de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación mediante el impulso de la coordinación intergubernamental y la colaboración interinstitucional e interdisciplinaria para la atención de las prioridades nacionales.
El PSCHTI 2025-2030 subraya la adopción de enfoques de género, interculturalidad y ética socioambiental, en coherencia con la LGHCTI y el eje transversal de innovación pública previsto en el PND 2025-2030.
Destaca, además, la incidencia sobre los objetivos del servicio público, y en particular del CIAD, de los diez principios del Humanismo Mexicano: Prosperidad compartida, No puede haber Gobierno rico con pueblo pobre, Las y los gobernantes deben ser honrados y honestos, La democracia es el Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, La libertad es esencia de la democracia, Desarrollo y bienestar con cuidado al medio ambiente, Igualdad sustantiva, México soberano, independiente, libre y democrático, La política se hace con amor y no con odio, y Condenamos el clasismo, el racismo, el machismo y cualquier forma de discriminación, los cuales delimitan nuestras conductas, acciones y estrategias.
Frente a este nuevo escenario, el Programa Institucional del CIAD 2025-2030 se articula a partir de tres planos de alineación:
Primero, vincula sus acciones sustantivas con los temas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en el bienestar social.
Segundo, alinea las estrategias y líneas de acción con las establecidas en el PSCHTI 2025-2030: los programas académicos del CIAD adoptan la meta de equidad de género y regionalización; las actividades de investigación posicionan al CIAD como un referente en investigación básica y de frontera al mismo tiempo que consolidan las trayectorias de las personas investigadoras del CIAD y las personas investigadoras por México adscritas al Centro. La investigación resultante se traduce en acciones de vinculación y divulgación, propiedad intelectual y modelos de incubación y emprendimiento como plataformas de maduración tecnológica orientadas al bienestar social.
Tercero, proyecta indicadores de impacto que convergen con los del PND 2025-2030, desde la contribución a la disminución de la pobreza alimentaria hasta la participación en cadenas de valor nacional, de modo que las acciones del CIAD contribuyan al principio gubernamental de la transformación.
Todo ello se refleja en el desarrollo de proyectos y programas que inciden en la atención prioritaria a comunidades pequeñas y a pequeños productores, infancias y pueblos originarios. Además, se forma a personas en ciencia, humanidades, tecnología e innovación y se despliega un amplio abanico de apropiación social del conocimiento.
En el plano interno, el Programa Institucional es congruente con la Ley de Austeridad Republicana, privilegiando el uso de los recursos públicos en proyectos con incidencia social y en becas para las y los estudiantes. A la par, se robustece la transparencia mediante la publicación en acceso abierto de los resultados de los proyectos de investigación, tesis y patentes, en sintonía con el compromiso de innovación pública digital que el PND 2025-2030 declara como la "digitalización más ambiciosa de la historia".
La dimensión territorial del Programa se expresa en una estrategia de nodalización que integra a la sede y subsedes del CIAD (Hermosillo, Guaymas, Culiacán, Mazatlán, Delicias, Cuauhtémoc, Pachuca, Tepic y Colima), además de Morelia (en donde se participa en el Cidam), como "faros de ciencia con incidencia", cada uno con proyectos insignia del PND 2025-2030 con capacidad de fortalecer vocaciones regionales y polos de desarrollo sustentable; los siguientes proyectos son un ejemplo de estas aportaciones al conocimiento científico, humanista, tecnológico y de innovación que se desarrollan por parte del CIAD:
· Programa de niños promotores de la salud. (Sede Hermosillo).
· Transición agroecológica para una producción de maíz a escala comercial libre de agrotóxicos. (Sede Hermosillo)
· Los subproductos agroalimentarios como fuente de compuestos fenólicos y su efecto en parámetros bioquímicos y citoprotectores en un modelo murino de prediabetes inducida. (Sede Hermosillo).
· Rescate y revalorización de saberes tradicionales ligados a los alimentos fermentados tradicionales mexicanos: coadyuvando a la salud neurológica. (Sede Hermosillo).
· Seguridad energética, hídrica y alimentaria para pueblos originarios en regiones costeras semiáridas del norte de México. (Sede Hermosillo).
· Milpa agroecológica de sistemas agrícolas tropicales libres de glifosato (Masatl): estrategias de innovación y acción participativa para la eliminación de agrotóxicos en el estado de Colima. (Subsede Colima).
· Estudio técnico de soporte a la solicitud de denominación de origen: Café de Nayarit. (Subsede Tepic).
· Evaluación integral del proceso para la producción de un producto diferenciado de miel de agave producido a partir de aguamiel. (Subsede Pachuca).
· Aprovechamiento de la biomasa residual proveniente de las actividades pesqueras de la comunidad comcaac (Seri) bajo un enfoque de economía circular. (Subsede Mazatlán).
· Escuelas para la vida agroecológica: resiliencia de ecosistemas rurales del valle del Yaqui. (Subsede Guaymas).
· Estudio exploratorio de microorganismos nativos como alternativa de control biológico de enfermedades en cultivos. (Subsede Delicias).
· Monitoreo de transgenes y pesticidas en maíz y subproductos alimenticios: enfoque sustentable para el campo agrícola mexicano. (Subsede Culiacán).
· Microorganismos asociados a cultivares de maíz (Zea mays L.) en la sierra Tarahumara y su efecto en la protección y el crecimiento del cultivo. (Subsede Cuauhtémoc).
Es de resaltar que, desde su fundación el CIAD ha mantenido una estrecha vinculación con los sectores social, gubernamental y productivo, a través de la prestación de servicios analíticos, consultorías y asesorías en los temas del conocimiento que cultiva.
Destaca la vigilancia en materia de etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasadas, que se ha realizado por décadas para coadyuvar al cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010 (https://www.dof.gob.mx/normasOficiales/8150/seeco11_C/seeco11_C.html), a través de los laboratorios de análisis de alimentos en Hermosillo, Sonora, y en Culiacán, Sinaloa, así como la verificación de la composición de alimentos para programas sociales como el de desayunos escolares del DIF y la composición de algunos de los menús de los DIF estatales, ha sido materia de trabajo para el Laboratorio de Análisis de Alimentos de la Coordinación de Nutrición de la sede Hermosillo.
En el mismo sentido, se ha brindado apoyo a programas sociales que ofrecen alimentos a poblaciones vulnerables, mediante la determinación de la autenticidad de alimentos de origen animal, principalmente leche y carne, a través del Laboratorio de Calidad, Autenticidad y Trazabilidad de Alimentos de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal, de la sede Hermosillo.
El diagnóstico de virus en crustáceos y moluscos producidos por acuacultura, de importancia comercial tanto para el mercado nacional como el de exportación ha sido atendido por los Laboratorios de Diagnóstico Molecular en la sede Hermosillo y en la subsede Mazatlán. Destaca la importante labor realizada por los laboratorios de CIAD en la implementación de nuevas metodologías para estar a la vanguardia ante la crisis por virus emergentes que impactan la producción acuícola nacional.
Gracias a las investigaciones realizadas en materia de fitopatología, la subsede Culiacán ha sido un referente en análisis para la detección temprana de patógenos que atacan los diferentes cultivos agrícolas. Destaca la apertura a la exportación de tomate y pimiento morrón mexicano al mercado de Japón, sustentada principalmente en los trabajos de investigación realizados en el CIAD; en este último caso los resultados obtenidos por el Centro concluyeron el llamado chile bell no era susceptible al moho azul del tabaco (Peronospora tabacina Adam).
Los laboratorios de las subsedes en Guaymas y Mazatlán se han distinguido por sus servicios para la vigilancia en materia de contaminantes del ambiente, resaltando los de calidad de agua y suelo. Asimismo, gracias a los trabajos realizados en Hermosillo y las subsedes Guaymas y Colima, se promueven prácticas agroecológicas y la sustitución gradual de agroquímicos por bioinsumos.
El CIAD lidera dos laboratorios nacionales que coadyuvan a la atención de problemas prioritarios: el Laniia, integrado por cinco IES del noroeste, que se encarga de estudiar y vigilar la inocuidad de alimentos, agua y ambiente, y el Laboratorio Nacional Red Tilapia México, integrado por cuatro centros públicos de investigación, cinco IES y dos instituciones públicas, que atiende el desarrollo sustentable del sector Mipyme de la cadena de valor de la tilapia mexicana.
En la subsede Delicias, a través del Programa "Apoyo para el desarrollo de emprendimientos y escalamiento de mipymes comerciales", dirigido a productos regionales cien por ciento chihuahuenses, se apoya con la realización de los estudios microbiológicos y tablas nutrimentales de los productos que solicitan el apoyo.
Los laboratorios de la subsede Cuauhtémoc ofrecen por su parte servicios de detección de Melissococcus plutonius y Paenibacillus larvae en miel para exportación. Se ha colaborado con la Asociación Mexicana de Exportadores de Miel de Abeja, quienes requieren la certificación de ausencia de estos microorganismos en miel para exportación a países como Emiratos Árabes, Arabia Saudita y China. También inciden de manera importante en temas de manejo agronómico y fitopatología del manzano, a través de la evaluación de la eficacia de diversos productos utilizados en su cultivo.
Desde la Coordinación de Desarrollo Regional de la sede Hermosillo se realiza la evaluación de los impactos por la aplicación de diferentes programas en materia de desarrollo económico, impuestos, educación, género y pobreza.
En lo internacional, el Programa se alinea al principio de soberanía científica y tecnológica y cooperación con otros países: promueve la sustitución de importaciones críticas y simultáneamente participa en redes de ciencia abierta con América Latina y el Caribe para impulsar acciones como la transición agroecológica regional, por citar un ejemplo. Esta lógica recoge el compromiso de separación real del poder político y económico al evitar la captura corporativa del conocimiento y asegurar que los beneficios de la investigación permanezcan en el dominio público.
Por otra parte, la trayectoria formativa del CIAD se relanza bajo el enfoque de igualdad sustantiva. El Programa Institucional del CIAD 2025-2030 en cuanto a los programas de posgrado, busca mantener la matrícula paritaria de ingreso y promover las actividades de retribución social de las y los estudiantes, reforzando el principio de "prosperidad compartida" y contribuyendo a la revolución de las conciencias a la que alude el PND 2025-2030. En paralelo, el Programa coadyuva al logro de los compromisos del PSCHTI 2025-2030 para consolidar la trayectoria de las personas investigadoras y el estudiantado a través de la generación de ciencia básica y aplicada, de frontera y con incidencia social, publicaciones con acceso abierto, patentes con impacto social y proyectos de transferencia tecnológica hacia los sectores público, social y productivo.
Por último, el Programa Institucional adopta una narrativa de principios: separación entre ciencia y corporativismo, prosperidad compartida, austeridad, honestidad y rendición de cuentas, democracia participativa en la definición de proyectos, igualdad sustantiva de género e interculturalidad, soberanía tecnológica, desarrollo con respeto ambiental y una dirigencia que entiende la investigación como un compromiso ético y social. Al inscribir estos principios en cada objetivo operativo, el CIAD coadyuva al modelo nacional de desarrollo basado en el Humanismo Mexicano.
De esta manera, la situación actual puede resumirse en un tránsito ordenado del Programa Institucional 2023-2024 con acciones que integran los valores del Segundo Piso de la Cuarta Transformación y los convierte en metas verificables: ciencia con rostro humano, innovación con propósito social y gestión institucional que honra el mandato de un Estado austero, honesto y cercano a su pueblo.
Con base en ello, se busca contribuir, desde las capacidades y competencias institucionales descritas, a la atención de algunos de los principales problemas públicos que afectan a la sociedad mexicana e incidir positivamente, mediante las acciones de investigación, docencia y vinculación, en los niveles de bienestar de sus comunidades; entre otros:
Agrotóxicos y transición agroecológica
El uso intensivo y generalizado de agrotóxicos en la producción agrícola mexicana representa un riesgo significativo para la salud humana, el ambiente y la sustentabilidad del sistema alimentario. En lugar de garantizar seguridad y soberanía alimentaria, el modelo basado en insumos químicos genera dependencia externa, pérdida de biodiversidad, contaminación de suelos y aguas y exposición crónica de productores y consumidores a compuestos tóxicos.
En materia de salud pública, de acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios,(5) México ocupa uno de los primeros lugares en intoxicaciones agudas por plaguicidas en América Latina, mientras que estudios recientes del CIAD han documentado residuos de plaguicidas organofosforados en hortalizas de consumo local en Sonora, así como biomarcadores de exposición en jornaleros agrícolas.(6) En cuanto a medio ambiente, la Semarnat(7) señala que más del 50% de los cuerpos de agua monitoreados en regiones agrícolas contienen trazas de herbicidas como glifosato y atrazina. Respecto a economía y dependencia, datos de la Secretaría de Economía(8) muestran que más del 70% de los plaguicidas se importan, lo que genera vulnerabilidad del sector productivo frente a mercados externos, mientras que respecto a su manifestación social el relator especial de Naciones Unidas sobre Sustancias Tóxicas(9) advierte que las comunidades rurales, indígenas y jornaleros son los sectores más expuestos y con menor acceso a servicios de salud y mitigación.
Entre las causas estructurales identificadas se encuentran las políticas agrícolas (que han priorizado la productividad de corto plazo mediante paquetes tecnológicos basados en agroquímicos), la ausencia de incentivos efectivos para prácticas agroecológicas y la limitada investigación aplicada y de transferencia tecnológica en bioinsumos.
Los principales efectos intermedios son el propio aumento del uso de plaguicidas de alta peligrosidad, la dependencia del productor hacia distribuidores de agroquímicos y la falta de capacitación en manejo de cultivos en transición agroecológica. Los efectos inmediatos se refieren a la exposición ocupacional y alimentaria a agrotóxicos, la contaminación de suelos y aguas y la pérdida de polinizadores y organismos benéficos. Los efectos sociales observables remiten al incremento de enfermedades asociadas (cáncer, alteraciones neurológicas, afectaciones reproductivas), pérdida de medios de vida sustentables, reducción de la resiliencia de sistemas agroalimentarios y creciente desconfianza del consumidor hacia la inocuidad de los alimentos nacionales.
Por lo que respecta al CIAD, el Centro coadyuva en el desarrollo y validación de alternativas agroecológicas para la sustitución progresiva de agrotóxicos en producción de alimentos, orientadas a pequeños y medianos productores de regiones agrícolas estratégicas de México, quienes enfrentan mayor vulnerabilidad por dependencia de agroquímicos y menor acceso a bioinsumos, además de que impulsa investigación aplicada en y para la producción de bioinsumos comunitarios sustentables y prácticas de manejo agroecológico, acompañada de protocolos de validación en campo y fortalecimiento de capacidades locales.
De la misma forma, continuará generando evidencia científica, socialmente pertinente, sobre los impactos de agrotóxicos en salud y ambiente, en beneficio de comunidades rurales, jornaleros agrícolas y consumidores, principalmente en territorios con alta intensidad agrícola, como es el caso de Sinaloa, Sonora, Guanajuato y Chiapas, y seguirá documentando los riesgos, costos ocultos y externalidades del modelo de transición agroecológica, utilizando metodologías de epidemiología ambiental, biomonitoreo y análisis socioeconómicos, de manera que la información respalde decisiones de política pública y abone al diseño y promoción de programas y estrategias educativas de concientización social.
Asimismo, se trabajará en el fortalecimiento de la transición agroecológica en sistemas productivos locales mediante capacitación, acompañamiento técnico y vinculación institucional, un propósito que impacta a productores, cooperativas, organizaciones sociales y gobiernos locales. Como parte de ello, se promoverán modelos de escuelas de campo, faros agroecológicos y plataformas de coinnovación que faciliten la adopción de prácticas sostenibles, reduzcan riesgos a la salud y mejoren la soberanía alimentaria, con reconocimiento de los saberes y prácticas tradicionales.
Recursos hídricos
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala en su artículo 27 que las tierras y aguas comprendidas dentro del territorio nacional son propiedad de la Nación,(10) la cual está facultada para transmitir este dominio en formato de propiedad privada. La administración del agua corresponde al Poder Ejecutivo, el cual cuenta para ello con la LAN que establece los principios para su aprovechamiento y preservación a través de la Conagua.(11) En la estructura de las instituciones públicas federales, la Conagua se encuentra sectorizada en la Semarnat, lo que señala el interés de introducir criterios de sustentabilidad ambiental en su administración.
La LAN vigente contiene ciertos avances en el sentido ambiental y también reconoce la personalidad jurídica de los núcleos agrarios, que en México refiere a la propiedad comunal de la tierra. Sin embargo, de manera preponderante la LAN se basa en una conceptualización del agua como mercancía.(12),(13) Esta ley se decretó en 1992 en el marco del Tratado de Libre Comercio (TLC, hoy T-MEC) y marca el inicio del periodo de desarrollo económico conocido como neoliberal. Se caracteriza por un aumento sin precedente de las concesiones del agua al sector privado, en particular al sector agroindustrial que, si bien generó mayor productividad agrícola, también favoreció la acumulación del agua en pocas manos del sector privado.(14) La LAN también ha sido criticada por su enfoque extractivista, asociada con el avance capitalista contemporáneo, en contraste con una gestión del ciclo hidrológico.(15)
La administración del agua en México está organizada en 13 RHA, demarcadas por los límites municipales en función de las cuencas hidrológicas y agrupadas por su ubicación. El Programa Nacional Hídrico 2020-2024 reconoce que existe un grave deterioro del agua en términos cuantitativos y cualitativos y además señala la grave inseguridad hídrica en la que permanece casi la mitad de la población. Así, la RHA XIII (Valle de México) presenta un Grado de Presión Muy Alto; siete RHA presentan un Grado de Presión Alto; una presenta un grado de presión medio y una un grado de presión bajo. Sólo tres RHA, ubicadas en el sureste del país, se encuentran sin estrés; sin embargo, esta región es la de más bajo nivel de desarrollo.(16)
El estado de Sonora es un caso de estudio e intervención donde el CIAD ha participado en proyectos interinstitucionales que se han desarrollado sobre las disponibilidades y usos del agua. De esta experiencia, se han extraído los siguientes elementos de principal consideración, factibles de extrapolarse a nivel nacional.
No obstante que la entidad pertenece a la RHA II, clasificada con un Grado de Presión Alto, los municipios costeros que conforman el Corredor Biocultural Estuarino están considerados como de Alta Vulnerabilidad a la Sequía. En cuanto al agua subterránea, este recurso está organizado por acuíferos cuyos límites corresponden a las cuencas y municipios. Estos acuíferos, en su mayoría, están clasificados como sobreexplotados e incluso algunos presentan intrusión salina del mar.(17)
En 2017, 76% del agua disponible en el estado se destinaba al sector agrícola (64% proviene de flujo superficial y el resto de fuentes subterráneas), mientras que el abastecimiento público consume 14%, la energía eléctrica 5% y el autoabastecimiento industrial 5%. Las pérdidas de agua en el riego agrícola se estiman en 40%, mientras que la del servicio público alcanzan 60%.(18)
La problemática del agua está documentada ampliamente.(19),(20),(21),(22),(23),(24),(25) Estas aportaciones refieren principalmente a que el ecosistema predominante pertenece al Desierto de Sonora, lo que no sólo significa un régimen pluvial relativamente bajo, sino que también presenta temperaturas que pueden exceder los 40°C durante seis meses continuos y en ocasiones los 50°C bajo la sombra.
A pesar de esto, Sonora pudo convertirse en una potencia agroindustrial a través de sus distritos de riego ubicados en los valles deltaicos costeros, además de desarrollar una industria minera, ganadera y acuícola de relevancia nacional e internacional en algunas ramas y segmentos. Sostiene a una población de tres millones de personas, de la cual 87% es urbana. Sin embargo, lentamente la crisis del agua, asociada al cambio climático, se ha instalado en la región hasta llegar al punto de que en el ciclo agrícola de invierno 2024-2025 se dejó de sembrar más del 80% de los distritos de riego, que antes proveían 50% del trigo de México.(26),(27),(28)
Importa señalar que en este escenario los pueblos indígenas y la población rural conforman el sector más afectado, quienes señalan como principal obstáculo el hecho de no tener acceso a los procesos de toma de decisiones de la administración y distribución del agua.(29) Lo anterior no sólo es un tema de justicia hídrica, sino que, por tratarse de comunidades que llevan ocupando sus territorios desde tiempos prehispánicos, han generado todo un conjunto de creencias, saberes y prácticas que redundan en que sus ecosistemas se encuentran en condiciones relativamente mejores de conservación.
Por ello, a este acervo se le denomina legado biocultural, cuya singularidad solo ocurre en el contexto de estas comunidades.(30),(31) Asimismo, se ha documentado la importancia que tienen estos territorios como reservorios de agua y de conocimientos en el manejo sustentable del ciclo hidrológico, saberes de gran valía para la identificación de los sistemas de flujo subterráneo del agua.(32),(33)
En los últimos 15 años, Sonora ha sido escenario de serios conflictos por el agua que incluso han amenazado el statu quo de la estructura política de la entidad.(34) En este escenario, la implementación del Plan Hídrico de Sonora 2023-2053 apunta a ser nuevamente fuente de conflictos.(35) Sin duda alguna, la problemática del agua de Sonora no sólo refiere a las características de sus ecosistemas, sino que también se asienta en aspectos estructurales, como la organización productiva y política, así como del lugar que tiene en la política federal la gestión del agua que, como ya se señaló, se rige relativamente por la LAN, ya que finalmente las oligarquías regionales se imponen.
Importa recordar que la administración federal 2018-2024 no sólo orientó sus esfuerzos hacia el sureste de México, sino que también redujo el presupuesto de los sectores públicos del agua y del medio ambiente, así como los apoyos que se destinaban al sector empresarial agroindustrial.
Otro factor que está cobrando fuerza en la explicación de la crisis hídrica es la falta de inversión en ciencia y tecnología frente a los desafíos ya previstos del cambio climático. Se continúa solucionando la problemática hídrica con el flujo superficial, derivado del régimen pluvial,(36) el cual no sólo ha disminuido en cantidad, sino que también ha cambiado en su patrón geográfico y temporal. Pese a que ya está reconocido que 90% del agua se encuentra en fase subterránea, muy poca atención ha recibido el estudio de estos sistemas de flujo, aun cuando las concesiones para la apertura de pozos que otorga la Conagua se basan en conceptos de acuíferos de la LAN, que en algunas comunidades científicas de hidrogeología se han superado.(37),(38),(39)
Medio ambiente
Las actividades humanas han impactado a los ecosistemas del planeta y sus funciones. Prueba de ello es la reducción de bosques y selvas a nivel mundial. De acuerdo a la FAO,(40) esta reducción se estima entre 5 y 10 millones de hectáreas por año; en 2024 la pérdida fue incluso mayor (30 millones de hectáreas) debido al incremento en los incendios forestales.
En estrecha relación está la pérdida de la biodiversidad. De acuerdo con organizaciones como el WWF,(41) se estima que entre el 0.01% y el 0.1% de todas las especies desaparecen cada año (entre diez y cien mil especies por año), una tasa mucho más alta que los procesos naturales. Y si nos enfocamos en los océanos, dentro de la lista roja de la IUCN,(42) se tiene un 37% de especies marinas consideradas como amenazadas de extinción (peces, corales, mamíferos, reptiles y otros).
En México, la Conabio(43) monitorea pérdida de vegetación en Áreas Naturales Protegidas, con valores que varían según la región y tipo de ecosistemas; por ejemplo, en selvas húmedas se tiene un 1.98% de pérdida promedio, selvas cálido secas un 0.31%, sierras templadas un 0.28% y desiertos de américa del norte un 0.01%. En cuanto a biodiversidad, México alberga alrededor de 1,150 especies de aves, lo que lo coloca en el undécimo lugar a nivel mundial; de estas especies, 109 son endémicas. Las aves cumplen funciones biológicas como polinización, dispersión de semillas y control biológico. Sin embargo, muchas de las poblaciones de aves están en declive, principalmente por la pérdida de hábitat, como lagunas costeras, zonas rivereñas y bosques, así como por el uso de agroquímicos en agricultura intensiva.(44)
También contamos con 38 especies de cetáceos, 4 especies de pinnípedos (lobos marinos y focas), 1 especie de nutria marina, 1 especie de manatí del Caribe; en total son 44 especies de mamíferos marinos en México. Las especies emblemáticas son la vaquita marina, endémica del Alto Golfo de California, la cual está al borde de la extinción, principalmente por el uso de redes pesqueras para la captura de la totoaba (especie también en peligro); el lobo fino de Guadalupe, que es una especie protegida que está en recuperación, y el manatí del Caribe, que presenta amenazas por la pérdida de hábitat.(45) Otras especies que se encuentran en riesgo son los murciélagos. México cuenta con 140 especies, que representa 15% de la diversidad mundial; sin embargo, sus poblaciones enfrentan crecientes amenazas por enfermedades y prácticas agrícolas intensivas.(46)
La biodiversidad va de la mano de los grupos originarios, por lo que se pueden identificar regiones bioculturales en México, como son la península de Yucatán, los Altos de Chiapas-Lacandona, Los Tuxtlas-Sierra de Santa Marta (en donde habitan pueblos como los popoluca, tzeltales, choles, zoques, tzotziles y mayas), que combinan la riqueza ecológica con diversidad cultural. En el noroeste está el corredor biocultural costero (cucapás, seris, yaquis y mayos), el cual ha sufrido un deterioro significativo por contaminación y destrucción de hábitat, que ha afectado el patrimonio biocultural de esta región.(47)
La contaminación, por lo tanto, es un efecto de las actividades antropogénicas y se puede clasificar en atmosférica, hídrica, del suelo, acústica, lumínica, radiactiva, térmica y visual. En la región noroeste de México los principales problemas ambientales se derivan de la agricultura intensiva, seguido de la acuacultura, las actividades industriales y portuarias y las zonas urbanas.
Por lo que respecta a la agricultura, en el valle del Yaqui, por ejemplo, se utiliza 50% de PAP, que son compuestos considerados altamente tóxicos y bioacumulables, algunos prohibidos en otros países.(48) Estos compuestos afectan la salud de la población, así como a toda la biodiversidad, por lo que es urgente migrar a un modelo de producción que sea sustentable y promueva la biodiversidad.
En relación con las descargas que llegan a arroyos y bahías, la principal problemática es que aportan una gran cantidad de sólidos sedimentables, así como nutrientes y compuestos tóxicos. Como resultado, se tiene que la mayoría de las lagunas costeras de esta región presentan azolves, así como contaminación por coliformes fecales, plaguicidas persistentes y metales pesados. Se ha detectado bioacumulación de DDE, derivado del plaguicida DDT, y otros plaguicidas de uso reciente como clorpirifos y endosulfan,(49) además de metales pesados como plomo, cadmio, arsénico y mercurio, en aves, peces e invertebrados de las lagunas costeras.(50)
A escala global, grandes extensiones de tierra fértil se encuentran en proceso de desertificación, amenazando la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la estabilidad de las economías. La desertificación consiste en la degradación de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas a condiciones ambientales similares a los desiertos.(51),(52) Los efectos de la desertificación son más severos en regiones áridas donde se presentan temperaturas altas y restricciones hídricas. Sin embargo, en las últimas décadas la tasa de desertificación ha incrementado la extensión de estas áreas debido al incremento en las temperaturas y a otros factores como los eventos climáticos extremos derivados del cambio climático y las actividades humanas.
Así, uno de los principales factores de desertificación en zonas áridas es el incremento de las temperaturas, ya que induce altas tasas de evaporación y menor humedad del suelo, causando mortandad en la vegetación y, como consecuencia, cambios en la cobertura vegetal. De esta forma, una zona sin vegetación y con menor disponibilidad de nutrientes se convierte en una zona infértil para el desarrollo de los ecosistemas, vulnerando el bienestar de las sociedades humanas.
En los últimos años la sequía ha impactado una gran parte de México, particularmente en el noroeste, donde se encuentra el Desierto Sonorense, una zona con alta vulnerabilidad a la desertificación. En esta región, reportes en distintos medios de conservación y recorridos de campo muestran una alta mortandad de individuos de especies de plantas nativas, como es el caso de árboles y cactáceas, lo que probablemente podría contribuir a la desertificación de la región y con ello a incrementar la vulnerabilidad del ecosistema y de la biodiversidad y las sociedades humanas que ahí coexisten.
Para entender la conexión entre la desertificación y el cambio climático y como afectan a los ecosistemas y la sociedad, un primer enfoque sería analizar aquellas áreas donde los efectos de la desertificación podrían ser más notables, como lo es la vegetación del Desierto Sonorense. Para este ecosistema, los estudios que abordan el efecto de la sequía y el incremento de las temperaturas y su relación con la desertificación son inexistentes, por lo que usar nuevos enfoques y metodologías como la modelación espacial, sensoría remota y monitoreo a largo plazo de censos de vegetación regionales podría ayudar a la mitigación de la tasa de desertificación y a conocer los factores que la determinan, así como los efectos del cambio climático en la región.
Pérdidas y desperdicio de alimentos
En México se desperdician volúmenes significativos de alimentos a lo largo de la cadena agroalimentaria, lo cual incide de manera directa en el incremento de las emisiones de GEI, deterioro de los recursos hídricos y suelos, encarecimiento de los productos básicos en los hogares y la merma de ingresos de productores, particularmente aquellos de pequeña y mediana escala. El problema se manifiesta como elevadas pérdidas y desperdicio de alimentos derivadas de fallas en la poscosecha, deficiencia en la logística de transporte, aplicación de estándares comerciales restrictivos, hábitos de consumo poco sostenibles y vacíos en la coordinación/regulación sectorial. Esta situación limita la transición hacia un modelo de economía circular en el sector alimentario.
A nivel global, en 2022 se desperdiciaron 1,050 millones de toneladas de alimentos, con un promedio de 79 kg per cápita desechados en los hogares, según reportes de UNEP.(53) Se estima que entre un 8% y 10% de las emisiones globales de GEI provienen del desperdicio alimentario.(54),(55) Este impacto se acentúa en países con climas cálidos y con cadena de frío insuficientes, una condición que comparte México.(56),(57)
Para México, un estudio del Banco Mundial estimó que se pierden 20.4 millones de toneladas anuales de alimentos, equivalentes al 34% de la producción de 79 alimentos analizados; estas pérdidas generan aproximadamente 36 Mt de CO y representan un costo económico cercano al 2.5% del PIB nacional.(58) Las frutas y las verduras concentran la mayor proporción de pérdidas debido a problemas de manejo poscosecha y estrictos estándares de calidad.(59) El país ha iniciado mediciones alineadas a la Meta 3 del ODS 12, como la Encuesta Eramo, desarrollada por el INEGI, que permite generar líneas base de referencia y monitoreo subnacional.(60) En el plano programático, el PND 2025-2030 (Eje 4) plantea impulsar la economía circular y la valoración de residuos agroindustriales, lo que abre oportunidades de alineación para el CIAD. Entre las causas estructurales que determinan la perdida y desperdicio de alimentos se encuentra una infraestructura insuficiente de postcosecha y deficiencias de la cadena de frío, estándares comerciales y asimetrías de información que descartan alimentos por apariencia, marcos regulatorios limitados para la donación y recuperación, hábitos de consumo y confusión en el etiquetado de "consumo preferente" y en la "caducidad" y débil coordinación de los eslabones productivos.
Como efectos intermedios se prevén altas mermas en horticultura, lácteos y cárnicos, incremento de costos logísticos y de gestión de residuos municipales, reducción de ingresos en pequeños productores, externalidades ambientales como emisiones de metano en rellenos sanitarios y afectaciones hídricas, mientras que los efectos finales serían una mayor inseguridad alimentaria en hogares vulnerables, rezago en el cumplimiento de metas de economía circular del PND 2025-2030 y emisiones y pérdida de capital natural incompatibles con la agenda climática.
Los afectados principales serían los pequeños y medianos productores, mercados de abasto, hogares, productores hortofrutícolas del noroeste y pymes agroalimentarias, cooperativas con altos costos de disposición, municipios con presión en rellenos sanitarios, comedores comunitarios y establecimientos con excedentes.
Para su atención se requiere considerar acciones puntuales para el diseño e implementación de un sistema de medición y reporte anual de pérdidas y desperdicios en cadenas prioritarias (hortofrutícola, lácteo, cárnico y acuícola), tomando en cuenta que la Meta 3 del ODS 12 Producción y consumo responsables busca reducir a la mitad el desperdicio de alimentos a nivel mundial, tanto en la venta al por menor como en los consumidores y disminuir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro para el 2030.
También se requiere desarrollar y evaluar proyectos demostrativos de prevención (envases y materiales bio-basados, atmósferas modificadas y soluciones de frío accesibles, entre otros), así como protocolos de cosecha/selección que reduzcan descarte por "estética", además de modelos de compra inclusiva y biorrefinerías piloto que convierten residuos en biofertilizantes, ingredientes para alimentación animal segura, biopolímeros y energía (digestión anaerobia/compost), integrando investigación científica y desarrollo experimental. Adicionalmente, es necesario codiseñar con bancos de alimentos y gobiernos locales protocolos de rescate, trazabilidad y seguridad sanitaria y pilotos de recuperación en mercados centrales y minoristas, alineados a buenas prácticas y guías legales vigentes (Global Donation Atlas, 2020).(61)
Por lo que respecta al CIAD, el Centro cuenta con capacidades científicas consolidadas en valorización de residuos agroindustriales, biotecnología y economía circular, como lo demuestran proyectos y publicaciones recientes en subproductos de la industria de la tortilla, de la agroindustria, pesqueros, entre otras, lo que lo posiciona como un actor técnico clave para pilotear y escalar soluciones en este campo.(62),(63),(64),(65),(66)
Nutrición y salud
En México persisten desafíos importantes en materia de salud y nutrición que requieren la atención prioritaria desde la investigación científica, la tecnología y la innovación, con una visión multidisciplinar y sistémica, para el desarrollo de política pública y programas basados en evidencia regional.
Entre los principales problemas de salud por su alta morbimortalidad destacan las ENT como las cardiovasculares, hipertensión, obesidad, diabetes tipo 2, enfermedad renal, sarcopenia y diferentes tipos de cáncer que afectan el bienestar de la población a lo largo del ciclo de la vida. Los daños a la salud relacionados con una mala alimentación se deben en parte a entornos que fomentan el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados altos en calorías y bajos en nutrimientos.(67)
Lo anterior incide en el desarrollo de enfermedades metabólicas, endócrinas, autoinmunes y alergias.(68) Los problemas de nutrición y salud se observan en ambientes urbanos y rurales con graves afectaciones en poblaciones con alta marginación y vulnerabilidad, como grupos indígenas y escolares, en donde la inseguridad alimentaria y nutricional es alta. Las ENT se están desarrollando en contextos de crisis ambientales, de una elevada exposición a agentes tóxicos contaminantes en agua, aire y alimentos, cambios en el estilo de vida y adopción de dietas no saludables que también representan una carga a la salud planetaria.(69)
Por otra parte, las ET representan un problema de salud pública por la morbimortalidad de infecciones endémicas y emergentes, incluidas las pandemias. El enfoque de "Una sola salud", que considera la interconexión entre personas, plantas, animales y ambiente, es clave para estudiar la zoonosis y las enfermedades trasmitidas por vectores, así como aquellas por alimentos.(70)
En un estudio realizado en la región Pacífico-Norte de México, se observó un aumento de 6.2 puntos porcentuales en la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en escolares con una edad promedio de 8.9 años después del confinamiento por covid-19. Además, se registró un incremento significativo de tres centímetros en la circunferencia de cintura, indicando un aumento en la adiposidad central.(71) En un grupo de escolares de Hermosillo, Sonora, se encontró que la prevalencia de sobrepeso y obesidad se incrementó de 37% a 54% después de la pandemia. Durante la pandemia se redujo la producción agropecuaria y con ello la calidad y diversidad alimentaria. En cambio, aumentó la disponibilidad de alimentos ultraprocesados con alto contenido de edulcorantes, como el acesulfamo K, el aspartame y la sucralosa.(72)
En otro estudio, que incluyó a 109 escolares yaquis, se encontró que la prevalencia de sobrepeso/obesidad fue de 38.5% y la de dislipidemia fue de 38.6% con colesterol HDL bajo en el 35.8% de los casos, aunado a que el 48.6% mantuvo un estilo de vida sedentario.(73) Estos datos evidencian una transición nutricional acelerada en las comunidades indígenas.
Estudios con adultos mayores de 60 años reportaron que el riesgo de malnutrición osciló entre 27% y 37.9%, con una incidencia de sarcopenia de 13.7% a los 4.2 años de seguimiento.(74) Esto representa un riesgo para la funcionalidad y calidad de vida en este grupo poblacional.
El componente nutricional en la atención del paciente crítico en Unidades de Cuidados Intensivos es muy importante. Un estudio en nuestra región reportó déficits energéticos promedio de -674 Kcal/día y proteicos de -82.2 g/día. Al séptimo día de hospitalizados, únicamente 50% alcanzó 70% de sus requerimientos calóricos diarios, por la nutrición enteral insuficiente y que se agrava por el aporte calórico de fármacos como el Propofol.(75) Lo anterior, afecta el pronóstico del paciente y los costos de atención. En el ámbito de la calidad del agua, 88% de las muestras de agua del norte de la ciudad de Hermosillo, Sonora, superó los niveles de fluoruro recomendados. La ingesta diaria de fluoruro es de 2.42 mg/día. Ello ha favorecido la aparición de fluorosis dental, causa de moteado de los dientes.(76)
En cuanto a las neoplasias, en las mujeres sobrevivientes de cáncer de mama se ha observado una alta prevalencia de obesidad asociada a la inflamación crónica y alta cantidad de marcadores inflamatorios como la interleucina 6 y la proteína C Reactiva.(77) Asimismo, durante la pandemia de Covid 19 se registró una disminución de la actividad física y cambios en el consumo de alimentos saludables y ultraprocesados en este grupo de mujeres.(78)
Las ET zoonóticas y transmitidas por vectores representan 17% de las enfermedades a nivel mundial con una carga alta de morbimortalidad. En estudios locales se ha reportado una alta exposición ocupacional a Leptospira spp. patógena en explotaciones ganaderas, lo que pone en riesgo a esta población y a los animales con los que conviven al desarrollo de leptospirosis, bajo el enfoque de "una sola salud".(79) También se ha encontrado la presencia de Trypanosoma cruzi, agente causal de Chagas, en una muestra de un hemodonante, la cual es una problemática subestimada porque se tienen pocos estudios en la región.(80)
En tal sentido, para entender y atender la complejidad de estos problemas se requiere un enfoque interdisciplinario que integre salud, alimentación, ambiente y cultura para diseñar políticas más efectivas.
En suma, podemos concluir que los cuatro objetivos que se suscriben en el presente Programa Institucional 2025-2030 buscan fortalecer las competencias del CIAD para potenciar y conjuntar sus capacidades como parte del esfuerzo que encabezan la Presidencia de la República y la Secihti para el abatimiento de estos y otros problemas públicos nacionales en materia de ciencia, humanidades, tecnología e innovación.
De tal suerte, teniendo como punto de enfoque estos objetivos y con base en 15 estrategias, 52 líneas de acción y 8 indicadores, habremos de realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria (objetivo 1), garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación, a través de los programas de posgrados y de iniciación a la investigación (objetivo 2), impulsar la vinculación institucional para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas (objetivo 3) y promover una articulación más exitosa con el SNCP (objetivo 4), a fin de contar con mayores competencias y fortalezas para contribuir a la reducción del uso de agrotóxicos, de la huella hídrica, el deterioro ambiental, la pérdida y desperdicio de alimentos y la prevalencia de enfermedades no transmisibles.
Visión de largo plazo
Entre 2025 y 2045 el CIAD proyecta un avance mesurado pero sostenido, guiado por una premisa sencilla: antes de expandirse, debe consolidar lo ya construido; ello obligará a que los laboratorios funcionen de manera óptima y que el recurso invertido se refleje en resultados verificables. Además del ejercicio de los recursos para ampliar o actualizar la infraestructura física, mobiliario y equipo, el Centro se esforzará por alargar la vida útil del actualmente disponible, mejorando el mantenimiento preventivo y compartiendo recursos con otros Centros del SNCP.
La agenda científica se regirá por los temas estratégicos incluidos en la agenda nacional, en concordancia con nuestras vocaciones y capacidades como: seguridad y soberanía alimentaria, nutrición y salud, inocuidad, medio ambiente, agua, manejo de zonas áridas y desertificación, competitividad de cadenas y desarrollo regional, caracterización fitoquímica y de principios activos de plantas medicinales, enfermedades no transmisibles y aquellas transmitidas por vectores. Se ampliarán los enfoques en ciencias ómicas, biomarcadores en estudios dietarios y de salud e inteligencia artificial, entre otros. Además, para 2050 estaremos participando con otros centros del SNCP en proyectos de investigación multidisciplinarios a fin de optimizar recursos y potenciar las capacidades del conocimiento acumulado.
El posgrado mejorará en calidad e inclusión y los planes de estudio incorporarán competencias para el trabajo colaborativo, como diferentes formas de emprendimiento, gestión de la innovación social, economía social y solidaria, prácticas de comercio justo, entre otras, brindando oportunidades de empleo fuera del sector público. La vinculación con el sector productivo, con énfasis en las pequeñas y medianas empresas, avanzará paso a paso. La meta es incrementar en la década 2030-2040 los contratos de proyectos y servicios tecnológicos.
Se replantearán y revalorizarán los criterios de gobernanza en todos los aspectos de la gestión de proyectos. La plataforma eCIAD exigirá informes con evidencia fotográfica, bitácoras digitales y auditorías internas para garantizar la trazabilidad. Cada sede dispondrá de planes de continuidad operativa frente a escenarios extraordinarios. En sostenibilidad ambiental se avanzará por etapas: gestión integral del agua, uso eficiente de reactivos químicos y materiales, implementación de paneles solares y plantas de emergencia, entre otros. La transferencia tecnológica adoptará un enfoque realista: se buscará licenciar el portafolio de patentes y liberar, cuando convenga al bien público, desarrollos en dominio abierto para cooperativas y entidades gubernamentales.
Hacia 2045 el CIAD se consolidará como un centro público confiable y articulador, reconocido por sus innovaciones tecnológicas, con pertinencia social de sus proyectos y la formación de profesionales íntegros altamente capacitados. Sus acciones serán reconocidas en políticas públicas y actividades que contribuyan a alcanzar la autosuficiencia alimentaria, reducir paulatinamente la obesidad mediante trabajos específicos que beneficien tanto a las infancias como a las personas adultas mayores, consolidando una cultura de investigación ética, abierta y sostenible que sirva de columna vertebral al bienestar nacional.
El Plan Institucional del CIAD 2025-2030 plantea cuatro objetivos que contribuirán a los esfuerzos coordinados por la Secihti para convertir a México en una potencia científica y tecnológica soberana, orientada hacia un desarrollo con bienestar y prosperidad; estos contienen sus respectivas estrategias, líneas de acción e indicadores para monitorear su cumplimiento.
| Objetivos del Programa Institucional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo 2025-2030 |
| 1.- Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. |
2.- Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. |
3.- Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en problemas públicos y bienestar social. |
| 4.- Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. |
6.1 Relevancia del objetivo 1: Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. La relevancia de este objetivo, enmarcado en el PSCHTI 2025-2030 radica en que, desde la ciencia, las humanidades, la tecnología y la innovación, contribuye a la atención de los problemas públicos desde su raíz: la balanza agroalimentaria deficitaria y la vulnerabilidad a choques externos de precios y tipo de cambio, la concentración de incentivos y el bajo valor agregado local que rezagan a los granos básicos y a las mipymes rurales, la degradación ambiental por uso de agrotóxicos y contaminación de suelo y agua, la creciente presión del cambio climático y del estrés hídrico sobre los sistemas productivos, la elevada prevalencia de enfermedades crónicas no transmisibles y los riesgos por enfermedades transmitidas por alimentos y los cuellos de botella en infraestructura, transferencia y adopción tecnológica que limitan patentes, licencias y escalamiento de innovaciones. Sus principales consecuencias -encarecimiento de la canasta básica, pérdida de productividad y resiliencia, mayores costos sanitarios, deterioro ambiental y ampliación de brechas urbano-rurales- impactan en gran medida a los hogares con mayor marginación.
Para revertir este escenario, el logro del objetivo moviliza I+D+i en agroecología, bioinsumos y biotecnologías de bajo impacto, fitorremediación y materiales adsorbentes con base en residuos agroindustriales para recuperar suelos y cuerpos de agua, así como soluciones en inocuidad, microbiomas, nutrición y educación alimentaria que reduzcan la incidencia de enfermedades no transmisibles y enfermedades transmitidas por alimentos. Se promueve la transición hacia cadenas de valor territoriales mediante el establecimiento de diálogos de saberes con pueblos originarios, la diversificación productiva -incluyendo alimentos alternativos como insectos- y la bioeconomía circular, a la par de la eficiencia en uso de agua y energía, la valorización de residuos y la reducción de la huella ambiental. Con ello, este objetivo contribuye de forma directa al bienestar de todas y todos los mexicanos al propiciar el abaratamiento de costos de producción, el fortalecimiento de la autosuficiencia alimentaria, el mejoramiento de la calidad de la dieta y la salud comunitaria y la resiliencia climática de los territorios.
La implementación se sustenta en una gobernanza eficiente y colaborativa entre el CIAD, la Secihti, Centros Públicos de Investigación Humanística y Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación (Centros Públicos), universidades y sectores social y productivo, con academias interdisciplinares, grupos de investigación y proyectos insignia que articulan la oferta científica con la demanda territorial. Se moderniza y mantiene accesible el inventario de infraestructura analítica, se fortalecen capacidades en operación de equipos, redacción científica bilingüe y gestión de datos abiertos y se despliega un piloto en la sede Hermosillo y subsedes para evaluar y escalar el modelo con acompañamiento de comités intra y extrainstitucionales.
La investigación realizada en CIAD es un activo estratégico para transformar los sistemas alimentarios, mejorar la salud pública y elevar la resiliencia territorial. Para revertir los rezagos identificados, generamos investigación, desarrollo tecnológico e innovación en agroecología, bioinsumos y biotecnologías de bajo impacto, así como fitorremediación y materiales adsorbentes derivados de residuos agroindustriales para recuperar suelos y cuerpos de agua.
De manera complementaria, desarrollamos soluciones en inocuidad, microbiomas, nutrición y educación alimentaria que reducen la incidencia de enfermedades no transmisibles y de enfermedades transmitidas por alimentos. Esta ruta de investigación incide directamente en los ODS 2 Hambre cero y 3 Salud y bienestar al fortalecer la autosuficiencia alimentaria, mejorar la calidad de la dieta y la salud comunitaria.
Los temas de investigación atendidos impulsan la transición hacia cadenas de valor territoriales mediante diálogos de saberes con pueblos originarios, diversificación productiva -incluidos alimentos alternativos como insectos- y bioeconomía circular. Al mismo tiempo, promovemos eficiencia en el uso de agua y energía, valorización de residuos y reducción de la huella ambiental, con impactos directos en los ODS 12 Producción y consumo responsables y 13 Acción por el clima. Estas acciones abaratan costos de producción, fortalecen la autosuficiencia y elevan la resiliencia climática de los territorios.
Para sostener estas metas, modernizamos y mantenemos accesible el inventario de infraestructura analítica, fortalecemos capacidades con plataformas de apoyo para la edición científica bilingüe y gestión de datos abiertos y articulamos grupos de investigación interdisciplinares para la consolidación de las líneas de generación del conocimiento y proyectos insignia que conectan la oferta científica con la demanda territorial. Este andamiaje consolida el ODS 9 Industria, innovación e infraestructura y crea condiciones para que la innovación llegue a productores, industria y gobiernos locales.
La gobernanza colaborativa es clave: trabajamos con Secihti, centros públicos, universidades y sectores social y productivo y con comités intra- y extrainstitucionales que aseguran pertinencia, calidad y escalabilidad. En suma, la investigación del CIAD no solo genera conocimiento, sino que produce soluciones verificables que inciden en los ODS 2, 3, 6, 9, 12 y 13, aportando bienestar para todas y todos, competitividad para las cadenas de valor y soberanía alimentaria para México.
6.2 Relevancia del objetivo 2: Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. En el horizonte 2025-2030, la formación de la comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación es uno de los grandes desafíos de México y elemento central del objetivo 2 del Programa Institucional del CIAD 2025-2030. El país enfrenta una compleja problemática socioambiental con afectaciones en la seguridad alimentaria y la salud humana. El sistema agroalimentario se encuentra caracterizado por la desigualdad en la distribución de la riqueza socialmente generada, la precarización de las condiciones laborales en el ámbito rural, el acentuado rezago de las comunidades más vulnerables, el progresivo consumo de alimentos ultraprocesados y el debilitamiento de los pequeños y medianos productores en favor de la agroindustria alimentaria.
El modo de producción y el sistema en que la sociedad ha estado inmersa ha provocado no solo la desarticulación del tejido social, sino el deterioro ambiental, económico y afectaciones en procesos de alimentación, en la nutrición y la salud, además del abandono de saberes locales y de los pueblos indígenas. Aunado a ello, ha sido limitada la atención a la conservación de ecosistemas y protección de nuestra riqueza biocultural, prevaleciendo una grave crisis ambiental y de salud causada por el uso excesivo de agentes tóxicos en distintas fases y procesos productivos del sistema alimentario, entre otros.
En tal contexto, a través de los programas de posgrado y de iniciación a la investigación, el CIAD establece un dialogo dinámico con las necesidades de la sociedad, del ambiente y de los sectores público y productivo, donde la transmisión de saberes constituye una plataforma de interacción permanente con territorios, instituciones y actores que comparten la responsabilidad de construir una nación más justa, saludable y sustentable.
En ese sentido, la oferta académica del CIAD habilita el acceso y la permanencia en los estudios de posgrado, al tejer alianzas estratégicas con la SEP, instituciones de educación superior, de salud y centros de investigación de todo el país. Dicha red amplía la cobertura y facilita la creación de programas de especialidad, maestría y doctorado pertinentes, diseñados a la luz de diagnósticos territoriales que priorizan la seguridad y soberanía alimentaria, la sustentabilidad ambiental, la nutrición, la salud y el desarrollo regional, inclusivos y con perspectiva de género.
Ejemplo de lo anterior son las dos nuevas propuestas de posgrado en proceso de registro: el DCA y la ENBC. El primero incorpora distintas dimensiones del conocimiento y demandas sociales en torno a la producción de alimentos sanos, el rediseño de los paisajes agrícolas bajo los principios de justicia y de respeto con el ambiente y de los seres vivos que lo conforman, así como el restablecimiento de las relaciones campo-ciudad a partir de la dignificación del trabajo de los campesinos, de la conservación de la diversidad biocultural y las identidades enraizadas en ella.
La ENBC-Salud, por su parte, reconoce el derecho humano a la ciencia como un compromiso institucional con el quehacer científico para reducir las brechas que impiden el acceso equitativo a programas educativos de alto nivel y promueve conocimientos teóricos, prácticos y reflexiones colectivas que incorporan saberes locales en contextos culturales específicos. Además, generan procesos de transformación de la realidad y se fomenta la colaboración internacional y el intercambio de conocimientos con otras instituciones y programas de salud comunitaria, para enriquecer el aprendizaje y la aplicación de soluciones innovadoras, adaptadas a las realidades locales, activando procesos dialógicos en y para la construcción de saberes de base territorial, tanto en espacios rurales como urbanos.
De esta forma, con los programas de posgrado, el CIAD consolida la pertinencia académica como un principio rector que orienta la selección de líneas de investigación y la configuración de planes de estudio que consideran tanto la diversidad cultural como las particularidades socioeconómicas de cada región. Como parte de ello, la experiencia práctica asociada a la formación académica que ofrecen los programas académicos del Centro se enlaza de manera orgánica con los procesos de investigación con los espacios donde surgen los problemas reales.
Asimismo, la participación de los sectores productivo, público y social en proyectos de tesis, estancias profesionales y redes colaborativas permite que la comunidad estudiantil experimente el ciclo completo de la generación y aplicación del conocimiento, desde la delimitación de la pregunta de investigación hasta la evaluación del impacto social de la solución propuesta. Esta inmersión directa en el territorio enriquece la experiencia formativa, despierta la creatividad interdisciplinaria y consolida en el alumnado la convicción de que la ciencia y la tecnología tienen sentido, sobre todo cuando mejoran la vida de las personas y propician el equilibrio de los ecosistemas.
Otros dos ejes centrales de la educación superior retomados por los programas del CIAD son la equidad y la inclusión social. En este sentido, se promueve la colaboración con organizaciones comunitarias y con entidades gubernamentales, se canalizan becas y apoyos a estudiantes, incluyendo a quienes provienen de contextos históricamente marginados y se impulsan mecanismos de movilidad nacional e internacional para facilitar el intercambio de experiencias y la circulación de saberes más allá de las fronteras geográficas o disciplinarias.
Al mismo tiempo, se fomenta el diálogo con sectores productivos y sociales, considerando colectivos rurales y pueblos indígenas, lo cual introduce en el proceso de investigación la riqueza de los saberes tradicionales, fomentando la interculturalidad y garantizando que los resultados científicos sean culturalmente pertinentes y respetuosos de la diversidad de las distintas cosmovisiones.
La relevancia de este objetivo se nutre, además, del momento histórico que vive el país. Esto es así, porque la complejidad de la problemática socioambiental, expresada en la inequitativa distribución de la riqueza, la creciente degradación ecológica y el deterioro del sistema alimentario, exige respuestas que trasciendan la lógica sectorial y fragmentada. Los programas académicos del CIAD son parte de ese proceso de construcción colectiva en el cual se suman el talento de la academia, el dinamismo del sector productivo, la capacidad de gestión de la administración pública y la vitalidad de las comunidades en torno a metas compartidas.
De esta forma, las agendas de investigación dejan de ser prerrogativas de los laboratorios para convertirse en proyectos de nación, alineados con los ODS y con la política nacional de ciencia de frontera con compromiso social.
En síntesis, durante el periodo 2025-2030 los programas de posgrado y de iniciación a la investigación del CIAD constituyen el núcleo articulador entre la formación avanzada en las aulas y laboratorios del Centro y la generación de conocimiento, así como con la adopción de la responsabilidad social como una forma efectiva y necesaria de retribución que, en conjunto, contribuyan al bienestar de las comunidades.
6.3 Relevancia del objetivo 3: Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en problemas públicos y bienestar social. Para el periodo 2025-2030 la vinculación institucional se consolida como el eje integrador que permite al CIAD transformar la generación de conocimiento de frontera, básico y aplicado, en beneficios tangibles para la sociedad, a través de acciones concretas que coadyuven a disminuir los efectos derivados del rezago histórico en materia de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional inclusivo. Este objetivo adquiere un carácter estratégico porque articula de manera orgánica los esfuerzos de investigación y de formación de personas altamente especializadas en las disciplinas que cultiva el Centro en materia de desarrollo tecnológico, de impulso a la innovación y de divulgación, con las necesidades más sentidas de los diferentes sectores sociales, procurando que las soluciones científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación respondan a contextos locales y contribuyan a reducir los rezagos que aún persisten.
Con base en lo anterior, el Centro refrenda y fortalece una de las áreas estratégicas que históricamente nos ha caracterizado, la de una estrecha vinculación que teje lazos con la sociedad para coadyuvar a su bienestar.
En concordancia con el PND 2025-2030 y el PSCHTI 2025-2030, el CIAD orienta sus acciones de vinculación hacia el fortalecimiento de alianzas sólidas y simétricas entre gobierno, academia, sociedad y sector productivo, de manera que los flujos de conocimiento se conviertan en un proceso bidireccional capaz de enriquecer la agenda científica institucional, a la vez que propician mayor participación con las comunidades e impulsan la apropiación social del conocimiento.
El énfasis recae, por tanto, en la corresponsabilidad, donde cada iniciativa de investigación incorpora, desde su concepción, propósitos explícitos de retribución social, de modo que la ciencia, las humanidades, la tecnología y la innovación dejen de ser ejercicios aislados y se conviertan no solo en una fuente de conocimiento, sino en una herramienta efectiva para el bienestar colectivo.
La relevancia de la vinculación también se manifiesta en su potencial para articular recursos y capacidades en los distintos niveles de gobierno y en el sector productivo, optimizando tiempos, infraestructura y financiamiento. Esta articulación permite que la respuesta a las demandas emergentes nacionales, estales o locales sea más ágil, que las innovaciones maduras encuentren canales de adopción efectivos y que los beneficios lleguen a toda la geografía nacional, especialmente a los territorios donde el CIAD tiene presencia operativa.
La construcción de redes colaborativas con instituciones de educación superior, centros de investigación, instituciones gubernamentales y del sector productivo posibilita, bajo este enfoque, la consolidación de ecosistemas de innovación en el que converge el conocimiento generado por las ciencias básica y aplicada enriquecidas por el diálogo de saberes con las comunidades y sustentadas en la protección de la propiedad intelectual que brinde certeza a los procesos de transferencia.
Las condiciones de generación y aplicación de la ciencia, las humanidades, la tecnología y la innovación en las décadas recientes limitaron las posibilidades de acceso universal al conocimiento y de los beneficios del desarrollo económico y social, sobre todo en aquellos sectores históricamente marginados. Es así como, en el ámbito de la comunicación pública de la ciencia, la vinculación cobra un sentido fundamental, pues fortalece la confianza social en el quehacer científico y fomenta la participación ciudadana para que pueda apropiarse de su derecho al pleno goce de los beneficios de la ciencia.
La divulgación abierta y la creación de espacios de diálogo presencial potencian la apropiación social del conocimiento y propician que los avances tecnológicos y las innovaciones humanísticas se traduzcan en prácticas productivas sustentables, hábitos de vida saludables y políticas públicas basadas en evidencia. Este esfuerzo exige, necesariamente el desarrollo de competencias transversales en la comunidad académica para interactuar de manera efectiva con audiencias diversas, incorporando enfoques de comunicación profesional que integren la perspectiva de género, el respeto a la interculturalidad y la valoración de los saberes tradicionales.
La estrategia de comunicación pública incluye una campaña de alfabetización científica en medios digitales, que divulgue historias de éxito, avances científicos, humanísticos, tecnológicos y de innovación, además de consejos prácticos de salud y producción sostenible. De esta manera, la ciencia financiada con recursos públicos retorna al pueblo en información, orgullo territorial y nuevas oportunidades.
Así, la vinculación se erige no sólo como un componente operativo, sino como el hilo conductor que entreteje la investigación, la innovación, la transferencia y la apropiación social del conocimiento. Su relevancia reside en que robustece el trabajo que realiza el CIAD hacia un modelo de ciencia comprometida con la transformación social y la protección del entorno, alineada con los ODS y con la política nacional de seguridad y soberanía alimentaria y transición ecológica justa. Al consolidar esta perspectiva, el Centro fortalece su posición como actor estratégico en la construcción de un país más equitativo, saludable y sustentable, donde la ciencia y la tecnología se convierten, de manera efectiva, en herramientas para el bienestar de todas y todos.
6.4 Relevancia del objetivo 4: Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. La historia reciente de la investigación académica en México muestra que, pese al dinamismo del conocimiento generado en los Centros Públicos, su diseminación y aprovechamiento requiere mayor articulación. Estos retos limitan la capacidad colectiva para responder a desafíos que se recrudecen: la inseguridad alimentaria, la degradación de los ecosistemas, la creciente incidencia de enfermedades no transmisibles y la persistente brecha en oportunidades de desarrollo.
El objetivo 4 del Programa Institucional del CIAD 2025-2030 emerge, así, como una colaboración estratégica entre el mandato social de la Secihti y la convergencia operativa del SNCP. Plantea instaurar una articulación sistémica que, al conectar infraestructuras, competencias y agendas científicas, multiplique la incidencia de la investigación en el bienestar colectivo y, simultáneamente, reduzca desigualdades que afectan de forma desproporcionada a los territorios con mayor rezago.
En su fase de definición, el objetivo parte de reconocer el problema público raíz: la desconexión entre capacidades de I+D+i respecto de los 25 centros del SNCP. Esa desconexión se traduce en cuatro síntomas principales: duplicidad de proyectos, subutilización de laboratorios especializados, escasa movilidad de personal y estudiantes y, sobre todo, una débil transferencia de resultados hacia los sectores social, gubernamental y productivo.
Tales síntomas limitan la posibilidad de incidir desde la ciencia, las humanidades, la tecnología y la innovación en la superación de la pobreza en zonas rurales, en los altos índices de importaciones de alimentos básicos y en el avance lento en la adopción de tecnologías sostenibles. El costo social se refleja en indicadores como la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave (que afecta al 23% de los hogares, según la Ensanut 2024), 31% de pérdida y desperdicio de alimentos, la sobreexplotación hídrica, desertificación y pérdida de suelo fértil, así como el gasto público sostenido de miles de millones de pesos en la atención de enfermedades crónicas asociadas a estilos de vida inadecuados, entre otros.
Pasar a la fase de medición obliga a cuantificar la magnitud de esa articulación pendiente. Un censo interno del CIAD realizado en 2024 identificó veintinueve publicaciones y doce convenios con centros públicos. Estas cifras delinean una oportunidad latente: primero canalizar sinergias internas para después fortalecer vínculos internacionales sobre una base nacional sólida.
La etapa de análisis identifica factores estructurales que explican la desconexión. Entre ellos destacan la ausencia de un inventario actualizado y georreferenciado de infraestructura disponible, restricciones presupuestales para la movilidad que cubra costos de estancias y uso de laboratorios, procesos administrativos heterogéneos en convenios de colaboración y retos en el acceso a información técnico-científica en tiempo real. Además, la conceptualización de la seguridad alimentaria, la nutrición y la salud como dominios acotados, en lugar de nodos interdependientes dentro de sistemas socioambientales, ha acentuado investigaciones con escasa transversalidad.
El trabajo conjunto entre los centros públicos facilitará la alineación con los ODS, particularmente el 2 Hambre cero, 3 Salud y bienestar, 6 Agua limpia y saneamiento, 12 Producción y consumo responsable y 13 Acción por el clima, coherentes con la visión del Humanismo Mexicano y el Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
La fase de control para desarrollar óptimamente las estrategias y líneas de acción de este objetivo se fundamenta en un sistema de datos e indicadores de desempeño que medirá, entre otros, la proporción de convenios de colaboración sobre el total de convenios activos, el incremento porcentual en publicaciones conjuntas, el tiempo promedio de respuesta en solicitudes de uso de infraestructura y la cantidad de tecnologías transferidas o escaladas gracias a los nodos temáticos.
El CIAD, como todos los centros públicos, utiliza los indicadores del PTCI y del PTAR, que aseguran la rendición de cuentas y el cumplimiento de las obligaciones descritas en la LGMHCTI. Al habilitar la movilidad y los proyectos transversales, el CIAD y sus contrapartes podrán acelerar el desarrollo de bioinsumos y cultivos biofortificados. Las cadenas de valor territoriales, desde la milpa diversificada en el sureste hasta la acuicultura en el noroeste, se beneficiarán de protocolos de inocuidad y conservación de nutrientes, reduciendo pérdidas poscosecha y minimizando los riesgos de enfermedades transmitidas por alimentos. Esto contribuirá a que se cuente con alimentos más seguros, accesibles y nutritivos para los hogares vulnerables.
La articulación con los centros públicos con experiencia en ciencias ambientales permitirá escalar técnicas de remediación de suelos contaminados con metales pesados, además de diseñar sistemas de alerta temprana para eventos extremos, como sequías o inundaciones, que afectan la producción primaria. La gestión conjunta de proyectos en bioeconomía circular, incluyendo el aprovechamiento de residuos agroindustriales para biomateriales, reducirá la presión sobre ecosistemas y disminuirá la dependencia de insumos importados basados en combustibles fósiles.
La cooperación entre el CIAD y los centros públicos con experiencia en ciencias de la salud propiciará estudios multicéntricos sobre microbiota, dietas tradicionales y prevención de enfermedades crónicas, entre otros. Programas piloto como el de los niños promotores de la salud o el de comedores escolares, que podrán enriquecerse con menús regionales basados en evidencia nutricional, fortalecerán la identidad cultural de la dieta y contribuirán a combatir la obesidad infantil. Adicionalmente, la investigación integrada en salud ambiental evaluará la exposición a contaminantes, aportando evidencia para normativas más estrictas y estrategias de mitigación.
El enfoque nodal del objetivo 4 contempla la creación de clústeres de innovación que vinculen empresas locales, cooperativas, instituciones académicas y entidades gubernamentales. La sinergia contribuirá a evitar la migración de talento al centro del país y a generar empleos de mayor cualificación donde más se necesitan.
Asimismo, la articulación con otros CPI potenciará proyectos de ciencia ciudadana y de diálogo de saberes con pueblos originarios. Tales iniciativas incrementarán la participación social en la toma de decisiones sobre ciencia, humanidades, tecnología e innovación, cumpliendo el mandato constitucional de avanzar hacia la democratización del conocimiento. Se fomentará la inclusión de género y la diversidad generacional en los equipos de investigación, promoviendo que los beneficios lleguen de manera equitativa a mujeres y jóvenes de territorios históricamente marginados.
6.5 Vinculación de los objetivos del Programa Institucional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo 2025-2030 Los objetivos del Programa Institucional del CIAD 2025-2030 se encuentran alineados a los seis objetivos y a las veintiún estrategias del PSCHTI 2025-2030.
| Objetivos del Programa Institucional del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo 2025-2030 | Objetivos del Programa Sectorial de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación 2025-2030 | Estrategias del Programa Sectorial de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación 2025- 2030 |
| 1.- Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. | 2. Impulsar el crecimiento y desarrollo profesional de las personas investigadoras, promoviendo la igualdad de oportunidades, la inclusión y una distribución más equilibrada de recursos y apoyos en las distintas regiones del país. 3. Asegurar la realización de investigación básica y aplicada en todas las áreas del saber para generar conocimiento y atender problemas nacionales, fortaleciendo la infraestructura científica y tecnológica, difundiendo la ciencia y promoviendo la participación social en las agendas de investigación. | 2.1 Impulsar trayectorias científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación a través de apoyos y estímulos para la consolidación de la comunidad. 2.2 Vincular a la comunidad de CHTI con los sectores público, privado y social para proponer soluciones a las problemáticas nacionales. 2.3 Disminuir la brecha de género en el sector científico, humanístico, tecnológico y de innovación para garantizar que las mujeres tengan las mismas oportunidades de acceso y desarrollo de una carrera en el sector. 3.1 Fomentar la investigación básica y aplicada de manera interinstitucional e interdisciplinaria para generar conocimiento en todas sus áreas. 3.2 Fortalecer la infraestructura para realizar investigación básica y aplicada. 3.3 Implementar esquemas de difusión y divulgación científica, humanística, tecnológica y de innovación para promover el acceso universal al conocimiento. 3.4 Impulsar la colaboración internacional en materia de investigación básica y aplicada para fortalecer las redes y mecanismos de cooperación y que abonen a la soberanía científica del país. |
| 2. Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. | 1. Promover la formación de personas altamente especializadas en ciencia, humanidades, tecnología e innovación, así como las vocaciones tempranas, con un enfoque de inclusión e igualdad sustantiva para fortalecer las capacidades de México y reducir su dependencia tecnológica. | 1.1 Fortalecer la educación superior, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública e instituciones de educación superior, con visión científica, tecnológica, innovadora, humanista e internacional para el bienestar y el desarrollo humano integral. 1.2 Formar personas altamente especializadas para fortalecer las capacidades científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación en áreas prioritarias del país. 1.3 Promover la consolidación del posgrado en instituciones de educación superior y centros públicos de investigación para fortalecer a la comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación orientada a la investigación con incidencia en los sectores social y privado. 1.4 Impulsar las vocaciones científicas y humanísticas para formar nuevas generaciones procurando la equidad de género y la inclusión de grupos históricamente rezagados. |
| 3. Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en problemas públicos y bienestar social. | 4. Impulsar el desarrollo tecnológico en el ecosistema nacional de innovación mediante la maduración y escalamiento de tecnologías prioritarias, fortaleciendo la independencia tecnológica y el bienestar social. 5. Proveer a la sociedad soluciones tecnológicas mediante vinculación, mejoramiento de la inventiva, protección del conocimiento y transferencia tecnológica, asegurando su escalamiento e implementación, para contribuir al bienestar social, la soberanía tecnológica y el desarrollo sostenible. | 4.1 Implementar instrumentos de financiamiento, estímulos y acciones de acompañamiento que fomenten el desarrollo de tecnología en sus etapas de maduración. 4.2 Implementar mecanismos para identificar, monitorear y priorizar desarrollos tecnológicos que contribuyan a las áreas prioritarias. 4.3 Implementar los sistemas nacionales de información científica y tecnológica como herramientas para la toma de decisiones. 5.1 Implementar mecanismos de vinculación entre los actores del Sistema Nacional de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación para el financiamiento conjunto, la transferencia y el escalamiento de desarrollos tecnológicos. 5.2 Promover mecanismos de transferencia de tecnología en las instituciones dedicadas al desarrollo de tecnología e innovación para generar soluciones que beneficien a la sociedad. 5.3 Emitir instrumentos de política pública que promuevan la protección del conocimiento y el mejoramiento de la inventiva en el ecosistema nacional de tecnología e innovación, contribuyendo a incrementar el número de figuras de propiedad intelectual solicitadas. 5.4. Fortalecer las capacidades del Sistema Nacional de Centros Públicos de Investigación y de los Laboratorios Nacionales para la atención de los problemas nacionales y las demandas del sector productivo. |
| 4. Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. | 6. Garantizar la integración y operación del Sistema Nacional de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación mediante el impulso de la coordinación intergubernamental y la colaboración interinstitucional e interdisciplinaria para la atención de las prioridades nacionales. | 6.1 Promover la actualización del marco normativo que regula la integración y operación del Sistema Nacional de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. 6.2 Impulsar la creación y operación de las instancias y mecanismos necesarios para coordinar las acciones, programas y proyectos con otras dependencias de la administración pública federal, las entidades federativas, las instituciones de educación superior y con la comunidad científica y tecnológica. 6.3 Potenciar las capacidades del país a través de la coordinación y el trabajo colaborativo interinstitucional e interdisciplinario en materia de CHTI orientado a la atención de problemas prioritarios nacionales, regionales y locales. |
7. Estrategias y líneas de acción Para lograr los cuatro objetivos del Programa Institucional del CIAD 2025-2030 se han diseñado 15 estrategias, integradas por 52 líneas de acción, que se instrumentarán a lo largo de la presente administración presidencial.
Objetivo 1. Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social.
Estrategia 1.1 Ordenar y alinear las acciones de investigación con el PSCHTI para que contribuyan a la atención de los problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con enfoque de inclusión y perspectiva de género.
| Líneas de acción |
| 1.1.1 Realizar, semestralmente, foros internos y externos con academia, comunidades, sector productivo y gobiernos, mediante convocatorias abiertas y mesas de diálogo, en sedes institucionales y territorios vinculados. |
| 1.1.2 Integrar, anualmente, grupos académicos transversales de personas investigadoras, mediante plataformas colaborativas con la participación de la sede y subsedes. |
| 1.1.3 Establecer y actualizar trimestralmente, una base de datos institucional de capacidades y proyectos alineados al PSCHTI/Pronaces, mediante herramientas de análisis relacional, en todas las sedes. |
Estrategia 1.2 Garantizar la eficiencia de la Plataforma Analítica Institucional para que todo el personal de investigación tenga acceso a los equipos e instrumentos de laboratorio registrados.
| Líneas de acción |
| 1.2.1 Mantener actualizado trimestralmente el inventario de equipos, mediante revisiones y publicación en la intranet, en laboratorios y unidades vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.2.2 Conciliar semestralmente inventarios de equipamiento con datos de laboratorios académicos, mediante cotejo en la Plataforma Analítica Institucional, en todas las sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.2.3 Garantizar acceso y mantenimiento de equipos con base en la Plataforma Analítica Institucional, mediante protocolos y servicios técnicos, en unidades vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.2.4 Capacitar anualmente al personal de investigación en uso y aplicaciones de la Plataforma Analítica Institucional, mediante talleres y asesorías especializadas, en laboratorios vinculados a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Estrategia 1.3 Implementar un modelo de organización del personal académico para fomentar el trabajo colaborativo y potencializar las capacidades en los temas de investigación transversales.
| Líneas de acción |
| 1.3.1 Establecer un modelo de organización con liderazgos académicos, grupos de investigación y ejes transversales, mediante procesos participativos de planeación, en sedes del CIAD vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.3.2 Evaluar y aprobar el modelo de organización con participación del Comité de Investigación, mediante sesiones de revisión y dictamen, en instancias responsables de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.3.3 Divulgar las capacidades de investigación del CIAD a academicos, sociedad y gobiernos, mediante comunicación institucional y plataformas digitales, en sedes y regiones vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Estrategia 1.4 Sistematizar la mentoría académica del personal de investigación del CIAD con Investigadoras e Investigadores por México y posdoctorantes, mediante protocolos, tutorías y evaluación formativa, en todas las sedes, con enfoque de igualdad sustantiva.
| Líneas de acción |
| 1.4.1 Organizar bimestralmente seminarios y conversatorios para IxM y posdoctorantes, mediante modalidades presencial e híbrida y apoyo de comunicación electrónica, en sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.4.2 Asignar tutorías a posdoctorantes con sistema de mentores y enfoque de género, mediante lineamientos de acompañamiento, en espacios de formación vinculados a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.4.3 Impulsar anualmente la comunidad CHTI mediante movilidad nacional e internacional, con participación de personal investigador del CIAD, en redes académicas vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.4.4 Evaluar e informar anualmente el impacto de la mentoría, con encuestas e indicadores de coautorías, mediante seguimiento de la Coordinación de Investigación, en unidades vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Estrategia 1.5 Promover la difusión del conocimiento científico generado para contribuir a reducir la brecha de acceso a la ciencia en México y países de habla hispana.
| Líneas de acción |
| 1.5.1 Publicar artículos científicos en español con autoría del personal académico, preferentemente en acceso abierto, mediante convocatorias y acompañamiento editorial, en unidades vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.5.2 Ofrecer mentoría editorial para redacción y publicación en español, dirigida a personal académico y posdoctorantes, mediante talleres, asesorías y arbitraje, en sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.5.3 Crear una revista de investigación en ciencias naturales del ámbito del CIAD, mediante comité editorial y plataforma digital, desde áreas especializadas vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.5.4 Difundir entre 2025 y 2030 resultados de investigación del personal académico, mediante redes sociales, infografías y podcasts, desde unidades de comunicación y divulgación vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Estrategia 1.6 Mantener la producción de publicaciones científicas arbitradas para conservar el posicionamiento institucional.
| Líneas de acción |
| 1.6.1 Proveer acceso a plataformas de redacción científica en inglés para personal académico y posdoctorante, mediante licencias institucionales y asesorías especializadas, en sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.6.2 Establecer acuerdos transformativos con editoriales para aumentar publicaciones en acceso abierto, mediante negociaciones institucionales coordinadas, en áreas de gestión editorial de sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 1.6.3 Gestionar apoyos económicos para publicaciones científicas dirigidos a personal investigador, mediante convocatorias internas y externas, en unidades académicas con proyectos sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Objetivo 2. Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. Estrategia 2.1 Garantizar la oferta de posgrados, en coordinación con la SEP, CPI e IES, con visión científica, humanística, tecnológica e innovadora, enfoque en la seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad, nutrición, salud y desarrollo regional e incidencia en inclusión, género y bienestar social.
| Líneas de acción |
| 2.1.1 Promover los programas de posgrado del CIAD a través de estrategias y canales de comunicación actuales acotados a cada programa de especialidad, maestría y doctorado vigentes para garantizar mejores oportunidades de acceso a la educación superior. |
| 2.1.2. Ampliar la oferta de programas de posgrado en el CIAD, en coordinación con la SEP, CPI e IES, en atención a las demandas de formación profesional que atiendan los problemas prioritarios del país e incidan en el bienestar social. |
| 2.1.3 Impulsar las modalidades escolarizada, mixta, dual y de doble titulación a través de la generación de recursos digitales y espacios físicos y virtuales apropiados que impacten positivamente la calidad, matrícula y cobertura de los programas. |
Estrategia 2.2 Consolidar, a través de los programas de posgrado, las capacidades científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación en las temáticas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en el bienestar social. | Líneas de acción |
| 2.2.1. Actualizar de manera sistemática y periódica los programas de posgrado que ofrece el CIAD para reforzar las capacidades científicas, humanísticas, tecnológicas y de innovación en los temas de alimentación, salud, nutrición, medio ambiente y desarrollo. |
| 2.2.2. Reforzar en los programas de posgrado la vinculación con el sector productivo, público y social de las y los estudiantes a través de los programas de posgrado para atender los problemas prioritarios nacionales en alimentación, salud, nutrición, ambiente y desarrollo. |
| 2.2.3. Formar profesionistas altamente capacitados en los temas de salud, nutrición, alimentación y desarrollo, integrando docentes especializados en los tópicos de frontera de cada área, para contribuir al desarrollo social, económico, cultural y tecnológico del país. |
Estrategia 2.3 Fortalecer los posgrados orientados a la investigación, vía la formación de personas altamente capacitadas en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en inclusión, género, sustentabilidad y bienestar social.
| Líneas de acción |
| 2.3.1 Mejorar en los programas de posgrados sus respectivos contenidos curriculares, así como los enfoques de inclusión, género, sustentabilidad y bienestar social, estableciendo protocolos de evaluación interna que así lo sustenten y permitan mantenerse en el Sistema Nacional de Posgrados en la modalidad de investigación. |
| 2.3.2 Establecer criterios de inclusión social y equidad de género en los esquemas de admisión a los programas de posgrado, considerando acciones afirmativas para la atención de las diversas realidades socioeconómicas, geográficas y culturales. |
| 2.3.3 Fortalecer la formación académica de las y los estudiantes de posgrado a través de impulsar la movilidad académica nacional e internacional, así como modelos de educación dual y criterios de valoración y clasificación, para mejorar la calidad, cobertura y proyección de los programas. |
Estrategia 2.4 Fortalecer las vocaciones científicas y humanísticas, desde la educación básica, en las nuevas generaciones, considerando la inclusión social, la equidad de género y el diálogo de saberes. | Líneas de acción |
| 2.4.1 Reforzar la colaboración con instituciones de educación básica, media y superior estableciendo mecanismos de seguimiento de las experiencias para identificar las que han sido más exitosas en la promoción de vocaciones científicas y humanísticas. |
| 2.4.2 Impulsar en las y los estudiantes de posgrado su participación en procesos de enseñanza-aprendizaje, actividades de divulgación de la ciencia y de retribución social, en todos los niveles escolares, para reforzar sus vocaciones científicas y humanísticas. |
| 2.4.3. Impulsar la movilidad académica y trabajo comunitario en las y los estudiantes de posgrado, a través de los programas de becas y apoyo disponibles, para beneficiar proyectos de colaboración con enfoque de género, inclusión social, equidad de género y diálogo de saberes. |
Objetivo 3. Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social.
Estrategia 3.1 Fortalecer alianzas con dependencias públicas municipales, estatales y federales, así como con los sectores académico, social y productivo, para concertar acciones de transferencia de conocimiento, tecnologías e innovaciones.
| Líneas de acción |
| Línea 3.1.1. Promover convenios con dependencias de los tres niveles de gobierno y sectores académico, social y productivo, que permitan fortalecer la realización de acciones conjuntas en beneficio del desarrollo inclusivo y el bienestar comunitario. |
| Línea 3.1.2. Organizar en modalidad presencial, con el involucramiento de la comunidad institucional, ciclos de conferencias, talleres demostrativos y eventos que permitan dar a conocer el trabajo institucional como un mecanismo de vinculación del CIAD con los sectores involucrados. |
| Línea 3.1.3. Divulgar el quehacer institucional entre los sectores implicados a través de medios digitales de comunicación (redes sociales, revistas digitales, boletín), como un mecanismo sistemático e incluyente de vinculación. |
Estrategia 3.2 Incentivar la difusión de los avances científicos, humanísticos, tecnológicos y de innovación del CIAD, a través de acciones de divulgación abierta, para poner el conocimiento al alcance de la población.
| Líneas de acción |
3.2.1 Fortalecer la comunicación digital para consolidar al CIAD como oferente de propuestas que coadyuven a la seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, inclusivos, con perspectiva de género e incidencia en el bienestar social. |
| 3.2.2 Generar espacios presenciales de participación y diálogo, como sábados en la ciencia, seminarios técnicos y participación en escuelas, para incentivar la apropiación social del conocimiento en los temas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición y salud. |
| 3.2.3 Propiciar espacios de capacitación para comunidades, así como para personas productoras, técnicas o emprendedoras, a fin de dotarlas de herramientas que beneficien sus prácticas de trabajo. |
Estrategia 3.3 Propiciar el avance en el nivel de madurez de las tecnologías desarrolladas en el CIAD para atender necesidades en materia seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional.
| Líneas de acción |
| 3.3.1 Fortalecer el desarrollo de prototipos, con la participación del personal científico y tecnológico de CIAD, utilizando las capacidades institucionales existentes para transferirlos a los diversos sectores. |
| 3.3.2 Incentivar la protección de la propiedad intelectual institucional, a través de acciones de sensibilización hacia la cultura de la protección, para coadyuvar a los procesos de transferencia. |
| 3.3.3 Promover la capacitación continua del personal de investigación en temas de propiedad intelectual, contratos de transferencia, emprendimiento tecnológico y modelos de negocio con enfoque social. |
Objetivo 4. Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social.
Estrategia 4.1. Impulsar acciones de colaboración que promuevan la participación conjunta en investigación, formación de recursos humanos, vinculación y gestión tecnológica en el Sistema Nacional de Centros Públicos para coadyuvar a la atención de los problemas públicos.
| Líneas de acción |
| 4.1.1 Generar semestralmente un registro de participaciones de personal investigador del CIAD con centros del SNCP, mediante reportes y bases de datos compartidas, en áreas vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 4.1.2 Constituir anualmente nodos interdisciplinarios CIAD-SNCP con equipos de investigación, mediante seminarios híbridos y coordinación interinstitucional, en áreas vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 4.1.3 Establecer anualmente programa de estancias entre personal académico y estudiantil de CIAD y SNCP, con uso compartido de infraestructura, mediante convenios y movilidad, en sedes vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Estrategia 4.2 Determinar los temas de colaboración con el SNCP, en los ámbitos de competencia del CIAD, alineados con las áreas estratégicas de la Secihti para ofrecer alternativas de solución a los problemas públicos.
| Líneas de acción |
| 4.2.1 Realizar anualmente diagnóstico de capacidades de gestión tecnológica, mediante análisis técnicos e instrumentos de evaluación, en sedes y subsedes del CIAD vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 4.2.2 Conformar y actualizar semestralmente un catálogo de infraestructura y competencias científicas, mediante plataforma GIS para mapeo de recursos, en unidades del SNCP vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
| 4.2.3 Establecer anualmente convenios de colaboración con centros del SNCP en áreas afines, mediante acuerdos interinstitucionales formales, en regiones estratégicas vinculadas a seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional. |
Para asegurar el cumplimiento de los cuatro objetivos del Plan Institucional 2025-2030 se han propuesto y diseñado ocho indicadores que permitirán dar seguimiento al avance de los resultados durante todo el sexenio.
Indicador 1.1
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 1.1 Índice de productos de investigación generados por las investigadoras y los investigadores del CIAD |
| Objetivo | Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. |
| Definición o descripción | Mide la proporción del número de resultados de investigación publicados con arbitraje en libros y revistas como autor corresponsal o primer autor, con respecto al número de las personas investigadoras del CIAD |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Índice | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Descendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Investigación |
| Método de cálculo | Número de publicaciones arbitradas como autor corresponsal o primer autor en el año n / Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n |
| Observaciones | La meta tiene como finalidad identificar la producción per cápita generada por las personas investigadoras titulares y por México comisionadas al Centro en el año n |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de publicaciones arbitradas como autor corresponsal o primer autor en el año n | Valor variable 1 | 320 | Fuente de información variable 1 | Sistema Integrado de Actividades Humanísticas, Científicas, Tecnológicas y de Innovación Dirección General / Coordinación de Investigación |
| Nombre variable 2 | Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n | Valor variable 2 | 145 | Fuente de información variable 2 | Registros administrativos del Departamento de Recursos Humanos. Registros administrativos de la Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | 320 / 145 = 2.21 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 2.21 | Este es un valor atípico ya que considera a personas investigadoras titulares con extensa experiencia y trayectoria, en etapa cercana a su jubilación |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 2.09 | Se espera la contratación de nuevas personas investigadoras titulares a partir de 2026, por efecto de cohorte pudieran tener menor capacidad de publicación respecto a las personas titulares con mayor trayectoria. |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| NA | NA | NA | NA | 1.98 | 2.02 | 2.21 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 2.21 | 2.05 | 2.06 | 2.07 | 2.08 | 2.09 |
Indicador 1.2
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 1.2 Porcentaje de proyectos institucionales que involucran colaboración con la población. |
| Objetivo | Realizar investigación básica y aplicada, de frontera, multi, inter y transdisciplinaria, sobre seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social. |
| Definición o descripción | Mide el porcentaje de proyectos institucionales bajo el amparo de un contrato o convenio que involucran colaboración con el sector social y pequeños productores en relación con el total de proyectos institucionales activos y bajo el amparo de un contrato o convenio. |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. ) |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Porcentaje | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Ascendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Investigación |
| Método de cálculo | (Número de proyectos que involucran colaboración con el sector social y pequeños productores, en el año n / Número total de proyectos activos en el año n))*100 |
| | La meta tiene como finalidad identificar y promover a través de los proyectos, la colaboración con el sector social y pequeños productores. Se consideran proyectos bajo el amparo de un contrato o convenio. |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de proyectos que involucran colaboración con el sector social y pequeños productores, en el año n | Valor variable 1 | 14 | Fuente de información variable 1 | Sistema eCIAD Dirección General / Coordinación de Investigación |
| Nombre variable 2 | Número total de proyectos activos en el año n. | Valor variable 2 | 23 | Fuente de información variable 2 | Sistema eCIAD Dirección General / Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | (14 / 23) * 100 = 61 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 61 | Refleja un nivel de alineación de proyectos institucionales que trabajan con la población de manera directa que puede ser mejorado, así como evidencia el área de oportunidad de fortalecer la formulación y alineación de las propuestas con los criterios de las convocatorias. |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 67 | Busca aumentar el porcentaje y sostener que la mayoría de los proyectos institucionales con convenio trabajen de manera directa con la población. |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2022 | 2023 | 2024 |
| 44 | 53 | 61 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 62 | 63 | 64 | 65 | 66 | 67 |
Indicador 2.1
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 2.1 Atención de la demanda de formación de vocaciones científicas, humanísticas y tecnológicas en los programas de posgrado |
| Objetivo | Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. |
| Definición o descripción | Mide la proporción del número de estudiantes egresados de los posgrados del CIAD con respecto al número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios de la educación. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Índice | Periodo de recolección de los datos | Enero - Diciembre |
| Tendencia esperada | Ascendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Programas Académicos |
| Método de cálculo | Número de personas egresadas de los programas de posgrado en el año n / Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n |
| Observaciones | Por egresos se entiende estudiantes de posgrado que han concluido el proceso de titulación. La meta tiene como objetivo satisfacer la necesidad educativa en las áreas de competencia con relación al personal de investigación titular y por México comisionadas al CIAD en el año n. Es conveniente precisar que el programa de maestría en Desarrollo Regional es bienal, lo cual incide en las tasas de egreso anual y por lo tanto en las variaciones del indicador. |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de personas egresadas de los programas de posgrado en el año n | Valor variable 1 | 108 | Fuente de información variable 1 | Plataforma de control escolar / Coordinación de Programas Académicos |
| Nombre variable 2 | Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n | Valor variable 2 | 145 | Fuente de información variable 2 | Registros administrativos del Departamento de Recursos Humanos. Registros administrativos de la Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | 108 / 145 = 0.74 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 0.74 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 0.75 | La meta está sujeta al número de becas asignadas por la Secihti |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| 0.60 | 0.72 | 0.67 | 0.56 | 0.79 | 0.74 | 0.74 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 0.69 | 0.75 | 0.77 | 0.74 | 0.76 | 0.75 |
Indicador 2.2
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 2.2 Captación de estudiantes a través del Programa de Iniciación a la Investigación del CIAD. |
| Objetivo | Garantizar la formación de comunidad científica, humanística, tecnológica y de innovación a través de programas académicos que atiendan problemas públicos en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional e incidan en el bienestar social. |
| Definición o descripción | Mide la proporción de estudiantes del Programa de Iniciación a la Investigación que posteriormente se incorporan a un programa de posgrado del CIAD. |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios de la educación. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Porcentaje | Periodo de recolección de los datos | Enero - Diciembre |
| Tendencia esperada | Ascendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Programas Académicos |
| Método de cálculo | (Número de estudiantes inscritos en los posgrados en el año n que realizaron una estancia a través del Programa de Iniciación a la Investigación / Número total de estudiantes inscritos en los posgrados en el año n.) * 100 |
| Observaciones | El indicador mide la proporción de estudiantes que ingresan a los programas de posgrado del CIAD que previamente realizaron alguna estancia del Programa de Iniciación a la Investigación. |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de estudiantes inscritos en los posgrados en el año n que realizaron una estancia a través del Programa de Iniciación a la Investigación | Valor variable 1 | 38 | Fuente de información variable 1 | Plataforma de control escolar / Coordinación de Programas Académicos |
| Nombre variable 2 | Número total de estudiantes inscritos en el año n. | Valor variable 2 | 114 | Fuente de información variable 2 | Plataforma de control escolar / Coordinación de Programas Académicos |
| Sustitución en método de cálculo | (38 / 114) * 100 = 33 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 33 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 36 | El cumplimiento de la meta estará sujeta al número de becas asignadas por la SECIHTI |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| | | | 15 | 20 | 25 | 33 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 33 | 34 | 34 | 35 | 35 | 36 |
Indicador 3.1
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 3.1 Contratos o convenios de transferencia de conocimiento, innovación tecnológica, social, económica o ambiental firmados vigentes |
| Objetivo | Impulsar la vinculación institucional para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en el bienestar social |
| Definición o descripción | Mide la proporción del número de convenios o contratos como resultado de la vinculación con respecto al número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Índice | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Descendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Vinculación |
| Método de cálculo | Número de convenios o contratos de transferencia de conocimiento, innovación tecnológica, social, económica o ambiental firmados en el año n / Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n |
| Observaciones | La meta tiene como finalidad identificar el número per cápita de convenios o contratos de transferencia de conocimiento, innovación tecnológica, social, económica o ambiental |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de convenios o contratos de transferencia de conocimiento, innovación tecnológica, social, económica o ambiental firmados en el año n | Valor variable 1 | 97 | Fuente de información variable 1 | Registros administrativos de la Coordinación de Vinculación |
| Nombre variable 2 | Número de personas investigadoras titulares y por México comisionadas al CIAD en el año n | Valor variable 2 | 145 | Fuente de información variable 2 | Registros administrativos del Departamento de Recursos Humanos. Registros administrativos de la Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | 97 / 145 = 0.67 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 0.67 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 0.63 | Se espera la contratación de nuevas personas investigadoras titulares a partir de 2026, que iniciarían su carrera, por lo que tendrían una menor capacidad de gestión respecto a las personas titulares con trayectoria |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| 0.61 | 0.54 | 0.54 | 0.51 | 0.64 | 0.68 | 0.67 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 0.67 | 0.62 | 0.62 | 0.62 | 0.63 | 0.63 |
Indicador 3.2
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 3.2 Proporción de actividades de difusión y divulgación por el personal de investigación del CIAD |
| Objetivo | Impulsar la vinculación para transferir innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas que contribuyan con propuestas de solución en seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social |
| Definición o descripción | Mide la proporción del número de actividades de difusión y divulgación con respecto al número de personal de investigación del CIAD |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Índice | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Ascendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Vinculación |
| Método de cálculo | Número de actividades de difusión y divulgación del conocimiento en el año n/ Número de personal de investigación del CIAD en el año n |
| Observaciones | Personal de investigación: se refiere al número de personas que realizan actividades de investigación con categoría de investigador(a) titular o asociado(a), técnico(a) y las personas investigadoras por México comisionadas al CIAD. La meta tiene como finalidad identificar la participación per cápita del personal que realiza actividades de investigación, en acciones de difusión y divulgación dirigidas al público en general, en las que se comparte con personas no especializadas los conocimientos que se producen en sus respectivos campos de especialidad |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de actividades de difusión y divulgación del conocimiento en el año n | Valor variable 1 | 3,494 | Fuente de información variable 1 | Registros administrativos de la Coordinación de Vinculación |
| Nombre variable 2 | Número de personal de investigación del CIAD en el año n | Valor variable 2 | 296 | Fuente de información variable 2 | Registros administrativos del Departamento de Recursos Humanos. Registros administrativos de la Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | 3,494 / 296 = 11.80 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 11.80 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 10.61 | Se espera la contratación de nuevas personas investigadoras a partir de 2026, que iniciarían su carrera, por lo que tendrían una menor capacidad para la realización de actividades de difusión y divulgación respecto al personal de investigación con trayectoria. |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| 7.66 | 9.04 | 7.31 | 8.97 | 10.23 | 14.58 | 11.80 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 10.26 | 10.06 | 10.13 | 10.22 | 10.38 | 10.61 |
Indicador 4.1
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 4.1 Proporción de productos de investigación realizados en colaboración con los Centros Públicos de Investigación del SNCP |
| Objetivo | Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social |
| Definición o descripción | Mide la proporción del número de resultados de investigación publicados con arbitraje en libros y revistas donde al menos un autor tiene adscripción al CIAD y al menos otro a uno de los Centros Públicos de Investigación del SNCP con respecto al total de las publicaciones arbitradas del CIAD |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Porcentaje | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Descendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Investigación |
| Método de cálculo | (Número de publicaciones arbitradas con participación de al menos un autor con adscripción al CIAD y al menos otro a uno de los Centros del SNCP en el año n/ Número de publicaciones arbitradas del CIAD en el año n) * 100 |
| Observaciones | El indicador tiene como fin evaluar la colaboración intersectorial de CIAD con otros CPI. Evaluar los resultados de la articulación de la investigación con los CPI, reflejado en la participación conjunta en publicaciones arbitradas. En publicaciones arbitradas se consideran artículos, libros y capítulos de libros |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de publicaciones arbitradas con participación de al menos un autor con adscripción al CIAD y al menos otro a uno de los Centros del SNCP en el año n | Valor variable 1 | 29 | Fuente de información variable 1 | Sistema Integrado de Actividades Humanísticas, Científicas, Tecnológicas y de Innovación Dirección General / Coordinación de Investigación |
| Nombre variable 2 | Número de publicaciones arbitradas del CIAD en el año n | Valor variable 2 | 480 | Fuente de información variable 2 | Sistema Integrado de Actividades Humanísticas, Científicas, Tecnológicas y de Innovación Dirección General / Coordinación de Investigación |
| Sustitución en método de cálculo | (29 / 480) * 100 = 6 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 6 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 7.5 | Las acciones por implementar alineadas con el objetivo 4 incentivarán la colaboración con los CP-Secihti |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| NA | NA | NA | NA | NA | NA | 6 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 6 | 6.5 | 6.5 | 7 | 7 | 7.5 |
Indicador 4.2
| ELEMENTOS DEL INDICADOR |
| Nombre | 4.2 Proporción de convenios realizados en colaboración con los Centros Públicos de Investigación del SNCP |
| Objetivo | Promover la articulación del CIAD con el Sistema Nacional de Centros Públicos (SNCP) en atención a los problemas de seguridad y soberanía alimentaria, sustentabilidad ambiental, nutrición, salud y desarrollo regional, con incidencia en los problemas públicos y el bienestar social |
| Definición o descripción | Mide la proporción de convenios signados por CIAD con al menos uno de los Centros Públicos de Investigación del SNCP con respecto al total de convenios del año |
| Derecho asociado | Derecho a gozar de los beneficios del desarrollo de la ciencia y la innovación tecnológica. |
| Nivel de desagregación | Institucional | Periodicidad o frecuencia de medición | Anual |
| Acumulado o periódico | Periódico | Disponibilidad de la información | Enero del ejercicio inmediato posterior |
| Unidad de medida | Porcentaje | Periodo de recolección de los datos | Enero a diciembre |
| Tendencia esperada | Ascendente | Unidad responsable de reportar el avance | Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo Coordinación de Vinculación |
| Método de cálculo | (Número de convenios del CIAD con la participación de al menos un CPI en el año n/ Número de convenios CIAD en el año n) * 100 |
| Observaciones | El indicador tiene como fin evaluar la colaboración intersectorial de CIAD con otros CPI |
| APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE |
| Nombre variable 1 | Número de convenios del CIAD con la participación de al menos un CPI en el año n | Valor variable 1 | 12 | Fuente de información variable 1 | Registros administrativos de la Coordinación de Vinculación |
| Nombre variable 2 | Número de convenios del CIAD del año n | Valor variable 2 | 126 | Fuente de información variable 2 | Registros administrativos Coordinación de Vinculación |
| Sustitución en método de cálculo | (12 / 126) * 100 = 10 |
| VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS |
| Línea base | Nota sobre la línea base |
| Valor | 10 | |
| Año | 2024 |
| Meta 2030 | Nota sobre la meta 2030 |
| 12 | |
| SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR |
| 2018 | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 |
| 9 | 4 | 8 | 13 | 9 | 5 | 10 |
| METAS |
| 2025 | 2026 | 2027 | 2028 | 2029 | 2030 |
| 4 | 10 | 11 | 11 | 12 | 12 |
Hermosillo, Sonora, México, 10 de diciembre de 2025.- Directora General del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A. C, Dra. Graciela Caire Juvera.- Rúbrica.
1 Registros administrativos del Departamento de Recursos Humanos y de la Coordinación de Investigación del CIAD.
2 Informe de Autoevaluación del CIAD, ejercicio 2024.
3 Idem
4 Idem
5 Secretaría de Salud, Perfil de Riesgos 2020. Dirección General de Epidemiología, México, 2020.
https://epidemiologia.salud.gob.mx/gobmx/salud/documentos/pnr/Perfil_Nacional_de_Riesgos_DGE2020.pdf.
6 Cantú Nava, P. C., Meza Montenegro, M. M., Valenzuela Quintanar, A. I., Osorio Rosas, C., García Zamorano, H., Grajeda Cota, P. y Gutiérrez Coronado, M. de L., Determinación de plaguicidas organoclorados en hortalizas del sur de Sonora: calidad y seguridad de los alimentos en relación a los límites máximos permitidos, Biotecnia, vol. 21, núm. 2, 2019, pp. 19-27.
https://doi.org/10.18633/biotecnia.v21i2.902.
7 Semarnat, Con la eliminación gradual del glifosato, México avanza en la defensa de la vida, 2021.
https://www.gob.mx/semarnat/prensa/con-la-eliminacion-gradual-del-glifosato-mexico-avanza-en-la-defensa-de-la-vida-semarnat?idiom=es/1000.
8 Secretaría de Economía, Data México, 2024.
https://www.economia.gob.mx/datamexico/es/profile/product/insecticides.
9 ONU, Informe del Relator Especial sobre las implicaciones para los derechos humanos de la gestión y eliminación ambientalmente racionales de las sustancias y los desechos peligrosos, Marcos Orellana, 2025. https://docs.un.org/es/A/HRC/60/34.
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