PROGRAMA Sectorial de Cultura 2025-2030.

PROGRAMA SECTORIAL DE CULTURA 2025-2030.
1. Índice
1.     Índice
2.     Señalamiento del origen de los recursos del Programa
3.     Siglas y acrónimos
4.     Fundamento normativo
5.     Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo
6.     Objetivos
6.1 Relevancia del Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales
6.2 Relevancia del Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población
6.3 Relevancia del Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad
6.4 Relevancia del Objetivo 4. Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones
6.5 Vinculación de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030
7.     Estrategias y líneas de acción
8.     Indicadores y metas
9.     Glosario
2. Señalamiento del origen de los recursos del Programa
La totalidad de las acciones que se consideran en el Programa, incluyendo aquellas correspondientes a sus objetivos, estrategias y líneas de acción, así como las labores de coordinación interinstitucional para la instrumentación de dichas acciones, el seguimiento, reporte y rendición de cuentas de las mismas, se realizarán con cargo a los recursos aprobados a los ejecutores de gasto participantes en el Programa, en el Decreto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio respectivo.
3. Siglas y acrónimos
CCC: Centro de Capacitación Cinematográfica
CONAPO: Consejo Nacional de Población
CPEUM: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
CSCM: Cuenta Satélite de la Cultura de México
EFIARTES: Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Teatral Nacional; en la Edición y Publicación de Obras Literarias Nacionales; de Artes Visuales; Danza; Música en los Campos específicos de Dirección de Orquesta, Ejecución Instrumental y Vocal de la Música de Concierto y Jazz
EFICINE: Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional
ENADID: Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica
ENOE: Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo
ENUT: Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo
ESS: Economía social y solidaria
FONART: Fondo Nacional para el Fomento a las Artesanías
FOREMOBA: Apoyo a Comunidades para Restauración de Monumentos y Bienes Artísticos de Propiedad Federal
IMSS: Instituto Mexicano del Seguro Social
INAH: Instituto Nacional de Antropología e Historia
INALI: Instituto Nacional de Lenguas Indígenas
INBAL: Instituto Nacional de Bellas artes y Literatura
INEGI: Instituto Nacional de Estadística y Geografía
INPI: Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas
LGBTI+: Lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y otras identidades y orientaciones sexuales y de género
NEM: Nueva Escuela Mexicana
ODS: Objetivos de Desarrollo Sostenible
ONU: Organización de las Naciones Unidas
PIB: Producto Interno Bruto
PND: Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030
PROFEST: Programa de Apoyos a Festivales Culturales y Artísticos de la Secretaría de Cultura de México
PROMEZA: Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas
SC: Secretaría de Cultura
SEP: Secretaría de Educación Pública
SIC: Sistema de Información Cultural
UNESCO: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura
4. Fundamento normativo
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 es una atribución conferida a la SC, conforme a lo establecido en el artículo 16, fracciones III y IV, 22 y 23 de la Ley de Planeación, y en el Anexo I del PND, por lo que esta dependencia resulta responsable de coordinar la integración, publicación, ejecución, seguimiento y rendición de cuentas del presente documento.
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 se sustenta en la CPEUM, misma que establece, en su Artículo 1o., la obligación del Estado de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos, incluidos los derechos culturales; además, en el Artículo 4o. reconoce el derecho de toda persona al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios culturales que presta el Estado, así como su obligación de garantizarlos mediante políticas públicas.
Asimismo, el decreto de reforma al Artículo 2o. constitucional, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de septiembre de 2024, reconoce a los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propio. Este marco establece la obligación de garantizar sus derechos culturales, lingüísticos y de autodeterminación.
En el mismo sentido, el artículo 41 Bis de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal establece que corresponde a la SC elaborar y conducir la política nacional en materia de cultura, promover y difundir las manifestaciones culturales del país y garantizar el ejercicio de los derechos culturales de las personas y comunidades.
Además de los preceptos constitucionales y de planeación, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 se sustenta en leyes especializadas como: la Ley General de Cultura y Derechos Culturales; la Ley General de Derechos Lingüísticos de los Pueblos Indígenas; la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas; la Ley Federal del Derecho de Autor; la Ley General de Bibliotecas; la Ley Federal de Cinematografía; y la Ley sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, entre otras.
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 está alineado con el PND, particularmente con el Eje General 2: Desarrollo con bienestar y humanismo. También se vincula con los ejes transversales 1 y 3, que abordan la igualdad sustantiva y los derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, así como en los 100 Compromisos para el Segundo Piso de la Transformación, en particular por cuanto hace a los compromisos 2, 3, 4, 5, 6, 12, 13 y 14 de la sección "República democrática, justa, honesta, libre, participativa y responsable"; 18 y 24 de la "República fraterna"; y 36 a 40 de la "República cultural y lectora", entre otras.
Asimismo, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 responde a diversos instrumentos internacionales que reconocen a la cultura como un derecho humano y un bien público mundial. Entre ellos, destacan: la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura-UNESCO, 2005); el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención Americana sobre Derechos Humanos; la Declaración Universal de los Derechos Humanos; y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, entre otros.
5. Diagnóstico de la situación actual y visión de largo plazo
El PND reconoce en la cultura uno de los pilares estratégicos del desarrollo nacional a través del concepto de "República cultural y lectora". Esta visión establece que la cultura no es solo un derecho fundamental, sino una herramienta transformadora capaz de contribuir al bienestar colectivo y a la construcción de una sociedad más próspera y equitativa.
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 surge de este marco conceptual y ha sido elaborado mediante un proceso participativo que incluyó foros de diálogo y mesas de trabajo con diversos actores del ecosistema cultural. El presente documento parte del reconocimiento de que la diversidad cultural mexicana surge en todas las regiones del país, entiende a las comunidades no como receptoras pasivas, sino como protagonistas activas de los procesos culturales, en los que las instituciones tienen el papel de facilitar y potenciar esas iniciativas.
Fundamentado en la defensa irrestricta de las libertades, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 establece la garantía de los derechos culturales como mandato central que orienta toda acción hacia la construcción de una convivencia social más plena, democrática y comunitaria, con mejores elementos para desarrollar la creatividad individual y colectiva.
Asimismo, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 nace de la convicción profunda de que la cultura constituye una fuerza transformadora capaz de modificar destinos individuales y colectivos. Por ello, busca crear espacios de diálogo respetuoso donde instituciones, creadoras, creadores, personal académico, comunidades, gestores y gestoras culturales y ciudadanía puedan construir, de
manera participativa, respuestas innovadoras a los grandes desafíos de nuestro tiempo y articular colectivamente un futuro más inclusivo, justo y democrático para todas y todos.
Este diagnóstico analiza el panorama actual del sector cultural mexicano y constituye la base del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030.
Desafíos del sector cultural
En las últimas décadas se han logrado significativos avances en el cumplimiento de las atribuciones federales de conservación, promoción y difusión de la cultura y el arte. Estos incluyen la formación de instituciones fuertes, una tradición cultural reconocida internacionalmente y un ecosistema creativo y dinámico que sigue generando talentos. Aunque aún persisten retos y desafíos por atender, estos logros ofrecen una base sólida para continuar progresando.
En este sentido, algunos problemas son estructurales y de larga data: las profundas desigualdades en el acceso cultural; las brechas de género en la participación sectorial, que, no obstante, muestran ya importantes mejoras; la precariedad laboral de trabajadoras y trabajadores culturales; y la escasa articulación entre educación y cultura, que limita la formación artística básica. Asimismo, persiste una débil participación en la vida cultural, resabios de políticas poco inclusivas o folclorizadas hacia los pueblos originarios, contextos de violencia en ciertas partes del país, el debilitamiento y la pérdida de lenguas originarias, amenazas al patrimonio cultural y vacíos en su protección legal, así como dependencia de fuentes limitadas de financiamiento.
Otros desafíos son más recientes y contemporáneos: la transformación digital y el acceso abierto; los marcos regulatorios para tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial; las nuevas conceptualizaciones del patrimonio y los derechos colectivos; las metodologías participativas en gestión cultural; la cultura de paz en territorios afectados por la violencia; y los cambios en los hábitos de consumo cultural.
La combinación de añejos y nuevos retos define la agenda que orientará las estrategias del sector cultural para los próximos años. Es importante reconocer que muchos de estos desafíos requerirán décadas para su resolución integral. Por ello, la presente administración busca sentar las bases para transformaciones de largo aliento. Se trata, en definitiva, de una apuesta estratégica por el futuro del país, donde la cultura sea la herramienta para afrontar los desafíos del presente y modelar un futuro más democrático y justo donde todas y todos tengamos cabida.
Organización del diagnóstico
El presente diagnóstico se estructura a través de cuatro secciones temáticas que corresponden a los cuatro objetivos de la arquitectura planificada para el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, destacando que el primero de los cuales tiene un carácter transversal:
Objetivo 1: Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales. Este objetivo tiene un carácter transversal y analiza el marco normativo, la coordinación institucional, las brechas de acceso, la cultura de paz, la sostenibilidad económica del sector y las diversas estrategias de digitalización.
Objetivo 2: Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población. En este objetivo se examina el sistema educativo artístico y cultural, sus fortalezas institucionales, la concentración territorial, la infraestructura, los vínculos con la educación básica, la lectura y el fortalecimiento de las bibliotecas, y la formación de agentes culturales.
Objetivo 3: Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad. En este apartado se abordan las etapas del ciclo creativo, estímulos a la creación, economía cultural, rutas de circulación y medios públicos culturales.
Objetivo 4: Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones. Aquí se documenta el patrimonio material e inmaterial y las culturas vivas, los desafíos de la conservación, la diversidad lingüística y el turismo cultural.
Cada sección identifica problemáticas específicas que se retoman en las estrategias y líneas del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, estableciendo así la ruta para la atención integral de los desafíos del sector cultural mexicano.
Objetivo 1: Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales
Derechos culturales
La comprensión y definición de la cultura ha evolucionado significativamente a través del tiempo y entre diversos instrumentos internacionales. Hace más de 40 años, la Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales de la UNESCO, celebrada en México en 1982, estableció una definición fundamental al considerar la cultura "como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias".
Un hito histórico reciente fue la declaración emitida en la Conferencia Mundial de la UNESCO sobre las Políticas Culturales y el Desarrollo Sostenible 2022, realizada también en la Ciudad de México, donde los ministros de Cultura reconocieron el impacto multidimensional de la cultura en las sociedades, y la establecieron como un bien público mundial con valor intrínseco, fundamental para impulsar el desarrollo sostenible.
En consonancia con el resultado de estas discusiones internacionales, México incorporó los derechos culturales tanto en la CPEUM como en la Ley General de Cultura y Derechos Culturales (2017). Sin embargo, la traducción efectiva de estos principios en políticas territoriales aún no ha sido completada.
Varias entidades federativas tienen pendiente armonizar sus legislaciones locales con los marcos federales, lo que genera desigualdades en los mecanismos de actuación institucional y en la garantía del derecho a la cultura. Asimismo, la normatividad en materia de derechos colectivos de comunidades indígenas y afromexicanas aún debe armonizarse con los recientes cambios constitucionales y las leyes que de estos deriven, ya que está pendiente el Reglamento de la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas.
Los principales derechos culturales incluyen el derecho de las personas a acceder, crear y participar en las manifestaciones materiales e inmateriales del arte y en la vida cultural; a definir sus propias identidades culturales; a gozar del patrimonio cultural; a beneficiarse del progreso científico y sus aplicaciones; y a la protección de los intereses morales y materiales sobre creaciones científicas, literarias o artísticas que reconozcan el vínculo entre las personas creativas y sus obras. Su ejercicio efectivo requiere que todas y todos puedan expresarse creativamente, participar plenamente en la vida cultural y contribuir a las decisiones que afectan su entorno cultural.
Desigualdad en el acceso a la vida cultural
En México, el ejercicio del derecho a la cultura enfrenta obstáculos importantes que revelan las desigualdades y tensiones presentes en nuestra sociedad. El acceso desigual a los bienes, servicios y espacios culturales refleja una compleja intersección de factores socioeconómicos, geográficos y culturales que, a lo largo de los siglos, han limitado el desarrollo integral de las personas y comunidades, lo que ha afectado de manera particular -aunque no exclusiva- a poblaciones indígenas, afromexicanas y comunidades rurales en situación de marginación. Los datos del Módulo sobre Eventos Culturales Seleccionados 2024 son contundentes: el 52.5% de las personas adultas asistieron a algún evento cultural en el último año, cifra que evidencia un estancamiento respecto a los niveles prepandemia y que refleja una tendencia mundial derivada de los cambios en los hábitos de consumo cultural. Este porcentaje disminuye de manera significativa en personas mayores, con discapacidad y habitantes de localidades rurales, lo que evidencia no solo una distribución territorial inequitativa de la oferta cultural, sino también barreras de accesibilidad física, económica y simbólica que se combinan para crear patrones de exclusión.
El Sistema de Información Cultural (SIC) revela una concentración en zonas metropolitanas, capitales estatales y corredores turísticos, aunque los estados han realizado esfuerzos significativos e importantes avances en la descentralización de la oferta cultural. Mientras el promedio nacional de distancia para acceder a un recurso cultural es de 40.5 km, la población afromexicana, por mostrar un ejemplo, debe recorrer hasta 62.6 km.
La exclusión cultural muestra características específicas según el tipo de población. Las personas con discapacidad presentan una brecha de 13 puntos porcentuales en el acceso a espacios culturales (un 10.2% frente a un 23.2%, de acuerdo con la ENUT 2019), resultado de múltiples carencias: falta de planeación en el diseño arquitectónico, en la adaptación de espacios, de apoyos técnicos y humanos, y ausencia de recursos para la inclusión cognitiva y sensorial.
La población migrante enfrenta barreras lingüísticas que van más allá del idioma: desarraigo cultural que afecta su conexión con referentes identitarios; e invisibilización y discriminación que limita tanto su acceso a la oferta cultural existente como su capacidad de aportar sus propias expresiones al contexto cultural mexicano. Por ello, y por lo estratégico del lugar, el Centro Cultural Tijuana implementó recientemente importantes proyectos destinados a esta temática y están en curso otros dedicados a la atención de estas poblaciones.
Las personas LGBTI+ enfrentan retos de representación en la programación cultural, aunque se han logrado importantes avances y se cuenta con espacios que cada vez más buscan reflejar sus identidades y expresiones culturales específicas.
El diagnóstico identifica brechas de género que aún están presentes en el país. Los datos indican que el 24% de las direcciones de museos y el 27% correspondiente a centros culturales están ocupadas por mujeres. Estos números evidencian áreas de oportunidad en las que se puede fortalecer el acceso de las mujeres a posiciones de liderazgo institucional. Las mujeres indígenas y afromexicanas enfrentan retos adicionales que requieren atención específica para garantizar su acceso a financiamiento y desarrollo profesional.
La equidad de género, como prioridad institucional, ha obtenido resultados contundentes. La SC ha transformado significativamente esta realidad, la cual, hace dos décadas, de una proporción 70%-30% (hombres-mujeres), alcanzó prácticamente la paridad, 53%-47%, en estímulos a la creación (2019-2024), lo que ha consolidado un cambio, que continúa fortaleciéndose, en las diferentes dimensiones del sector.
Gracias al trabajo realizado, la mayoría de las instituciones culturales ya cuentan con protocolos de prevención de violencia de género, y se buscará que todas las instituciones del sector implementen estas herramientas fundamentales para garantizar la participación plena de las mujeres.
Más allá de los indicadores de asistencia, los datos evidencian la necesidad de intensificar los esfuerzos para garantizar que todos los grupos de la población puedan participar en la producción, circulación y disfrute de la cultura. Por ello, en la pasada administración y en la actual se han puesto en marcha estrategias y programas específicos para promover la inclusión cultural, como Original. Encuentro de Arte Textil, junto con iniciativas de mediación y acompañamiento que facilitan una participación cultural más significativa y representativa de la diversidad del país.
Para garantizar el ejercicio pleno del derecho a la cultura, deben atenderse diversos factores, por ejemplo, las condiciones materiales, la distancia geográfica, las barreras lingüísticas y de conectividad, así como impulsar la visibilidad de las diversas expresiones culturales. Esto requiere un enfoque interseccional y territorial que fortalezca los vínculos entre cultura y políticas de salud, educación, movilidad y bienestar, lo que ampliará la oferta y mejorará los modelos de gestión, programación y comunicación, para que sean pertinentes, accesibles e inclusivos, reconociendo que la cultura es fundamental para el desarrollo con justicia social.
Trabajo en territorio
El Estado mexicano ha desplegado un conjunto de estrategias, a partir de criterios territoriales, etarios, de género y condiciones de vulnerabilidad, para combatir las desigualdades que fragmentan el acceso a la cultura. La ampliación y diversificación de la oferta cultural ha sido y es una prioridad para ampliar el acceso universal y sin discriminación a las manifestaciones culturales nacionales.
La garantía de acceso, disfrute, creación y preservación cultural se fortalece mediante la implementación de políticas públicas que reconocen y celebran la diversidad cultural, lingüística, territorial y generacional de nuestro país, respondiendo a los contextos, saberes y necesidades de los pueblos, comunidades y personas.
En este marco, programas como el de Apoyo a la Infraestructura Cultural de los Estados (PAICE) han sido herramientas clave para rehabilitar, equipar y edificar recintos culturales en colaboración con gobiernos locales y organizaciones de la sociedad civil. Este impulso se ha enriquecido con la implementación de otros programas especializados entre públicos prioritarios, que impulsan el aprovechamiento intensivo de la infraestructura cultural disponible, así como de espacios públicos no convencionales, comunitarios y alternativos. Ejemplo de ello son los Convites Culturales, que fomentan la participación de la población y promueven la recuperación de espacios públicos como lugares de encuentro cultural.
La arquitectura de colaboración con autoridades culturales estatales se extiende a través de múltiples vertientes: circuitos culturales, cultura comunitaria y para la paz, educación artística, fomento a la lectura, medios públicos y política audiovisual, patrimonio material e inmaterial, arte y migración, y economía creativa. Destaca especialmente el trabajo conjunto con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) para la constitución de Semilleros Creativos en beneficio de la niñez indígena.
Ejemplos como los anteriores denotan que la transformación profunda de la realidad demanda trascender la lógica centrada exclusivamente en la construcción de nuevos espacios, y, en cambio, se orienta hacia la creación de políticas integrales, sustentadas en esquemas de corresponsabilidad entre los diferentes órdenes gubernamentales y las comunidades, que activen la producción cultural. Esta perspectiva revaloriza los espacios existentes como organismos vivos donde confluyen la creación, el encuentro, el intercambio, la formación y la preservación de la memoria, y que operen mediante modelos de gestión participativos, sostenibles y culturalmente pertinentes.
La consolidación de este modelo exige adoptar un enfoque interseccional y territorial que perfeccione los sistemas de gestión, programación y comunicación cultural, al tiempo que fortalezca los vínculos entre cultura y las políticas de salud, educación y bienestar. Solo reconociendo la cultura como dimensión transversal del desarrollo será posible garantizar que su acceso trascienda el privilegio urbano para convertirse en condición estructural del desarrollo con justicia social.
Cultura de paz
En los territorios más vulnerables y afectados por la violencia, la cultura de paz emerge como elemento fundamental que trasciende la mera ausencia de conflicto para constituirse en un modelo de organización social fundamentado en el diálogo, la justicia, los derechos humanos y la resolución pacífica y creativa de conflictos. Esta visión posiciona la cultura como herramienta esencial para la regeneración del tejido social, materializándose como objetivo gubernamental prioritario mediante acciones específicas adaptadas a las distintas poblaciones y contextos territoriales.
Una de las acciones más emblemáticas del Segundo Piso de la Cuarta Transformación ha sido la participación activa en el programa de atención a las causas estructurales de la violencia, el cual se ha puesto en marcha en municipios prioritarios a través de promotores comunitarios, narradoras y narradores orales y profesionales especializados en atención a las infancias. En esta perspectiva integral, el hecho artístico y cultural se transforma en un mecanismo privilegiado para la reconstrucción social, el ejercicio pleno de la ciudadanía y la construcción colectiva de nuevas realidades que emergen desde la memoria y la creatividad.
Las intervenciones públicas culturales han demostrado su potencial a través de iniciativas como los Semilleros Creativos y de Paz, los circuitos de narradores orales, los laboratorios creativos y los programas de capacitación en lenguajes cinematográficos, escénicos y plásticos.
Los Semilleros, presentes en 282 municipios de las 32 entidades federativas, implementan metodologías participativas que empoderan a niñas, niños, jóvenes y comunidades como protagonistas de la producción cultural y han demostrado que la cultura puede contribuir significativamente a la transformación social cuando se articula desde las necesidades y capacidades locales.
Las intervenciones culturales en contextos de violencia y carencias deben superar la visión instrumental de la cultura como "herramienta para la paz" y reconocerla como el tejido mismo donde se construyen las condiciones para la convivencia. Y, también, tienen que articularse con otras políticas públicas para generar sinergias, compartir diagnósticos y multiplicar impactos, reconociendo que la cultura para la paz demanda enfoques integrales capaces de abordar las múltiples dimensiones de la exclusión y la violencia.
En paralelo, es imperativo reforzar las capacidades de las y los agentes culturales mediante la formación en metodologías de mediación, cuidados, resolución no violenta de conflictos y evaluación participativa, ya que sostienen los procesos de transformación en los territorios, y avanzar hacia un modelo estructurado de cultura para la paz de largo aliento para consolidar redes comprometidas con la transformación social. Estas redes deben actuar como contención ante la violencia y como generadoras de alternativas viables de futuro.
Sostenibilidad económica del sector
La Cuenta Satélite de la Cultura de México 2023 (CSCM) reveló que el sector cultural aportó el 2.7% del producto interno bruto (PIB) nacional y generó más de 1.4 millones de empleos, lo que confirma su importancia como actividad estratégica para el desarrollo económico y social del país. La diversidad de ocupaciones evidencia la amplitud y complejidad del ecosistema cultural mexicano, que incluye artistas, promotores, gestores, investigadores, docentes, técnicos, artesanos y creativos digitales, tanto hombres como mujeres, entre otros. Sin embargo, este aporte se produce en condiciones laborales que requieren mejoras, particularmente en términos de formalización, estabilidad de ingresos y ampliación de los mecanismos de seguridad social.
Aunque estos desafíos son estructurales y reflejan patrones del mercado laboral mundial, deben ser enfrentados con políticas públicas que respondan a la especificidad y particularidad del trabajo cultural. El reciente programa de incorporación voluntaria al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para trabajadoras y trabajadores culturales independientes representa un avance relevante, pero con un alcance aún limitado que requiere ampliarse. Es imprescindible avanzar hacia la implementación de herramientas como tabuladores mínimos de honorarios y criterios claros de contratación en el ámbito cultural, fortalecimiento de sistemas de protección social y promoción de modelos de economía social, solidaria y circular que fortalezcan las capacidades de autogestión.
Digitalización y acceso abierto
La digitalización de los bienes culturales es fundamental para garantizar derechos culturales en el entorno contemporáneo, ya que amplía las posibilidades de acceso al patrimonio, democratiza la producción y circulación del conocimiento, y genera condiciones para la preservación a largo plazo de acervos históricos, artísticos y documentales.
La SC ha creado diversas plataformas digitales que permiten la consulta libre y gratuita de acervos, como Mexicana, repositorio del patrimonio cultural de México, o la Mediateca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), entre otras, que representan esfuerzos notables por democratizar el acceso al patrimonio cultural nacional. No obstante, persisten retos significativos: acervos que requieren digitalización, plataformas que pueden beneficiarse con una mayor integración, oportunidades para fortalecer los marcos de gobernanza colaborativa y uso limitado de datos para la toma de decisiones públicas.
El entorno digital requiere modelos de gobernanza democrática que garanticen servicios culturales transparentes, trámites accesibles y rendición de cuentas sobre el manejo de datos culturales.
Las tecnologías emergentes, particularmente la inteligencia artificial, han transformado la creación cultural en entornos digitales, lo que abre nuevas posibilidades para el arte, pero también plantea desafíos complejos: los derechos de autor, la distribución equitativa de beneficios, el reconocimiento del trabajo creativo en plataformas digitales y el riesgo de generar nuevos espacios de exclusión, explotación o invisibilidad para personas creadoras.
La ausencia de marcos regulatorios sobre el uso ético de estas herramientas amplifica estos riesgos. El Estado debe participar activamente en la construcción de normativas que equilibren la innovación tecnológica con la protección de los derechos de propiedad intelectual tanto particulares como colectivos.
Coordinación intersectorial, con los niveles de gobierno y al exterior
El sector cultural mexicano debe profundizar en los procesos de descentralización en la toma de decisiones y recursos, así como en consolidar la coordinación institucional entre los niveles federal, estatal y municipal para maximizar el impacto de las políticas culturales.
Aunque, desde 1988, se ha avanzado en los procesos de descentralización con instrumentos como el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico, el PAICE o la creación de fondos mixtos, que han logrado resultados importantes en términos de distribución territorial de recursos y fortalecimiento de capacidades locales, persisten áreas de oportunidad.
Por ejemplo, resulta necesario reforzar la coordinación intersecretarial, con el objetivo de que las dependencias del Sector Cultura logren una mejor articulación con sectores clave como educación, salud, bienestar y turismo, y, así, aprovechar sinergias y fortalecer el papel transformador de la cultura en el desarrollo sostenible.
La Ley General de Cultura y Derechos Culturales dedica el capítulo III a la Reunión Nacional de Cultura. En el artículo 30, la define como "un mecanismo de coordinación, análisis y evaluación de las políticas públicas nacionales en materia de acceso a la cultura y disfrute de los bienes y servicios culturales que presta el Estado, así como para la promoción y respeto de los derechos culturales a nivel nacional".
La SC, además de convocar a la Reunión Nacional de Cultura, generó un mecanismo de seguimiento de los acuerdos alcanzados mediante mesas temáticas basadas en los diferentes campos de la acción cultural, con el propósito de fortalecer las bases de coordinación entre la Federación y las instancias culturales de las entidades federativas.
En materia de cooperación internacional, México siempre ha sido referente y, fiel a su tradición, fortalecerá su presencia cultural a través de la participación activa en foros globales, el impulso a los programas de cooperación e intercambio que privilegian el diálogo horizontal y el aprendizaje mutuo, lo que posicionará la diversidad cultural mexicana como patrimonio compartido que contribuye al entendimiento intercultural y al fortalecimiento de las relaciones diplomáticas.
Todas estas problemáticas se abordan en las estrategias del Objetivo 1 del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, cuyo carácter inherentemente transversal trasciende su formulación específica para permear toda la política cultural. Los derechos culturales, el marco jurídico y la sostenibilidad del sector no constituyen un ámbito de acción aislado, sino que operan como principios rectores que atraviesan y fundamentan los otros tres objetivos sectoriales. De esta manera, se establece el marco conceptual y operativo que articula la coherencia y complementariedad de toda intervención pública en materia cultural.
Objetivo 2: Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población
En consonancia con el PND, cuyo Objetivo 2.3 promueve el derecho a una educación inclusiva y equitativa que fomente una formación humanista, científica, intercultural, plurilingüe e integral, se reconoce que la cultura y las artes son elementos transformadores, capaces de enriquecer tanto el bienestar individual como el colectivo, además de ser catalizadores del desarrollo integral de México como país plural. Los principios del Humanismo Mexicano, piedra angular de la Cuarta Transformación, establecen que la educación pública, incluida la artística y cultural, constituye un derecho fundamental y no un privilegio.
Sistema Nacional de Educación Artística Formal y Comunitaria
El Sistema Nacional de Educación Artística Formal y Comunitaria responde a la escasa coordinación entre los distintos niveles educativos artísticos, identificada durante las consultas públicas para la elaboración del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, lo que genera fragmentación e impide la continuidad en el aprendizaje.
El Sistema busca articular diversos actores, prácticas y procesos mediante la integración de educación formal tradicional con expresiones artísticas comunitarias, con fundamento en la valorización de expresiones locales y metodologías pedagógicas contemporáneas. Sus objetivos incluyen integrar experiencias formales y comunitarias, actualizar planes de estudio, eliminar barreras económicas mediante la gratuidad y fortalecer la infraestructura educativa para democratizar el acceso al arte bajo criterios de inclusión social.
Educación y cultura
La educación artística requiere mayor presencia a nivel básico e integración con los procesos educativos. Los Indicadores Nacionales de Mejora Continua Educativa (2018-2023) identifican áreas prioritarias de atención: la necesidad de docentes de artes en el 80% de preescolares y en el 90% de primarias. Estos son algunos de los retos que la Nueva Escuela Mexicana (NEM) está abordando con un
nuevo enfoque.
En este sentido, la NEM representa una oportunidad estratégica, por su enfoque humanista y formación integral, y cuenta con un marco propicio para incorporar sistemáticamente la educación artística y priorizar el desarrollo socioemocional, el pensamiento crítico y la apreciación estética.
El Programa de Horario Extendido permitirá enriquecer la oferta cultural y artística escolar mediante actividades de apreciación, creación y acercamiento al patrimonio. Así, por ejemplo, el Sistema Nacional de Fomento Musical plantea la conformación de coros escolares en educación básica y centros comunitarios del INPI.
Consolidar estos vínculos representa una inversión estratégica: forma nuevos públicos para las artes, fortalece la valoración y salvaguarda del patrimonio cultural y la identidad nacional al contribuir a la formación de ciudadanas y ciudadanos más sensibles, críticos y comprometidos con su herencia cultural.
Fortalezas y desafíos institucionales
La educación artística y cultural en México presenta un panorama de contrastes, donde coexisten importantes fortalezas institucionales con significativos desafíos que requieren atención prioritaria.
En este sentido, es fundamental destacar las fortalezas de las instituciones del sector, en particular la solidez del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y del INAH. El INBAL opera 29 escuelas y cuenta con cuatro centros de investigación, mientras que el INAH administra tres escuelas, lo que conforma una red educativa que abarca desde iniciación artística hasta doctorado. Esto se complementa con la licenciatura del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y múltiples programas formativos de otros organismos del sector.
Además, en el corto plazo, se concluirán los trabajos del nuevo plantel del CCC, lo que, junto con El Arsenal, talleres de artes y oficios del INBAL, en la Cuarta Sección de Bosque de Chapultepec, ampliará la oferta de formación artística y cultural.
El INBAL trabaja, además, con un esquema de 63 Escuelas de Iniciación Artística Asociadas, distribuidas en 21 entidades federativas, lo que favorece la descentralización de la educación inicial y la creación de vínculos comunitarios. Destaca la Orquesta Escuela Carlos Chávez, cúspide del Sistema Nacional de Fomento Musical, que incluye más de 170 Semilleros Creativos en 25 entidades federativas, principalmente en regiones de alta marginación.
Por su parte, el INAH dirige la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), con siete licenciaturas y oferta de posgrado, además de la ENAH-Chihuahua y la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía "Manuel del Castillo Negrete", instituto líder en la formación de especialistas en conservación del patrimonio.
En lo relacionado con la educación no formal, los Semilleros Creativos conforman espacios de formación artística gratuita bajo un modelo pedagógico participativo que promueve la cultura de paz y el fortalecimiento del tejido social.
Desafíos de la distribución territorial y la brecha digital
La distribución territorial de la educación artística es la siguiente: los 807 centros y 1,308 programas registrados por el SIC se concentran principalmente en municipios con más de 100 mil habitantes. Si bien el 65% de las instituciones educativas artísticas se ubican en la Ciudad de México, se trabaja en estrategias alternativas como alianzas, asociaciones y modalidades híbridas y a distancia para ampliar la cobertura.
La brecha digital constituye otro obstáculo importante, lo que limita el alcance de modalidades educativas híbridas o virtuales. Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Instituto Nacional de Estadística y Geografía-INEGI, 2024), existe una marcada diferencia entre zonas urbanas y rurales en el acceso a internet en los hogares (un 86.9% frente a un 68.5%, respectivamente), mientras que solo el 43.9% de los hogares mexicanos cuenta con una computadora.
Avances hacia la gratuidad y modernización
La actual administración ha dado pasos importantes hacia la gratuidad educativa, entre los que destacan la eliminación progresiva de cuotas de inscripción y reinscripción en las escuelas del INBAL. Paralelamente, se ha puesto en marcha un programa integral de rehabilitación y modernización de la infraestructura educativa artística que atiende las necesidades acumuladas de mantenimiento y actualización. Este programa incluye la renovación de instalaciones, la actualización de equipamiento, adecuaciones pedagógicas y el mejoramiento de la accesibilidad, ya en marcha en escuelas del INBAL, INAH y CCC, lo que constituye un pilar para garantizar ambientes educativos dignos y funcionales.
Modernización y actualización
La formación artística y cultural presenta la necesidad de una actualización permanente de los programas académicos y de la profesionalización docente, que incorpore nuevas problemáticas, metodologías pedagógicas y herramientas tecnológicas. Se requiere mejorar la alineación entre la formación en niveles avanzados y las demandas del sector cultural, particularmente en la preparación de más especialistas en gestión, producción e investigación. Para atender estos desafíos, se trabaja en la actualización de planes de estudio, se implementan sistemas de seguimiento a egresados que permitan evaluar el impacto formativo y se fortalece la vinculación con el sector productivo mediante colaboraciones.
Formación de agentes culturales
La formación continua de gestores y agentes culturales es fundamental para el desarrollo cultural, pues actúan como puente entre artistas, comunidades e instituciones. En este sentido, el Centro Nacional de las Artes, el Centro Cultural Helénico y la Dirección General de Vinculación Cultural han desarrollado metodologías y programas formativos exitosos, entre los que destaca la trayectoria de Alas y Raíces, que ha contribuido a la formación de miles de promotores especializados que trabajan con niñas, niños y adolescentes en todo el país.
Para consolidar estos logros, se requiere una mayor articulación en la distribución de esfuerzos y recursos, fortalecer los programas sistemáticos de formación continua, ampliar el reconocimiento formal de trayectorias y desarrollar mecanismos de certificación con metodologías contemporáneas y pertinencia cultural.
Lectura y bibliotecas públicas
La lectura constituye un pilar fundamental en el desarrollo educativo, cultural y social. Las bibliotecas públicas emergen como faros de democratización del conocimiento. México alberga una de las redes bibliotecarias más extensas de América Latina: la Red Nacional de Bibliotecas Públicas (RNBP) extiende servicios al 92.6% del territorio nacional, articulando más de 7,400 espacios, desde las emblemáticas Biblioteca de México y Vasconcelos hasta modestas bibliotecas rurales.
Durante el sexenio anterior se distribuyeron 1.2 millones de materiales de lectura, se dotó de conectividad a aproximadamente 1,600 bibliotecas y se atendió un promedio anual de 11.1 millones de personas usuarias entre 2019 y 2024, incluso se logró mantener el servicio durante la pandemia.
Los desafíos actuales incluyen disparidades entre zonas urbanas y rurales, la brecha digital en bibliotecas, que afecta la conectividad y el equipamiento, y la evolución de prácticas de lectura juvenil hacia formatos digitales, audiolibros y plataformas interactivas. Es fundamental implementar políticas que reconozcan la coexistencia y complementariedad de los distintos formatos de lectura, sin dejar de priorizar la accesibilidad del libro impreso en espacios con limitada infraestructura digital.
Las estrategias incluyen diagnósticos sistemáticos de instalaciones, equipamiento y acervos, el fortalecimiento de compromisos entre niveles de gobierno, y la profesionalización del personal bibliotecario bajo la concepción moderna de biblioteca como centro integrador de servicios, espacio de convergencia cultural y lugar de acogida durante emergencias y desastres naturales.
Para enfrentar todos estos desafíos, el Objetivo 2 propone consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural en todos los niveles formativos y reduzca las brechas territoriales de acceso.
Objetivo 3: Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad
México cuenta con una de las escenas culturales más vibrantes y reconocidas a nivel mundial. La calidad de las personas creadoras del país se manifiesta en todos los ámbitos: desde cineastas que obtienen reconocimientos en los festivales internacionales más prestigiosos, hasta profesionales de las artes visuales, la fotografía y la arquitectura cuyas obras son exhibidas en las principales galerías y museos del mundo. Esta vitalidad creativa se extiende a la literatura, las artes escénicas, la música, el diseño, las artesanías, el arte urbano y las nuevas expresiones, lo que consolida a México como una potencia cultural de relevancia global. La diversidad y riqueza de las manifestaciones culturales mexicanas, que van desde las tradiciones ancestrales hasta las propuestas más vanguardistas, constituyen un patrimonio que enriquece tanto el panorama nacional como el diálogo cultural internacional.
Las etapas del ciclo creativo y cultural
El ciclo creativo describe el proceso completo de la actividad creativa, desde la generación inicial de ideas hasta su recepción por parte del público: desde la incubación y elaboración, hasta la circulación y retroalimentación por parte del público.
Las artes y la cultura son, simultáneamente, espejos de nuestra identidad colectiva y motores de transformación social. El universo de manifestaciones -desde las artes y tradiciones populares hasta las nuevas expresiones digitales- no solo preserva nuestra memoria histórica, sino que crea espacios vitales para el diálogo y la reflexión, lo que contribuye al desarrollo de una sociedad más inclusiva, creativa y consciente de su diversidad.
El impacto del sector cultural trasciende lo económico: genera empleo, impulsa el emprendimiento creativo y fomenta la innovación, lo que dinamiza las economías locales y enriquece el acervo cultural y simbólico de México.
La CSCM consigna una aportación de 820.9 millones de pesos al PIB nacional, equivalente al 2.7% de la economía. En esta contribución destacan: las artesanías (19.1%), los contenidos digitales e internet (18.1%), los medios audiovisuales (17.6%) y el diseño y los servicios creativos (13.6%). Este desarrollo encuentra encuadre jurídico en la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, que establece el respeto a la libertad creativa, la protección de las manifestaciones culturales y el reconocimiento de la diversidad cultural del país.
Estímulos a la creación
La SC y sus organismos otorgan un conjunto numeroso de premios y distinciones que impulsan la visibilidad y movilidad de las personas creadoras, los cuales comparten el propósito de estimular, reconocer y difundir el trabajo creativo e intelectual del país, siempre bajo el principio fundamental de la libertad.
Con la creación del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), se institucionalizó un sistema estructurado de estímulos para personas creadoras y ejecutantes, que les permitiera una dedicación casi exclusiva a su disciplina artística. Actualmente, este programa se transformó en el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (SACPC) que, desde el gobierno anterior, amplió las posibilidades de acceso a quienes se encuentran alejados de los círculos culturales tradicionales, incluyó a las personas creadoras de los estados en las bases de datos de jurados elegibles y estableció la insaculación como el método más eficaz para la transparencia en la selección de jurados y de miembros de sus distintos comités, buscando siempre la paridad.
Existen muchos otros apoyos y estímulos que otorgan las distintas entidades del sector a través de convocatorias públicas a personas creadoras y artistas de todo el país. Ese conjunto opera por medio de tres áreas fundamentales que abarcan el ciclo completo de la creación artística, la preservación cultural y el desarrollo profesional.
En el ámbito cinematográfico, el Programa de Fomento al Cine Mexicano, administrado por el Instituto Mexicano de Cinematografía, ha generado resultados notables. Entre 2021 y 2024, el presupuesto para el cine mexicano aumentó un 96.8%, lo que se reflejó en incrementos significativos: 48% más participación en festivales internacionales, 188.1% más reconocimientos internacionales, 42.3% mayor presencia en festivales nacionales y 35.4% más estrenos de cine nacional en salas.
El SACPC aún enfrenta retos que requieren atención, como consolidar su estructura, ampliar sus alcances, modernizar su plataforma para postulaciones, fortalecer sus bases de datos y hacer público el archivo histórico de proyectos y obras beneficiadas, además de reconocer su papel como catalizador en el desarrollo de nuevas expresiones artísticas.
En el campo del cine, entre los desafíos más importantes se encuentran: actualizar la Ley Federal de Cinematografía, crear mecanismos para mejorar la exhibición del cine mexicano, superar la concentración de apoyos en zonas urbanas y alcanzar comunidades marginadas y rurales, incorporar nuevas formas de expresión artística, incrementar estímulos fiscales como EFIARTES y EFICINE, y eliminar barreras tecnológicas que dificultan el acceso a los recursos. La atención a estos aspectos aspira a estimular un ecosistema cultural dinámico y sostenible.
Circuitos y redes de circulación artística y cultural
A lo largo de las décadas, México ha experimentado una transformación significativa en el desarrollo artístico y la circulación cultural. Los programas implementados, construidos sobre una base de apoyo a festivales, muestras y circuitos culturales, son resultado del trabajo conjunto y comprometido con las instituciones culturales estatales y la dedicación incansable de las personas creadoras en todo el país, quienes han hecho posible alcanzar a más de 356 millones de asistentes entre 2019 y 2024.
Los programas de colaboración con los estados, como PROFEST y las residencias académicas y creativas, han sido medulares para impulsar la circulación cultural y la formación de nuevos talentos.
El conjunto de festivales, que incluye eventos de la mayor diversidad y relevancia, como el Festival Internacional Cervantino y la Muestra Nacional de Teatro, representan un espacio de colaboración entre los tres niveles de gobierno y la sociedad civil que debe potenciarse, pues han sido cruciales para descentralizar la oferta cultural, crear nuevos públicos y facilitar el intercambio artístico nacional e internacional, y, así, promover la diversidad de las expresiones culturales mexicanas.
El Programa de Interacción Cultural y Social del SACPC ha sido fundamental para dinamizar la oferta cultural en todo el país y ha generado un ciclo virtuoso que vincula a las personas creadoras beneficiarias con comunidades y públicos diversos, lo que multiplica el impacto de la inversión pública en cultura. Las y los artistas han llevado sus propuestas a escuelas, centros comunitarios, hospitales y espacios públicos, y han alcanzado audiencias que normalmente enfrentan limitaciones en el acceso a la oferta cultural.
A pesar de estos logros, y de contar con 4,500 espacios para actividades artísticas en el país, la desigual distribución geográfica limita tanto el acceso a la cultura como las oportunidades de desarrollo y la expresión artística local. La concentración de actividades culturales en zonas urbanas ha generado disparidades que afectan particularmente a comunidades rurales y grupos marginados, y persiste la necesidad de formar públicos.
Por ello, es necesario reforzar las redes existentes en zonas marginadas, desarrollar programas específicos para comunidades con acceso limitado, impulsar los circuitos de intercambio entre regiones e implementar programas sistemáticos de formación de audiencias.
Economía creativa
La economía creativa en México experimentó un severo impacto durante la pandemia por COVID-19. El confinamiento y el cierre temporal de espacios culturales provocaron una significativa contracción del ecosistema cultural, lo que afectó las artes visuales y escénicas, los medios audiovisuales, el diseño y los contenidos digitales. La afectación laboral alcanzó su punto más crítico en 2020, con una disminución del 13.4% de los puestos de trabajo respecto a 2018.
A pesar de ello, fue alentador que en 2023 se logró una recuperación del 4.7%, lo que mostró la resiliencia del sector y sentó las bases para continuar el crecimiento hacia los niveles previos a la pandemia.
Las industrias creativas en México abarcan un ecosistema diverso que incluye sectores como la industria editorial y literaria, la producción audiovisual y cinematográfica, los videojuegos y contenidos digitales, el diseño gráfico e industrial, la moda, la publicidad, la arquitectura, el turismo cultural, las plataformas digitales de contenido y la música grabada y en vivo. Estos sectores han demostrado capacidad de adaptación e innovación, particularmente en el desarrollo de modelos híbridos que combinan lo presencial con lo digital, y representan oportunidades estratégicas para la generación de empleos especializados y la proyección internacional de la creatividad mexicana.
Como se señaló, en 2023 el sector cultural demostró su relevancia económica al aportar el 2.7% del PIB nacional. Esta cifra refleja la vitalidad de múltiples sectores, entre los cuales las artesanías destacan como uno de los de mayor relevancia económica y simbólica. De acuerdo con la CSCM, en 2023 representó el 19.1% del valor agregado bruto del sector cultural, cifra que muestra tanto su arraigo en la vida cotidiana como su importancia en el consumo cultural: el 29.8% del gasto de los hogares en bienes y servicios culturales correspondió a productos artesanales.
Al desglosar esta contribución, se observa que la mayor parte proviene directamente de la producción, seguida por el comercio y en menor medida la gestión pública. Este dato revela que el grueso de la actividad se sostiene a partir del trabajo directo de las artesanas y los artesanos, lo cual se hace evidente también en el empleo: el sector artesanal concentra el 30.7% de los puestos de trabajo del ámbito cultural, con una destacada participación femenina (62.4%).
Uno de los avances institucionales más significativos fue la sectorización del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (FONART) a la SC en 2021, lo cual permitió integrar la producción artesanal al universo del patrimonio cultural vivo y reconocer sus vínculos con los saberes tradicionales y las identidades comunitarias.
En 2024 se concretó una reforma clave al Artículo 2 de la CPEUM, que reconoce a los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas como sujetos de derecho público. De forma complementaria, la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (2022) estableció el reconocimiento del derecho de propiedad colectiva sobre conocimientos y expresiones tradicionales, lo cual marcó una ruta para su protección jurídica y económica.
Es necesario instrumentar políticas que promuevan condiciones dignas de producción, comercialización y reconocimiento social para las personas artesanas. Su articulación con los principios de la Economía Social y Solidaria (ESS) -como la propiedad colectiva, la ayuda mutua y la sostenibilidad- puede fortalecer proyectos que enfrentan obstáculos normativos y administrativos.
La ESS representa una vía estratégica para fortalecer el ejercicio de los derechos culturales y el desarrollo de las industrias creativas, ya que genera empleo digno, tanto en sectores tradicionales como emergentes, fortalece el tejido comunitario y preserva la diversidad cultural hacia un modelo de desarrollo más incluyente y sustentable.
Medios públicos culturales
Los medios públicos han sido fundamentales en la democratización del acceso a contenidos artísticos y culturales. Radio Educación y Canal 22 han evolucionado para responder a las necesidades actuales: han migrado al espectro digital y han diversificado su programación con criterios de inclusión y pluralidad, con lo que se busca ampliar la accesibilidad y estimular la participación ciudadana.
Radio Educación ha fortalecido su presencia digital y ha contribuido a la preservación de expresiones culturales locales, mientras que Canal 22, con alcance internacional, ha posicionado la cultura mexicana en el mundo.
El desafío actual radica en la innovación de formatos y contenidos que mantenga el compromiso con la calidad y la relevancia social. Para ello, es fundamental fortalecer la producción de contenidos multilingües y multiculturales, ampliar la cobertura en zonas marginadas y desarrollar estrategias digitales inclusivas. Se invertirá en la mejora de la infraestructura y el equipamiento tanto de Canal 22 como de Radio Educación, así como de los Estudios Churubusco Azteca.
Para enfrentar estos desafíos, el Objetivo 3 propone promover el desarrollo cultural del país, a través del fortalecimiento de todas las etapas del ciclo creativo con enfoques de participación e inclusión, respetar la diversidad cultural y la libertad creativa, y procurar una distribución más equitativa de recursos y oportunidades en todo el territorio nacional.
Objetivo 4: Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones
El patrimonio cultural
México es reconocido internacionalmente como un país megadiverso cuya riqueza natural y diversidad de expresiones humanas plantean grandes desafíos de conservación y oportunidades para fortalecer su conocimiento, valoración, protección y apropiación social. Las múltiples manifestaciones de la cultura, reconocidas como parte esencial de la identidad, conforman bienes cuyo acceso, disfrute y práctica activa son un derecho inalienable.
Desde esa perspectiva, el patrimonio cultural, entendido como un bien público, representa un conjunto de manifestaciones en continua transformación y un recurso colectivo de altísimo valor para el desarrollo social, la cohesión comunitaria, el fortalecimiento de las identidades y la preservación de la memoria histórica del país.
Patrimonio nacional en cifras
México cuenta con una riqueza patrimonial excepcional: 56 mil sitios arqueológicos identificados, aproximadamente 1,600 recintos que albergan colecciones y acervos, 35 bienes inscritos como Patrimonio Mundial, 11 expresiones culturales registradas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y 14 registros en el Programa Memoria del Mundo de la UNESCO.
Este acervo incluye más de 2.2 millones de bienes muebles arqueológicos, 900 mil bienes muebles históricos, 120 mil monumentos históricos catalogados, 64 zonas de monumentos con declaratoria oficial, más de 23 mil inmuebles con valor artístico y más de 68 mil obras artísticas muebles en el Registro Público de Monumentos y Zonas Artísticos del INBAL. Así, México dispone de una de las infraestructuras dedicadas al patrimonio cultural más amplias y diversas del mundo, que incluye zonas arqueológicas, arquitectura vernácula, zonas y monumentos históricos y artísticos, así como museos, archivos, bibliotecas, cinetecas, pinacotecas, fonotecas, fototecas y centros de documentación.
De este conjunto, la SC, el INAH y el INBAL administran de manera directa 184 museos, 195 zonas arqueológicas y una paleontológica que se encuentran abiertas al público.
Conservación: desafíos y capacidades
El sostenimiento, la protección y la socialización del patrimonio enfrentan múltiples desafíos, entre ellos, necesidades permanentes de mantenimiento, obras de infraestructura que incrementan las demandas de salvamento arqueológico, fenómenos naturales y cambio climático que elevan el riesgo de deterioro, acciones antropogénicas inadecuadas, insuficiencia de personal técnico especializado y amenazas como el saqueo y tráfico ilícito.
A pesar de este panorama, las instituciones del sector han desarrollado capacidades notables. La respuesta ante los sismos de 2017 y 2018, que afectaron más de tres mil inmuebles, demostró su fuerza organizativa y capacidad de respuesta en el marco del Programa Nacional de Reconstrucción.
Los esfuerzos del INAH y de la Dirección General de Sitios y Monumentos en la restauración y conservación, así como la creación de manuales de buenas prácticas y el trabajo de programas como el FOREMOBA, han sido fundamentales para involucrar a las comunidades en la preservación patrimonial.
Se han fomentado también acciones de capacitación y cooperación internacional para la protección patrimonial. El Programa de Mejoramiento de Zonas Arqueológicas (PROMEZA) del Tren Maya representó una de las mayores inversiones históricas en salvamento arqueológico.
Ampliación de infraestructura cultural
El proyecto Chapultepec: Naturaleza y Cultura, una de las intervenciones culturales urbanas más importantes de las últimas décadas, conectó espacios culturales tradicionales con nuevas propuestas y amplió los espacios públicos para el disfrute artístico y cultural. La reconversión de Los Pinos en un complejo cultural que integra naturaleza, historia y expresiones contemporáneas ha recibido más de 11 millones de visitantes en seis años.
Entre los proyectos de ampliación y de mejora de infraestructura, destacan la apertura del Museo Casa Presidencial Lázaro Cárdenas, el Cencalli: Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria, y la Cineteca Chapultepec.
La construcción de la Bodega Nacional de Arte y Colecciones en la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec constituirá un avance estratégico hacia la preservación del patrimonio artístico nacional, lo cual garantizará las condiciones de resguardo, conservación y gestión de los acervos del INBAL y otras instituciones.
Museos y zonas arqueológicas
La infraestructura para la difusión del patrimonio enfrenta desafíos importantes en cuanto a mantenimiento, rehabilitación y actualización tecnológica, retos que se intensifican si se considera la vastedad del patrimonio cultural mexicano y la necesidad de optimizar los recursos disponibles.
Diversos recintos museísticos y zonas arqueológicas se encuentran en proceso de modernización y mejora. Destacan las renovaciones en el Museo Nacional de Antropología (MNA), el Museo de Arte Moderno, el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec, el Museo Rufino Tamayo, la Sala de Arte Público Siqueiros y múltiples zonas arqueológicas del programa PROMEZA. Estos espacios avanzan en la actualización de sus discursos curatoriales, la digitalización de colecciones y el fortalecimiento de los procesos de mediación cultural, como se ha logrado en las salas etnográficas del MNA. Sin embargo, persiste la necesidad de continuar trabajando en múltiples líneas para mejorar progresivamente la experiencia del visitante en todos los espacios culturales del país.
Acervos y preservación de documentos
La preservación de acervos documentales, fonográficos, fílmicos y fotográficos es indispensable para salvaguardar la memoria histórica del país. México cuenta con 20 cinetecas, 23 fonotecas, 101 fototecas y cerca de 1,270 archivos históricos especializados, muchos de los cuales ya han recibido apoyos, sin embargo, requieren actualización continua en conservación preventiva, equipamiento y accesibilidad.
Se plantea fortalecer gradualmente la infraestructura que depende de la SC con criterios de sostenibilidad a través del fomento de estrategias de colaboración mediante transferencia tecnológica, capacitación especializada y desarrollo de redes de apoyo técnico.
Culturas vivas y patrimonio inmaterial
La diversidad cultural en México se manifiesta a través de sus expresiones vivas: tradiciones, costumbres, prácticas y formas de vida de comunidades que se mantienen vigentes y en continua evolución. Estas manifestaciones constituyen el patrimonio cultural inmaterial que comprende usos, representaciones, conocimientos, técnicas, objetos y espacios culturales que las comunidades reconocen como parte esencial de su herencia cultural.
El apoyo a las poblaciones que encarnan y sostienen estas prácticas, que perpetúan la cadena de transmisión, es una prioridad, ya que muchas de las soluciones a los problemas de nuestro presente pueden encontrarse en el patrimonio vivo, ya sea para restaurar el equilibrio entre los humanos y su entorno, o preservar los vínculos sociales que nos permiten vivir juntos como sociedad. Las culturas vivas enfrentan diversos retos: migración, desplazamiento forzado, violencia, precarización de formas de vida tradicionales, cambio climático y difusión de patrones culturales externos que han amenazado su transmisión intergeneracional.
Una prioridad de esta administración es impulsar la participación comunitaria, salvaguardar el patrimonio inmaterial y promover políticas culturales que reconozcan los derechos de los pueblos originarios y afromexicanos. Las acciones incluyen formar y coordinar acervos de información sobre los saberes tradicionales, realizar diagnósticos sobre el patrimonio inmaterial, así como promover espacios comunitarios dedicados a la difusión del arte y las culturas originarias.
Diversidad lingüística de México
La riqueza lingüística de México, una de las expresiones más significativas del patrimonio cultural, comprende 11 familias lingüísticas, 68 lenguas indígenas nacionales y 364 variantes. Cada una de ellas encierra cosmovisiones, sistemas de conocimiento y prácticas comunitarias únicas, cuya preservación es fundamental para la continuidad de las culturas vivas.
A pesar del reconocimiento constitucional de esta pluralidad en el Artículo 2o., el panorama actual es preocupante: de acuerdo con el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI), 23 lenguas se encuentran en alta vulnerabilidad, 64 variantes tienen riesgo muy alto y 43 están en alto riesgo de desaparecer. Los datos de la ENADID del INEGI revelan que la proporción de hablantes de lenguas indígenas se ha mantenido estable en aproximadamente el 6% de la población nacional durante el periodo 2009-2023. Los principales factores de riesgo son la disminución en la transmisión intergeneracional, la dispersión geográfica, el envejecimiento de las y los hablantes y la discriminación lingüística.
Es indispensable fortalecer la promoción de los derechos lingüísticos de los pueblos originarios mediante mecanismos de preservación y fortalecimiento natural de las lenguas. Las lenguas en riesgo requieren proyectos especiales de registro y transmisión en colaboración con entidades educativas, donde el arte puede ser un aliado importante. El INALI debe fortalecer la certificación de intérpretes y traductores a través de la creación de capacidades diferenciadas.
Turismo y cultura
La interrelación entre cultura y turismo en México representa una oportunidad estratégica para impulsar un desarrollo con identidad. Con 41.9 millones de llegadas de visitantes internacionales, es fundamental garantizar una distribución equitativa de beneficios y la participación efectiva de las comunidades portadoras del patrimonio.
El turismo cultural sostenible busca preservar y valorar el patrimonio cultural, así como generar beneficios económicos y sociales para las y los habitantes locales, minimizando los impactos negativos. Es fundamental desarrollar políticas de fomento del turismo cultural que fortalezcan los vínculos comunitarios.
Para enfrentar estos desafíos, el Objetivo 4 propone fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones, desarrollando modelos de gestión participativos que garanticen su transmisión intergeneracional y su aprovechamiento social sostenible.
El diagnóstico del sector cultural mexicano reconoce avances significativos y oportunidades de mejora. La cultura, herramienta transformadora y derecho fundamental, requiere la colaboración de instituciones, personas creadoras y sociedad, además del diálogo y la cooperación internacional. Los objetivos aquí planteados trazan el camino para que México consolide su desarrollo cultural inclusivo, en el que se garantice que cada persona ejerza sus derechos culturales plenamente.
Visión hacia 2030
La política cultural del Gobierno de México habrá dado pasos sustantivos hacia la garantía de los derechos culturales como parte integral del bienestar social. Basada en principios de justicia territorial, inclusión, sostenibilidad y participación comunitaria, esta política buscará disminuir las desigualdades estructurales en el acceso a la vida cultural, con especial atención en las comunidades indígenas, sectores históricamente excluidos y zonas de alta marginación.
Para entonces, el Sistema Nacional de Educación Artística Formal y Comunitaria estará estructurado y comenzarán a verse sus primeros resultados.
A través de alianzas intersectoriales y acuerdos con gobiernos locales, se ampliará la cobertura y calidad de escuelas, Semilleros Creativos y espacios formativos.
El trabajo coordinado entre cultura y educación habrá logrado avances en la incorporación de contenidos culturales y artísticos en los programas escolares a través de la NEM y el Programa de Horario Extendido.
La RNBP se habrá fortalecido como infraestructura social esencial, con avances en conectividad digital y modernización de acervos.
En las etapas del ciclo creativo, se habrán mejorado las condiciones para la creación, investigación, producción y circulación de las expresiones artísticas.
Los mecanismos de apoyo y estímulos a personas creadoras se regirán bajo criterios de transparencia, descentralización e inclusión.
Se ampliarán los mecanismos para visibilizar proyectos culturales locales, aunque los grandes centros urbanos mantendrán protagonismo por concentración demográfica.
La economía cultural y creativa contará con medidas para fortalecer su potencial como componente del desarrollo. En el sector artesanal, se implementarán estrategias para fortalecer la cadena productiva, en beneficio especialmente de mujeres indígenas y afromexicanas.
Se contará con instrumentos para facilitar la formalización de trabajadores del sector, aunque persistirán desafíos estructurales como la informalidad.
En patrimonio cultural, se fortalecerán las políticas que articulen investigación, conservación, difusión y aprovechamiento social sostenible del patrimonio material.
La digitalización de acervos mostrará avances, lo que mejorará la documentación del patrimonio y su accesibilidad pública.
Las culturas vivas y el patrimonio inmaterial contarán con programas específicos de salvaguardia que involucren activamente a las comunidades portadoras en la documentación, transmisión y revitalización de sus tradiciones, conocimientos y prácticas culturales.
Las lenguas indígenas y afromexicanas contarán con programas de revitalización lingüística y documentación participativa. Se habrá avanzado en su documentación para favorecer su preservación y transmisión intergeneracional.
La cultura para la paz se consolidará como eje estratégico, articulándose con políticas de salud y desarrollo social. Aunque persistirán desafíos, se habrá avanzado en programas de formación de públicos y con mayor participación comunitaria en las decisiones culturales.
Esta visión representa un compromiso con la transformación cultural de México, donde los avances proyectados contribuirán a la construcción de una sociedad más equitativa y consciente de su diversidad cultural.
Visión hacia 2045
Hacia el año 2045, la política cultural del Estado mexicano habrá evolucionado hacia un sistema nacional con bases sólidas en cuanto a equidad territorial, respeto a la diversidad cultural, sostenibilidad económica, innovación digital y participación ciudadana.
Los derechos culturales estarán integrados en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas, y habrán sido apropiados por la población como parte fundamental de la vida democrática y del bienestar colectivo.
Se habrán reducido las brechas de desigualdad en el acceso y participación cultural, con el propósito de garantizar que toda la población, con independencia de su ubicación geográfica, nivel socioeconómico, origen étnico o condición, pueda ejercer con mayor plenitud sus derechos culturales.
Los programas de formación de públicos, el acceso digital a la cultura y la distribución más equitativa de infraestructura cultural habrán contribuido a democratizar la participación en la vida cultural del país.
La legislación en materia de propiedad intelectual habrá evolucionado para reconocer plenamente tanto los derechos individuales como los colectivos a partir del establecimiento de mecanismos más efectivos de defensa, compensación y reparación ante casos de apropiación indebida de expresiones culturales tradicionales. Se habrán desarrollado nuevos modelos de gestión de derechos adaptados a la era digital y a las formas colaborativas de creación.
La educación artística y cultural será un componente esencial del sistema educativo nacional, el cual estará articulado con políticas de formación integral, desarrollo humano y ciudadanía.
Los modelos pedagógicos serán más flexibles, interdisciplinarios y culturalmente pertinentes, con trayectorias educativas que respondan mejor a la pluralidad de contextos socioculturales del país.
La infraestructura educativa y cultural estará distribuida con mayor equidad, en espacios más dignos, sostenibles y accesibles, gestionados de forma corresponsable entre el Estado, la sociedad civil organizada y las comunidades.
La digitalización permitirá un acceso más amplio al patrimonio cultural mediante plataformas interoperables, gobernanza colaborativa, tecnologías accesibles y estándares éticos para la gestión y uso de datos.
La transformación digital se habrá convertido en una herramienta estratégica para democratizar la producción y circulación cultural, sin sustituir las formas tradicionales de transmisión cultural.
Se habrá avanzado hacia una economía cultural más equitativa y dinámica, fundamentada en modelos de economía solidaria, circular y de cuidados, que genere empleo más digno y mejor remunerado en el sector cultural.
Los ecosistemas creativos locales y regionales estarán fortalecidos mediante cadenas de valor más sostenibles, que integren desde la creación hasta la distribución y el consumo cultural.
Las industrias culturales y creativas mexicanas serán más competitivas a nivel global, mantendrán su identidad y valores culturales, mientras que las economías culturales comunitarias contarán con marcos jurídicos y programas específicos que favorezcan su desarrollo autónomo.
Las políticas públicas buscarán garantizar la sostenibilidad del sector mediante fondos multianuales, esquemas innovadores de financiamiento mixto, incentivos fiscales para la inversión en cultura y mecanismos de coinversión pública-privada-social.
El trabajo cultural estará más reconocido y protegido, contará con garantías laborales específicas que contemplen las particularidades del sector, las cuales incluirán sistemas adaptados de seguridad social.
El patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, estará mejor protegido y será difundido y reconocido como un activo estratégico para el desarrollo sostenible del país, con modelos de gestión que equilibren su preservación, su aprovechamiento y el disfrute social responsable.
Las culturas vivas y el patrimonio inmaterial habrán alcanzado mayor reconocimiento y protección, con programas consolidados de salvaguardia que garanticen la participación efectiva de las comunidades portadoras en la gestión, documentación y transmisión intergeneracional de sus tradiciones, conocimientos y prácticas culturales.
Los oficios tradicionales y las técnicas artesanales contarán con programas específicos de salvaguardia, transmisión y desarrollo económico más justo.
Las culturas vivas y las lenguas indígenas serán consideradas pilares estratégicos del Proyecto de Nación. Existirán mecanismos más consolidados de salvaguardia, certificación y transmisión intergeneracional de saberes, conocimientos y prácticas culturales, con mayor reconocimiento de los derechos colectivos de los pueblos y comunidades.
En materia de cooperación internacional, México fortalecerá de manera progresiva su presencia cultural mediante el desarrollo de alianzas estratégicas y la participación activa en foros globales. Se impulsarán programas de cooperación e intercambio, en los que se privilegiará el diálogo horizontal y el aprendizaje mutuo.
Esta visión de largo plazo busca consolidar a México como un país donde la diversidad cultural sea fuente de fortaleza y cohesión social, y en el que cada persona pueda ejercer con mayor plenitud sus derechos culturales como parte fundamental de una vida digna. Si bien se reconocen los desafíos pendientes, las acciones planteadas contribuirán decisivamente a la construcción de una sociedad más equitativa, consciente de su diversidad y orgullosa de su patrimonio cultural.
6. Objetivos
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 se inscribe en un momento clave en la historia de México: la instalación del Segundo Piso de la Cuarta Transformación, en el que se consolida un modelo de desarrollo basado en el Humanismo Mexicano, el cual reconoce que el crecimiento económico debe ir de la mano con el bienestar de las personas y de la protección de nuestros recursos naturales.
El desarrollo de la nación y el bienestar del pueblo mexicano también debe desplegarse y evidenciarse en el campo cultural, en la ética, en la confrontación de valores y prácticas, y en la aplicación de principios inspirados en lo mejor de nuestra historia y cultura. La cultura es un motor de transformación social del país, por ello es importante entenderla en su sentido más amplio: no se limita al campo del arte o las bellas artes, sino que abarca las maneras en que convivimos, interpretamos el mundo, nos organizamos, nos reconocemos en la diversidad y damos sentido colectivo a nuestra existencia.
La cultura es también un campo de encuentro entre identidades diversas, y cuando se basa en el respeto, la equidad y la participación, se convierte en una herramienta fundamental para la paz social, la justicia y la construcción de proyectos comunitarios compartidos. En concordancia con el Humanismo Mexicano, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 asume esta concepción de cultura.
La acción cultural del Estado mexicano encuentra su fundamento en el Artículo 4o. constitucional, el cual establece que "Toda persona tiene derecho al acceso a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia, así como el ejercicio de sus derechos culturales. El Estado promoverá los medios para la difusión y desarrollo de la cultura, atendiendo a la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones con pleno respeto a la libertad creativa", por lo cual, el objetivo general planteado del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 es contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales.
Por su parte, la SC está regida por el artículo 41 bis de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y por la Ley General de Cultura y Derechos Culturales, en los cuales se establece que esta institución es la encargada del impulso, promoción y difusión de las expresiones artísticas y culturales de México, así como de garantizar los derechos culturales de las mexicanas y los mexicanos.
En términos de alineación programática, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 propone estrategias para dar cumplimiento al Objetivo 2.5 del PND: Garantizar el derecho a la cultura con enfoques de participación e inclusión, respetando la diversidad cultural en todas sus manifestaciones y expresiones, con pleno respeto a la libertad creativa y sus cuatro estrategias; así como a las dos estrategias del Objetivo 2.6: Fortalecer el vínculo entre educación y cultura desde la infancia, asegurando el acceso a procesos de iniciación y apreciación artística y lectora que refuercen las identidades y memorias individuales y comunitarias, como base fundamental de nuestra diversidad cultural.
De la misma manera, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 considera en su propuesta dos de los tres pilares transversales del PND que refuerzan el sentido de justicia del Proyecto de Nación. El Eje Transversal 1. Igualdad sustantiva y derechos de las mujeres; y, el Eje Transversal 3. Derechos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas. Ambos ejes reflejan un compromiso histórico y una deuda que debe saldarse con justicia.
Resulta importante también indicar que los objetivos, estrategias y líneas de acción que se proponen en este Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 estructuran de manera integral las amplias y relevantes propuestas realizadas y sistematizadas a partir de las 10 mesas de participación ciudadana, en las que intervinieron más de mil personas creadoras, agentes y actores del sector cultural de las 32 entidades federativas del país.(1)
El Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 contribuye, también, al cumplimiento de los compromisos adoptados por México en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de la ONU, particularmente en la meta 4.7 "Asegurar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible", así como la meta 11.4 "Redoblar los esfuerzos para proteger y salvaguardar el patrimonio cultural y natural del mundo".
Sobre la base de todos estos antecedentes y fundamentos, el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 se propone los siguientes objetivos:
Objetivos del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030
Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales.
Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población.
Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad.
Objetivo 4. Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones.
 
6.1 Relevancia del Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales
En consonancia con la visión humanista, incluyente y transformadora del Gobierno de México, el PND establece como uno de sus principios rectores la centralidad de los derechos humanos y la justicia social como bases para el bienestar colectivo y la construcción de un país más equitativo. En este marco, la cultura ocupa un lugar estratégico no solo como expresión identitaria y patrimonio compartido, sino como motor para la cohesión social, la inclusión, el desarrollo sostenible y la paz.
Este objetivo se articula como un pilar fundamental del Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, dada su naturaleza transversal que orienta e incide en el cumplimiento de todos los objetivos de la política cultural del Estado. Reconoce que los derechos culturales son parte inseparable del conjunto de derechos humanos y su ejercicio pleno es condición indispensable para una vida digna, el fortalecimiento del entramado comunitario y la participación democrática de la ciudadanía en la transformación del país.
Desde esta perspectiva, el Estado mexicano asume la cultura como un derecho y un bien común, y no como un privilegio o un lujo. Garantizar su acceso, disfrute, creación y preservación de manera universal y sin discriminación exige la implementación de políticas públicas transversales que reconozcan la diversidad cultural, lingüística, territorial y generacional de nuestro país, y que respondan a los contextos, saberes y necesidades de los pueblos, comunidades y personas.
Este objetivo también incluye de manera innovadora una visión integral de la sostenibilidad, que abarca las dimensiones social, cultural, ambiental, institucional, laboral y tecnológica, con el propósito de construir un sector cultural más resiliente, justo y viable en el largo plazo. La sostenibilidad del sector cultural implica sentar las bases para transformar las condiciones estructurales que han mantenido la precariedad laboral, la informalidad y la falta de reconocimiento profesional de quienes dedican su vida al arte y la cultura.
En este sentido, se impulsa la profesionalización y el bienestar laboral de artistas, personas dedicadas a la gestión cultural, promotores, técnicos y trabajadores del sector, mediante esquemas de seguridad social, programas de capacitación continua y mecanismos de reconocimiento y dignificación del trabajo cultural. Se fomenta el uso responsable de tecnologías digitales e inteligencia artificial a través de la protección de los derechos de propiedad personal y colectiva.
Asimismo, se consolidan plataformas que permitan el acceso abierto a la información cultural y al conocimiento, con el fin de fortalecer la infraestructura digital del sector y, así, garantizar que todas las personas puedan beneficiarse de las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías.
Para materializar una política cultural nacional es indispensable el trabajo conjunto con las instancias estatales y municipales de cultura. México cuenta con un sistema federal que requiere la articulación coordinada de los tres órdenes de gobierno para garantizar que los derechos culturales lleguen efectivamente a todos los territorios y personas del país.
La transversalidad de este objetivo exige, además, una coordinación interinstitucional efectiva que involucre no solo a las dependencias del sector cultura, sino también a instituciones educativas, de desarrollo social, económico y territorial. Esta coordinación debe extenderse hacia la participación protagónica de la sociedad civil, comunidades culturales, personas creadoras y especialistas, colectivos comunitarios, Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, y la ciudadanía en general, para participar en la toma de decisiones sobre las políticas que les afectan directamente.
El federalismo cultural implica reconocer que cada entidad, cada municipio y cada comunidad posee particularidades culturales, necesidades específicas y capacidades diferenciadas que deben ser consideradas en el diseño e implementación de las políticas públicas. Solo mediante un esfuerzo colectivo, participativo e inclusivo, que respete la autonomía local y fortalezca las capacidades territoriales, será posible que la cultura se ejerza como un derecho real y efectivo.
Como se documentó en el diagnóstico, existen importantes desafíos en materia de desarrollo desigual y aprovechamiento insuficiente de la infraestructura cultural existente en el país, así como una alta concentración territorial de la infraestructura cultural con desigual desarrollo entre tipos de espacios culturales (bibliotecas, museos, teatros, entre otros).
Estas brechas territoriales afectan desproporcionadamente a mujeres en zonas rurales, por limitaciones de movilidad y roles de cuidado; a personas con discapacidad, por falta de accesibilidad; a comunidades indígenas y afromexicanas, al limitar espacios para sus manifestaciones tradicionales; y a las personas LGBTI+, por carecer de espacios seguros de expresión cultural. Por ello, este objetivo incorpora la perspectiva de género e interseccional al reconocer las barreras específicas que enfrentan estos grupos para el ejercicio pleno de sus derechos culturales, y en consonancia con el Eje Transversal 1 del PND, las políticas culturales deben contribuir activamente a la eliminación de estas brechas y al empoderamiento de todas las personas en el ámbito cultural nacional.
En el contexto del PND, este objetivo adquiere una relevancia estructural al vincular los derechos culturales con la justicia, la equidad, la paz, la inclusión y la sostenibilidad, lo que brinda una base ética y programática que fortalece el cumplimiento de los demás objetivos sectoriales y nacionales.
Este objetivo otorga coherencia, pertinencia y profundidad a las acciones de planeación sectorial y establece las bases para una política cultural verdaderamente democrática, lo que contribuirá a la diversidad pluriétnica, multilingüe y cultural de la nación, que celebra su riqueza desde la equidad y la participación. Representa el compromiso del Estado mexicano con la transformación del país: pasar de la cultura como privilegio a la cultura como derecho universal, en el que se construye desde la diversidad una nueva realidad donde cada persona pueda ejercer plenamente su ciudadanía cultural.
6.2 Relevancia del Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población
Cualquier visión que reconozca a la cultura como un derecho humano fundamental y un bien público esencial para el desarrollo integral de las personas y la cohesión del entramado social debe colocar a la educación en el centro de las políticas públicas. Por esta razón, los planteamientos de este objetivo buscan construir herramientas estratégicas que consoliden un modelo de educación artística y cultural que sea público, gratuito, de calidad y con pertinencia social en todos los niveles y modalidades educativas.
La implementación de procesos formativos desde la primera infancia hasta la profesionalización se plantea como una necesidad estructural para asegurar el acceso equitativo a una educación que impulse la creatividad, el pensamiento crítico y la participación comunitaria. Esta formación debe responder a principios de inclusión, justicia territorial, igualdad de género e interculturalidad.
La construcción del Sistema Nacional de Educación Artística y Cultural Formal y Comunitaria busca articular los esfuerzos de las instituciones educativas, culturales y comunitarias del país. Este sistema permitirá superar la dispersión de políticas, establecer parámetros de excelencia comunes y ampliar la cobertura nacional.
La indispensable inversión pública en infraestructura educativa, equipamiento y actualización pedagógica será clave para garantizar la pertinencia de los contenidos formativos frente a los desafíos del siglo XXI. La integración del arte, la cultura y la lectura, en el marco del nuevo modelo educativo nacional, contribuirá a consolidar una educación más inclusiva, transformadora y vinculada al entorno social de cada comunidad.
Como se evidenció en el diagnóstico, con base en los datos del SIC, la concentración de la oferta educativa profundiza las desigualdades para mujeres jóvenes, personas con discapacidad e indígenas con limitado acceso a formación artística. Al respecto, de los 1,300 municipios de menos de 15 mil habitantes (el 52.6% del total del país), solo en cuatro de ellos (el 0.3%) se desarrollan programas de educación superior artística y cultural. En contraste, en los 235 municipios de 100 mil habitantes y más (el 9.5% del total del país), se desarrolla este tipo de programas en 104 de ellos (el 44.2%).
Esta desigualdad territorial se refleja al advertir que el primer grupo desarrolla apenas el 0.5% de la oferta de programas de educación superior artística y cultural, mientras que el segundo concentra el 96.3%, lo que profundiza las brechas para mujeres jóvenes con menores oportunidades de profesionalización artística, personas con discapacidad, que enfrentan doble exclusión, geográfica y de accesibilidad, y de personas indígenas y afromexicanas.
Además de la necesidad de educación artística y cultural para el desarrollo humano integral, es fundamental considerar, fomentar y fortalecer la educación en historia, antropología, restauración y cuidado del patrimonio, en todos los niveles educativos y formas de aprendizaje, pues son disciplinas que permiten afianzar el sentido de identidad, el respeto a las diversidades culturales, así como ayudar a conocer, valorar y preservar el patrimonio material e inmaterial del país.
Asimismo, el objetivo contempla la profesionalización continua de quienes participan en la educación y promoción cultural. El fortalecimiento de trayectorias formativas, la evaluación de saberes y la generación de oportunidades educativas para agentes culturales independientes y colectivos comunitarios ampliará el acceso a una educación con enfoque de derechos y fortalecerá el estudio e investigación de diferentes disciplinas que apoyan el cuidado y promoción del patrimonio cultural, la memoria colectiva e identidades culturales del país.
La articulación entre los diferentes actores que conforman el ámbito de la educación formal y no formal en México, en todos sus niveles y formas de aprendizaje, permitirá que el arte, la lectura y la cultura sean elementos transversales del currículo escolar desde los primeros niveles, lo que impulsará la formación integral de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
El fortalecimiento de la RNBP juega un papel educativo y cultural esencial. La actualización de sus modelos de operación, junto con la formación del personal bibliotecario, permitirá que estos espacios se consoliden como centros de fomento a la lectura, especialmente entre niñas, niños, jóvenes y personas adultas mayores. A través de programas inclusivos, actividades lúdicas y servicios innovadores, las bibliotecas podrán cultivar el hábito lector desde edades tempranas.
Este objetivo posiciona la educación artística y cultural como parte esencial del proyecto educativo nacional y herramienta esencial que permita a las nuevas generaciones construir un México más justo, creativo y orgulloso de su diversidad, donde el conocimiento y la expresión cultural sean patrimonio de todo el pueblo y motor para construir ciudadanía cultural desde todos los territorios del país.
6.3 Relevancia del Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad
Este objetivo responde a una visión de la cultura como generadora de sentido, identidad, memoria y pertenencia, donde el ciclo creativo opera tanto en la dimensión individual de las personas creadoras como en la construcción colectiva de significados. Reafirma que el acceso a los bienes y servicios culturales -desde la creación hasta la recepción- no debe depender de las condiciones socioeconómicas, geográficas, étnicas o generacionales de las personas, sino que debe garantizarse en condiciones de equidad y dignidad a lo largo de la vida. Esta visión está alineada con los principios del PND, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y diversos instrumentos internacionales en materia de derechos humanos y culturales. La cultura constituye un espacio fundamental para la regeneración del tejido social, el ejercicio de la libertad y la participación comunitaria; permite construir alternativas de vida frente a contextos de violencia, desigualdad o exclusión. Fortalecer el ecosistema cultural y creativo del país implica abrir caminos para que la ciudadanía, en especial para aquellas personas pertenecientes a grupos históricamente marginados, pueda crear, participar, reconocer y transformar su realidad desde la cultura.
Como se analizó en el diagnóstico, el 70% de la población se encuentra a menos de 5 km de actividades culturales, pero el 10% debe recorrer más de 20 km para acceder a este tipo de servicios. Esta distancia multiplica las barreras para las poblaciones vulnerables, especialmente en zonas rurales.
El país cuenta con una amplia comunidad de personas creadoras que desarrollan trabajo en diversas disciplinas artísticas y culturales. Este objetivo busca fortalecer las condiciones para que este sector pueda desarrollarse plenamente, en el que se garantice el apoyo tanto a la creación individual como a las expresiones colectivas y se reconozca que la diversidad cultural de México se construye desde múltiples voces y expresiones.
El objetivo articula un conjunto de estrategias que abarcan la creación artística, la investigación, la producción, la circulación, el consumo cultural, la formación de públicos, el impulso a las empresas culturales y creativas, y la proyección de contenidos culturales en medios públicos. Todo ello se plantea con un enfoque de descentralización territorial, de reconocimiento de saberes diversos y de estímulo a la participación activa de las comunidades creadoras.
Entre las líneas de acción prioritarias, se encuentran el fortalecimiento de los diferentes mecanismos de apoyo, estímulos y becas a la creación artística y cultural, la consolidación de premios y reconocimientos al patrimonio y las artes, y el impulso a la producción cinematográfica nacional. Estas acciones permiten consolidar un entorno que reconozca la creación individual y la colectiva, el saber académico y el comunitario, lo tradicional y lo emergente, lo local y lo global.
Se promueve la movilidad cultural y la realización de encuentros regionales, nacionales e internacionales como plataformas que posibilitan el intercambio de saberes, la construcción de redes y la circulación de contenidos. Este enfoque reconoce la necesidad de romper con las asimetrías territoriales que históricamente han limitado el acceso equitativo a los bienes culturales.
Otra línea clave del objetivo es la formación y diversificación de públicos, mediante acciones de mediación, programación cultural incluyente y el aprovechamiento intensivo de la infraestructura cultural existente. El propósito es crear condiciones para que las personas, en todas las etapas de la vida y en todos los rincones del país, puedan participar plenamente en la vida cultural, en sus múltiples formas. Esta dimensión es esencial para el fortalecimiento de los derechos culturales, ya que el acceso efectivo a la cultura no se limita a la disponibilidad de bienes, sino que también implica la capacidad de las personas para interpretarlos, dialogar con ellos y generar sentidos compartidos. En este marco, se promueve tanto la creación individual como el trabajo comunitario, la mediación cultural, el diseño de contenidos accesibles y el uso estratégico de medios digitales y plataformas participativas.
El objetivo también aborda el impulso a emprendimientos culturales y creativos de pequeña y mediana escala, así como la dignificación del trabajo artesanal, en especial el realizado por mujeres indígenas y afromexicanas. Se fomenta el acceso al financiamiento, la formación de capacidades, la comercialización ética, la transmisión de saberes y el reconocimiento del valor ambiental, patrimonial y económico de las prácticas culturales.
Estas acciones buscan consolidar una economía cultural incluyente y solidaria, donde los beneficios generados por la creatividad y la producción cultural se distribuyan de manera justa, y donde las comunidades puedan ejercer su derecho a la autogestión, la autonomía y el desarrollo cultural sostenible.
En el contexto de la transformación digital y la creciente diversidad de lenguajes y audiencias, el objetivo contempla el fortalecimiento de la producción, transmisión y circulación de contenidos culturales en medios públicos como herramienta clave para promover la expresión diversa y el diálogo intercultural para garantizar la accesibilidad universal y estimular la participación ciudadana.
Esto se traduce en la creación de contenidos multiplataforma con lenguas indígenas, enfoque de género, perspectiva intergeneracional y criterios de accesibilidad. También en el fomento a la coproducción y colaboración interinstitucional con sistemas públicos estatales, y en el impulso a la formación profesional en comunicación cultural, así como a la evaluación participativa del impacto de la programación.
El objetivo se articula como una política integral que reconoce la cultura como eje de desarrollo, con capacidad para promover la cohesión comunitaria, la diversidad de pensamiento y la soberanía cultural.
Se posiciona a la cultura como una herramienta viva, dinámica y poderosa para la construcción de un país más igualitario, participativo, libre y diverso, donde todas las personas y comunidades puedan ejercer su derecho a crear, acceder, participar y disfrutar de la vida cultural como parte fundamental del desarrollo humano y el bienestar colectivo.
6.4 Relevancia del Objetivo 4. Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones
En el marco del PND, este objetivo adquiere importancia estratégica al posicionar la preservación y difusión del patrimonio cultural como elementos fundamentales para la construcción del bienestar colectivo y el fortalecimiento de las identidades nacionales. La salvaguarda del vasto patrimonio material e inmaterial de México constituye tanto una responsabilidad del Estado como una herramienta para la cohesión social y el desarrollo sostenible, integral e intercultural.
Asimismo, este objetivo se inscribe en el mandato constitucional de promover el acceso a la cultura y responde a una deuda histórica con los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, personas portadoras y creadoras de saberes, lenguas, expresiones artísticas y manifestaciones culturales que constituyen pilares fundamentales de la identidad mexicana. Reconocer, proteger y proyectar esta riqueza cultural no es solo una cuestión de justicia social, sino también una herramienta poderosa para el desarrollo sostenible, la inclusión y la paz social.
Como se evidenció en el diagnóstico, México cuenta con un patrimonio cultural excepcional: 36 bienes inscritos como Patrimonio Mundial, 11 expresiones culturales registradas en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, 56 mil sitios arqueológicos identificados, y un vasto conjunto de más de 3.1 millones de bienes muebles arqueológicos e históricos. Adicionalmente, resguarda un importante patrimonio ferroviario. De acuerdo con el Sistema de Información Cultural de la Secretaría de Cultura, el Sector Cultura administra directamente 184 museos, 195 zonas arqueológicas y una paleontológica abiertas al público, responsabilidad que recae en la SC, el INAH y el INBAL.
Sin embargo, este patrimonio enfrenta múltiples desafíos: obras de infraestructura, fenómenos naturales, efectos del cambio climático y acciones antropogénicas que agravan el deterioro físico de los bienes. A estos factores se suman limitaciones presupuestales y técnicas, amenazas como el saqueo y tráfico ilícito, y la necesidad de actualizar los discursos curatoriales y procesos de mediación cultural. Existen importantes desafíos en las áreas de antropología, historia, arqueología, preservación de bienes muebles e inmuebles, registros audiovisuales y salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial.
En este contexto, la SC dirigirá sus esfuerzos para garantizar la conservación, brindar protección técnica y legal, impulsar el registro y catalogación de bienes culturales, y formar profesionales especializados mediante la articulación institucional entre niveles de gobierno y la colaboración con instituciones académicas.
Las estrategias del objetivo integran dimensiones complementarias: el reforzamiento de la preservación de bienes culturales mediante el mantenimiento, la conservación, investigación y difusión del conocimiento; el reconocimiento y promoción de las culturas vivas en todas sus expresiones; y el impulso a la divulgación y el disfrute del patrimonio.
Este objetivo tiene fuerte interrelación con los principios de sostenibilidad, equidad territorial y derechos colectivos del PND. La defensa del patrimonio biocultural refleja la conexión entre cultura y medio ambiente: las comunidades originarias han sido históricamente protectoras de territorios, semillas nativas y tecnologías tradicionales, elementos esenciales para la seguridad alimentaria y la lucha contra el cambio climático.
La justicia cultural se concibe como parte integral de la justicia social, lo que implica la recuperación simbólica, afectiva e identitaria de las memorias y prácticas colectivas. Por ello, se promueve el fortalecimiento de la memoria histórica, el reconocimiento de las aportaciones al desarrollo nacional y la resignificación del patrimonio como motor del bienestar, la cohesión y la paz. En este marco, los planes de justicia y desarrollo para pueblos originarios incorporan el componente cultural como eje estructural, en el entendido de que sin cultura no hay autonomía, sin patrimonio no hay identidad, y sin memoria no hay futuro.
Se contempla el fortalecimiento de las lenguas indígenas como vehículo de transmisión y su revitalización mediante estrategias educativas, contenidos digitales y presencia en medios públicos. La protección para que las infancias adquieran su lengua de herencia es considerada derecho lingüístico básico y política clave para garantizar la pervivencia cultural.
La salvaguarda integral de nuestro vasto patrimonio material e inmaterial, desde sitios arqueológicos y bienes históricos hasta lenguas indígenas y expresiones culturales vivas, representa un compromiso fundamental del Estado mexicano para garantizar que las futuras generaciones puedan acceder, conocer y valorar la riqueza cultural que define al conjunto de identidades que reúne México.
6.5 Vinculación de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030
Enseguida, se presenta la alineación estratégica entre los objetivos planteados en el Programa Sectorial de Cultura 2025-2030 y los objetivos y estrategias del PND, con la finalidad de facilitar la comprensión sobre la integración y vinculación entre ambos instrumentos de planeación.
Objetivos del Programa Sectorial de Cultura
2025 - 2030
Objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 2025
- 2030
Estrategias del Plan Nacional de Desarrollo
2025 - 2030
Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales.
Objetivos 2.5 y 2.6
Objetivo T1.1
Objetivos T1.3 y T1.4
Estrategias 2.5.1, 2.5.2, 2.5.3, 2.5.4, 2.6.1 y 2.6.2
Estrategias T1.1.2, T1.1.4, T1.1.5, T1.1.6, T1.3.1, T1.3.2, T1.4.1, T3.1.1, T3.3.1 T3.5.1 y T3.5.2
Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población.
Objetivos 2.5 y 2.6
Objetivo T1.1
Objetivos T1.3 y T1.4
Estrategias 2.5.1, 2.5.2, 2.6.1 y 2.6.2
Estrategias T1.1.4, T1.1.6, T1.3.1 y T1.4.1
Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad.
Objetivo 2.5
Objetivo T1.1.
Objetivo T1.3
Estrategias 2.5.1, 2.5.2 y 2.5.4
Estrategias T1.1.2 y T1.1.6 Estrategia T1.3.1
Objetivo 4: Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones.
Objetivo 2.5
Objetivos T1.1, T1.3, T3.1, T3.3 y T3.5
Estrategias 2.5.3 y 2.5.4
Estrategias T1.1.4, T1.1.5, T1.3.1, T1.3.2, T3.1.1, T3.3.1 T3.5.1 y T3.5.2
 
7. Estrategias y líneas de acción
Con el fin de lograr los objetivos prioritarios establecidos en este Programa Sectorial de Cultura 2025-2030, se han diseñado estrategias específicas para abordar los problemas públicos identificados en el diagnóstico. Además, se han establecido líneas de acción claras que permitirán implementar dichas estrategias y alcanzar los objetivos propuestos.
Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales
Estrategia 1.1 Fortalecer el marco normativo y jurídico para la protección integral de los derechos culturales
Línea de acción
1.1.1 Actualizar y armonizar la legislación cultural federal y estatal para garantizar el acceso y participación en la vida cultural.
1.1.2 Fortalecer los mecanismos de protección de derechos de autor y de los derechos colectivos de comunidades indígenas, afromexicanas y equivalentes sobre sus expresiones culturales tradicionales.
1.1.3 Aportar a la formulación de un marco regulatorio que promueva equilibrios entre la innovación tecnológica y la protección de los derechos de propiedad intelectual en el uso de la inteligencia artificial y su aplicación ética en procesos creativos e intelectuales.
1.1.4 Impulsar la transformación digital para la gestión, la simplificación de trámites y la atención al público, priorizando la transparencia, la eficiencia operativa y el acceso universal, en beneficio de la sociedad.
1.1.5 Desarrollar protocolos institucionales que garanticen espacios culturales libres de discriminación y violencia.
 
Estrategia 1.2. Promover la inclusión y participación efectiva en la vida cultural de grupos prioritarios mediante programas específicos para garantizar el ejercicio de sus derechos culturales
Línea de acción
1.2.1 Implementar protocolos y programas específicos dirigidos a los distintos grupos históricamente marginados, migrantes, infancias, adolescencias y adultos mayores, así como comunidades LGBTI+, asegurando su participación en la vida cultural del país.
1.2.2 Diseñar espacios y acciones específicas de participación en la vida cultural para personas con discapacidad motriz, intelectual, psicosocial y debilidades visual y auditiva.
1.2.3 Fomentar la diversidad lingüística mediante la difusión de contenidos en lenguas indígenas y la documentación de lenguas en riesgo.
1.2.4 Formar mediadores culturales multilingües y traducir materiales culturales a lenguas originarias.
1.2.5 Impulsar la accesibilidad cultural mediante la adecuación física de espacios, el desarrollo de materiales en formatos accesibles y el uso de tecnologías adaptativas que permitan la participación plena de todas las personas.
1.2.6 Planear e implementar protocolos de prevención y atención de violencia de género y acciones culturales con perspectiva de género.
1.2.7 Capacitar al personal de instituciones culturales federales en perspectiva de género e interseccionalidad para sensibilizar y profesionalizar la atención al público.
1.2.8 Establecer, en lo posible, la paridad de género en jurados, consejos directivos y comisiones de selección de programas culturales federales para democratizar la toma de decisiones.
1.2.9 Desarrollar contenidos culturales que promuevan la igualdad de género y visibilicen las contribuciones históricas de las mujeres para transformar narrativas.
1.2.10 Impulsar el reconocimiento, difusión y fortalecimiento de las manifestaciones culturales y artísticas de las poblaciones migrantes, mediante espacios de formación e intercambio que contribuyan a preservar sus identidades y visibilizar su riqueza cultural.
 
Estrategia 1.3. Fortalecer e implementar programas culturales en territorios con altos índices de marginación, desigualdad y violencia para la promoción de la cultura de paz
Línea de acción
1.3.1 Diseñar e implementar programas culturales comunitarios con enfoque de cultura de paz y perspectiva humanista, dirigidos a comunidades en contextos de violencia y exclusión social, que propicien el diálogo, la organización colectiva y la resolución no violenta de conflictos.
1.3.2 Fortalecer las capacidades de agentes culturales mediante procesos formativos para acompañar procesos comunitarios con perspectiva de paz y pertinencia cultural, que los habilite como facilitadores en el diseño de políticas culturales participativas.
1.3.3 Impulsar procesos de ciudadanía cultural a través de la implementación de laboratorios de innovación, el desarrollo de proyectos artísticos que aborden problemáticas locales, la creación de espacios de diálogo y construcción colectiva, y la apropiación del espacio público.
1.3.4 Propiciar la participación cultural de infancias y juventudes mediante los Semilleros Creativos, el Sistema Nacional de Fomento Musical y el
aprovechamiento de espacios alternativos como los centros comunitarios del INPI.
 
Estrategia 1.4. Modernizar espacios existentes y habilitar infraestructura cultural en zonas prioritarias implementando modelos de gestión que mejoren los servicios culturales al público
Línea de acción
1.4.1 Dar mantenimiento, rehabilitación y equipamiento a la infraestructura cultural existente que aseguren el funcionamiento adecuado de los espacios culturales.
1.4.2 Promover la creación, rehabilitación o adaptación de infraestructura cultural en zonas prioritarias y con rezago, con la participación de los diferentes niveles de gobierno y las comunidades y considerando las necesidades específicas de cada región.
1.4.3 Impulsar la revitalización cultural que dote de vida a la infraestructura existente y los espacios alternativos, mediante la programación de actividades, talleres y eventos que respondan a las necesidades e intereses de las comunidades locales.
1.4.4 Establecer mecanismos de coordinación intergubernamental para la creación de circuitos y redes regionales que optimicen el uso de la infraestructura cultural y los espacios alternativos que promuevan la movilidad artística y fortalezcan el talento local.
 
Estrategia 1.5. Propiciar condiciones laborales dignas y estrategias que favorezcan la sostenibilidad económica del sector cultura
Línea de acción
1.5.1 Incentivar el registro y la incorporación voluntaria al Régimen Obligatorio del Seguro Social de personas trabajadoras independientes del sector cultural para que gocen de las prestaciones establecidas en el acuerdo de colaboración con el IMSS.
1.5.2 Establecer mecanismos que propicien la remuneración justa del trabajo cultural por medio de tabuladores de referencia con honorarios mínimos por disciplina y actividad cultural.
1.5.3 Promover esquemas mixtos y alternativos de financiamiento que incluyan la participación de diferentes niveles de gobierno, la iniciativa privada y organismos internacionales.
1.5.4 Generar estrategias de asesoría para los emprendimientos y proyectos culturales en materia de procuración de fondos mediante mecanismos de coinversión, concurrencia y financiamiento colectivo.
1.5.5 Promover, en coordinación con otras instituciones, programas de economía creativa, social y solidaria que incidan en el bienestar de las comunidades del sector.
 
Estrategia 1.6. Desarrollar plataformas digitales para garantizar el derecho al conocimiento y el acceso universal a los datos e información cultural
Línea de acción
1.6.1 Implementar plataformas digitales para la promoción y circulación de bienes y servicios culturales que amplíen el alcance de artistas, colectivos e instituciones culturales, fomentando la creación de ecosistemas culturales dinámicos y descentralizados.
1.6.2 Consolidar un directorio nacional de agentes culturales que integre a creadores, promotores, colectivos y espacios culturales, tanto públicos como independientes, para fortalecer su reconocimiento y fomentar la vinculación entre actores del sector.
1.6.3 Fortalecer el Sistema Nacional de Información Cultural para generar datos sobre recursos culturales, oferta, economía y herramientas estadísticas que faciliten el desarrollo de políticas públicas.
1.6.4 Desarrollar herramientas tecnológicas que faciliten la gestión, documentación y difusión del patrimonio cultural en entornos digitales, garantizando su accesibilidad y preservación a largo plazo.
1.6.5 Implementar esquemas de colaboración interinstitucional y mecanismos de transferencia tecnológica que garanticen la sostenibilidad, la pertinencia y la inclusión de las plataformas digitales, facilitando su adopción por parte de los usuarios.
1.6.6 Impulsar la inclusión y apropiación crítica de las tecnologías, con énfasis en poblaciones vulnerables, para promover su implementación en los procesos culturales que transformen la vida social y cultural.
1.6.7 Desarrollar plataformas digitales para agilizar y simplificar los trámites para la población, así como ampliar la transparencia y rendición de cuentas.
 
Estrategia 1.7. Generar alianzas estratégicas y mecanismos de cooperación nacional e internacional para fortalecer el posicionamiento de México como referente cultural
Línea de acción
1.7.1 Establecer mecanismos de coordinación efectiva entre los organismos del sector para desarrollar estrategias unificadas de promoción y cooperación cultural, que maximicen el impacto de las acciones y optimicen los recursos.
1.7.2 Promover, articular y participar en estrategias intersecretariales que integren la dimensión cultural como eje transversal del desarrollo sostenible, reconociendo su papel en la planificación y ejecución de políticas públicas para el bienestar social, económico y ambiental del país.
1.7.3 Intensificar la colaboración con las instancias estatales y municipales de cultura para articular políticas y proyectos que democraticen el acceso a los derechos culturales en todo el territorio.
1.7.4 Impulsar la participación estratégica de México en foros y organismos internacionales, fortaleciendo su liderazgo en el diseño e implementación de políticas culturales innovadoras y la protección del patrimonio cultural.
1.7.5 Promover el intercambio creativo, cultural y académico internacional para fortalecer la presencia de México en el mundo y viceversa.
 
Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población
Estrategia 2.1 Conformar un Sistema Nacional de Educación Artística Cultural de calidad que amplíe y articule las diversas ofertas, niveles y modalidades educativas
Línea de acción
2.1.1 Fortalecer los procesos de iniciación y apreciación artística y cultural de la población, desde la infancia, con un enfoque comunitario, para fortalecer la creatividad y fomentar el conocimiento de las diversas manifestaciones artísticas y culturales.
2.1.2 Garantizar y fortalecer el carácter público, gratuito y de calidad del modelo educativo en materia artística y cultural dirigido a la población en general, con el propósito de democratizar el acceso a la educación artística.
2.1.3 Robustecer los diferentes niveles y modalidades de formación, educación e investigación artísticas -formales, no formales y comunitarias- con el propósito de promover el desarrollo integral de las personas.
2.1.4 Desarrollar mecanismos de vinculación entre el patrimonio cultural y los procesos educativos para fortalecer las memorias y el sentido de pertenencia en las nuevas generaciones.
2.1.5 Establecer marcos de colaboración interinstitucional y con los tres órdenes de gobierno para ampliar la cobertura de la educación artística en el país.
2.1.6 Impulsar acciones conjuntas con la SEP para actualizar las prácticas docentes y colaborar en el diseño de contenidos de la Nueva Escuela Mexicana (NEM).
2.1.7 Promover acciones conjuntas con la SEP para fortalecer la oferta artística y cultural del Programa de Horario Extendido, con énfasis en la formación de coros escolares.
2.1.8 Fomentar procesos de formación, actualización y profesionalización artística que promuevan la acreditación, certificación y titulación.
2.1.9 Formar estudiantes en el nivel profesional y posgrado en las diversas disciplinas artísticas para impulsar la investigación y creación artística de alta calidad y pertinencia cultural.
2.1.10 Desarrollar proyectos educativos dirigidos específicamente a infancias y juventudes para fomentar la formación de nuevos públicos y el desarrollo creativo.
 
Estrategia 2.2 Impulsar la formación de profesionales en disciplinas cinematográficas, antropológicas, históricas y de conservación del patrimonio para fortalecer la investigación, preservación y difusión del acervo cultural nacional
Línea de acción
2.2.1 Formar estudiantes en el nivel profesional y posgrado en las diversas disciplinas antropológicas, historia y conservación para desarrollar capacidades integrales de comprensión, análisis y gestión en el campo cultural.
2.2.2 Impulsar la formación profesional en disciplinas relacionadas con el cine y la producción audiovisual y programas de formación continua.
2.2.3 Promover seminarios disciplinarios e interdisciplinarios de investigación para facilitar el intercambio de conocimiento entre los profesionales de las artes, la cultura y el patrimonio.
2.2.4 Robustecer la relación con la SEP y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación para promover procesos educativos, especialización, profesionalización e investigación artística y cultural.
2.2.5 Propiciar el acercamiento con la SEP para alinear los programas educativos y de investigación, con la nueva política de educación superior.
 
Estrategia 2.3 Implementar programas integrales de formación y profesionalización para agentes culturales
Línea de acción
2.3.1 Diseñar esquemas de capacitación, actualización y certificación de competencias para promotores, gestores y agentes culturales institucionales e independientes.
2.3.2 Establecer alianzas estratégicas con instituciones educativas para crear programas de profesionalización, certificación y formación continua con pertinencia cultural.
2.3.3 Desarrollar plataformas digitales y redes de colaboración que faciliten el intercambio de conocimientos, experiencias, buenas prácticas y recursos formativos entre los diversos agentes culturales.
 
Estrategia 2.4 Mejorar la infraestructura educativa, la actualización académica y la innovación tecnológica desde una perspectiva inclusiva
Línea de acción
2.4.1 Generar proyectos de inversión orientados a la mejora de la infraestructura y el equipamiento educativo de la Secretaría de Cultura y sus órganos coordinados.
2.4.2 Desarrollar modelos híbridos y a distancia apoyados en plataformas digitales para la capacitación artística y cultural que amplíen la cobertura de estos servicios a todas las regiones del país.
2.4.3 Fortalecer los programas de becas con perspectiva incluyente para garantizar el acceso y la permanencia en la educación artística.
2.4.4 Desarrollar políticas institucionales que garanticen espacios educativos libres de discriminación y violencia, con énfasis en la equidad de género.
2.4.5 Actualizar los planes y programas de estudio de las instituciones educativas del Sector Cultura en todos los niveles de formación.
2.4.6 Implementar estrategias de retención y recuperación escolar en instituciones del sector cultura, así como de seguimiento de egresados y vinculación con el mercado laboral.
2.4.7 Desarrollar programas de capacitación y actualización profesional para el personal docente de las instituciones académicas del sector cultura.
2.4.8 Promover la investigación especializada en historia, antropología, restauración, conservación y disciplinas artísticas, fomentando la generación de nuevo conocimiento y su difusión.
2.4.9 Facilitar el intercambio de información, experiencias y buenas prácticas académicas con instituciones educativas, culturales y de fomento a la investigación.
2.4.10 Promover la formación de redes para la profesionalización de agentes creativos digitales para lograr el desarrollo sostenible de emprendimientos, iniciativas y proyectos.
 
Estrategia 2.5 Fomentar la lectura y el acceso a los libros como herramientas fundamentales para la promoción de contenidos culturales
Línea de acción
2.5.1 Impulsar un proyecto de inversión para mejorar la infraestructura bibliotecaria existente y la creación de nuevas bibliotecas en comunidades con condiciones de marginación, mediante convenios de colaboración interinstitucional con los gobiernos estatales y municipales.
2.5.2 Consolidar a las bibliotecas como centros de integración comunitaria, que fortalezcan el vínculo con las escuelas y propicien espacios para el aprendizaje y la convivencia lectora.
2.5.3 Fomentar la lectura, la escritura y la oralidad en lenguas indígenas mediante la producción y traducción de materiales, así como su difusión, a través de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas y otros espacios.
2.5.4 Promover, en coordinación con el Fondo de Cultura Económica y EDUCAL, la producción, distribución y difusión de colecciones populares de libros a través de Salas y Clubes de Lectura, para democratizar el acceso a la lectura y fortalecer los hábitos lectores de la población.
2.5.5 Fortalecer, articular y supervisar que las colecciones bibliográficas que integran la Red Nacional de Bibliotecas Públicas se mantengan actualizadas y alineadas con las demandas y características de sus comunidades usuarias.
2.5.6 Brindar opciones de capacitación y profesionalización al personal bibliotecario y promotores de lectura, garantizando así el aprovechamiento de la infraestructura.
 
Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación ciudadana, la inclusión social y la libertad
Estrategia 3.1 Fortalecer los estímulos a la investigación, creación y producción con la finalidad de enriquecer el ecosistema artístico y cultural del país
Línea de acción
3.1.1 Fortalecer y perfeccionar los mecanismos de apoyo, incentivos y becas a la creación artística y cultural, individual y colectiva, para promover el conocimiento, el intercambio de saberes y la producción académica y de divulgación en sus distintas manifestaciones.
3.1.2 Consolidar los premios y reconocimientos que estimulan la creación artística y la producción de conocimiento sobre la diversidad de expresiones del patrimonio cultural, las artes y las prácticas culturales, como mecanismo de valorización pública y fomento a la excelencia.
3.1.3 Reforzar los mecanismos institucionales de financiamiento público y asesoría técnica para el fomento de la producción artística, cultural y cinematográfica nacional.
3.1.4 Impulsar programas de formación profesional cinematográfica para consolidar un ecosistema audiovisual sostenible, diverso y territorialmente equilibrado.
3.1.5 Gestionar, con las instancias pertinentes, el incremento de los estímulos fiscales destinados a la producción y creación artística y cultural EFIARTES y EFICINE.
 
Estrategia 3.2 Establecer mecanismos de circulación artística mediante circuitos regionales y nacionales que faciliten la movilidad de artistas, con énfasis en zonas marginadas
Línea de acción
3.2.1 Consolidar la Red Nacional de Festivales y Encuentros Culturales para abarcar la diversidad de disciplinas y formatos que componen la producción cultural como plataformas de intercambio, circulación y apropiación social de las prácticas culturales.
3.2.2 Establecer mecanismos de circulación artística mediante circuitos regionales y nacionales que faciliten la movilidad de artistas, con énfasis en comunidades indígenas y grupos marginados.
3.2.3 Fortalecer programas de residencias académicas, creativas e interculturales, concebidas como espacios de formación, experimentación y diálogo, que favorezcan el intercambio de saberes y metodologías.
3.2.4 Impulsar proyectos inter y transdisciplinarios que integren prácticas tradicionales y contemporáneas, incorporando tecnologías digitales, medios emergentes y formatos innovadores para ampliar las posibilidades de creación, difusión y acceso a los bienes culturales.
3.2.5 Fortalecer las interacciones y la retribución social de los beneficiarios del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales mediante el Programa de Interacción Cultural y Social.
 
Estrategia 3.3 Desarrollar y consolidar públicos diversos para las diferentes manifestaciones culturales y artísticas
Línea de acción
3.3.1 Ampliar las acciones de formación de públicos a través de programas de iniciación y apreciación artística y cultural.
3.3.2 Fortalecer los programas de mediación cultural, tales como visitas guiadas, materiales educativos, contenidos interpretativos accesibles y estrategias de vinculación comunitaria.
3.3.3 Diseñar programas especializados para públicos vulnerables y para todos los grupos etarios.
3.3.4 Impulsar el aprovechamiento intensivo de la infraestructura cultural disponible, así como de espacios públicos no convencionales, comunitarios y alternativos, con criterio de equidad territorial.
3.3.5 Garantizar la difusión amplia y la accesibilidad de contenidos culturales a través de esquemas de fidelización de públicos, campañas de comunicación segmentada y el uso intensivo de divulgación en redes y medios electrónicos.
3.3.6 Implementar estrategias locales de intervención cultural como detonador del desarrollo comunitario igualitario.
 
Estrategia 3.4 Promover el desarrollo sostenible de los emprendimientos e industrias culturales y creativas
Línea de acción
3.4.1 Consolidar el ecosistema de emprendimientos culturales y creativos de pequeña y mediana escala, mediante el desarrollo de capacidades, asesorías para el acceso a financiamiento y vinculación sectorial para impulsar la innovación y sostenibilidad del sector.
3.4.2 Impulsar a los emprendimientos e industrias culturales y creativas mediante el fortalecimiento de las cadenas de valor, así como del fomento a la formación de mercados culturales.
3.4.3 Propiciar el incremento del ingreso y la dignificación del trabajo artesanal, en especial el realizado por mujeres, mediante apoyos productivos, esquemas de financiamiento, el respeto a los derechos colectivos y estrategias de comercialización ética y justa.
3.4.4 Propiciar procesos de autogestión dentro de las comunidades artesanales, en especial de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanos, de manera preferente entre las mujeres de estas comunidades.
3.4.5 Ampliar espacios de encuentro, generación de redes y comercialización para emprendimientos culturales mediante ferias especializadas y otros eventos que dinamicen la economía.
3.4.6 Impulsar la comercialización de productos culturales, especialmente los creados por mujeres, mediante plataformas digitales y ferias para ampliar su promoción y acceder a nuevos mercados.
3.4.7 Establecer alianzas con instituciones financieras para facilitar el acceso al crédito para emprendimientos culturales femeninos con tasas preferenciales.
 
Estrategia 3.5 Fortalecer la producción, transmisión y circulación de contenidos culturales televisivos, radiofónicos, cinematográficos, audiovisuales y digitales
Línea de acción
3.5.1 Desarrollar contenidos multiplataforma que reflejen la diversidad cultural del país, a través de series, documentales, cápsulas y programas que integren lenguas indígenas, enfoques intergeneracionales, perspectiva de género y criterios de accesibilidad universal.
3.5.2 Consolidar la colaboración interinstitucional para democratizar el acceso a contenidos culturales mediante la coproducción y retransmisión con los sistemas públicos de comunicación de las entidades federativas, ampliando la cobertura territorial y la participación regional.
3.5.3 Impulsar la formación y profesionalización de creadores, comunicadores y productores culturales en el ámbito de los medios públicos, con énfasis en la narrativa cultural, el tratamiento ético de la diversidad y el uso creativo de lenguajes audiovisuales accesibles y con pertinencia cultural.
3.5.4 Establecer sistemas de evaluación participativa de los contenidos, mediante la retroalimentación ciudadana, el monitoreo de audiencias y el análisis de impacto territorial y social, para mejorar la programación cultural en medios públicos.
3.5.5 Fortalecer la promoción, difusión, circulación y exhibición cinematográfica y audiovisual a lo largo del territorio nacional, con énfasis en el cine mexicano.
3.5.6 Modernizar la infraestructura y el equipamiento de Canal 22, Radio Educación y Estudios Churubusco Azteca para mejorar sus condiciones de producción y postproducción de contenidos televisivos, radiofónicos, cinematográficos y audiovisuales.
 
Objetivo 4. Fortalecer la preservación, investigación y difusión del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las presentes y futuras generaciones
Estrategia 4.1 Reforzar la preservación de los bienes culturales mediante la conservación, investigación y difusión del conocimiento
Línea de acción
4.1.1 Implementar acciones de protección técnica y legal que aseguren la conservación, el uso social responsable y la transmisión de los bienes culturales muebles e inmuebles, con valor paleontológico, arqueológico, histórico, documental y artístico, entre otros.
4.1.2 Fortalecer las acciones para la conservación de los bienes culturales en coordinación con instituciones de las entidades federativas y de los municipios, y el involucramiento de los pueblos y comunidades que detentan el patrimonio.
4.1.3 Intensificar la supervisión y control de intervenciones en bienes patrimoniales, mediante el acompañamiento técnico especializado y la aplicación de la legislación vigente, tanto de proyectos estratégicos como de bienes en manos de particulares.
4.1.4 Aplicar programas de mantenimiento y conservación preventiva y correctiva de los bienes culturales de la nación, con énfasis en proyectos estratégicos y de prevención de riesgos naturales y antropogénicos.
4.1.5 Reforzar la recuperación de los bienes culturales de la nación objeto de saqueo y tráfico ilícito y su reintegración a las comunidades de origen para su uso y disfrute social.
4.1.6 Impulsar la generación y divulgación del conocimiento en materia de patrimonio cultural, fortaleciendo los procesos de investigación y ampliando su difusión y aprovechamiento.
4.1.7 Gestionar declaratorias, planes de manejo y otros instrumentos que garanticen la protección de los bienes culturales.
4.1.8 Actualizar los inventarios, catálogos y registros de los bienes culturales, incorporando tecnologías digitales para mejorar su gestión, trazabilidad y acceso público.
4.1.9 Establecer marcos de colaboración interinstitucional con gobiernos, sociedad civil, autoridades eclesiásticas y comunidades portadoras del patrimonio para fortalecer la corresponsabilidad social para su salvaguardia integral.
 
Estrategia 4.2 Reconocer, promover y difundir las culturas vivas en todas sus expresiones como parte fundamental de la diversidad cultural
Línea de acción
4.2.1 Incentivar la participación de las comunidades y pueblos, en especial de los indígenas y afromexicanos, en los planes de gestión vinculados con su propio desarrollo cultural y comunitario, para asegurar el respeto a sus derechos y formas de vida.
4.2.2 Fortalecer el reconocimiento, la valoración y salvaguardia de las manifestaciones culturales, históricas, contemporáneas y emergentes de los pueblos, grupos y comunidades que conforman las culturas vivas en todo el país.
4.2.3 Fomentar la transmisión y el uso de las lenguas originarias entre las infancias para garantizar la adquisición de su lengua de herencia como derecho básico, así como preservar y fortalecer la diversidad lingüística nacional.
4.2.4 Promover el conocimiento, aprovechamiento y defensa de los derechos de propiedad intelectual colectiva de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanos a fin de evitar la apropiación cultural indebida.
4.2.5 Impulsar la transmisión intergeneracional de saberes y el uso sostenible de materiales tradicionales, mediante programas formativos y mecanismos que propicien el reconocimiento del valor cultural, ambiental y patrimonial de la actividad artesanal.
4.2.6 Fortalecer el vínculo entre las prácticas artesanales y los recursos naturales para promover la protección y preservación del patrimonio biocultural de los pueblos y comunidades, así como impulsar la gestión sustentable de sus territorios.
4.2.7 Fortalecer el componente cultural de los planes de justicia y desarrollo regional de los pueblos y comunidades indígenas para garantizar el ejercicio pleno de sus derechos culturales con pertinencia territorial.
 
Estrategia 4.3 Impulsar el aprovechamiento social y disfrute del patrimonio cultural como motor del desarrollo integral
Línea de acción
4.3.1 Facilitar el acceso y aprovechamiento de espacios, monumentos y recintos culturales como plataformas para actividades educativas, artísticas, recreativas y de desarrollo regional.
4.3.2 Propiciar la participación de grupos y comunidades en la gestión y manejo del patrimonio cultural en sus diversas manifestaciones.
4.3.3 Implementar programas de turismo cultural en coordinación con instancias públicas y privadas, que contribuyan a la salvaguardia del patrimonio material e inmaterial de las comunidades, garantizando su sostenibilidad.
4.3.4 Promover la adaptación y reutilización de inmuebles patrimoniales para el desarrollo de proyectos culturales con enfoque comunitario.
 
Estrategia 4.4 Promover el acceso a los museos, galerías, zonas arqueológicas y otros recintos culturales como espacios de encuentro
Línea de acción
4.4.1 Desarrollar programas expositivos que integren las diversas manifestaciones del arte y la cultura contemporánea, nacional e internacional, y que generen espacios de diálogo y experimentación, y promuevan la formación de públicos y la apreciación estética.
4.4.2 Mejorar la infraestructura y gestión museística mediante la profesionalización del personal, la actualización de exposiciones permanentes, la mejora de espacios de almacenamiento, la diversificación de fuentes de financiamiento y el desarrollo de estrategias de comunicación y mediación cultural.
4.4.3 Desarrollar programas expositivos y actividades que promuevan diálogos intergeneracionales y la recuperación de saberes comunitarios, para fortalecer la memoria colectiva y la identidad cultural.
4.4.4 Implementar programas museísticos de accesibilidad universal e inclusión para atender la diversidad cultural, lingüística y funcional de los públicos.
4.4.5 Establecer mecanismos de participación de las comunidades locales para la gestión, interpretación y difusión del patrimonio cultural, fomentando el reconocimiento y la salvaguardia de expresiones tradicionales y emergentes.
4.4.6 Implementar programas de mantenimiento, conservación y difusión en las Zonas Arqueológicas abiertas al público que incluyan el mantenimiento, la mejoría de la infraestructura y de los servicios para la visita al público.
 
Estrategia 4.5 Impulsar la difusión y divulgación del patrimonio cultural para fortalecer la recuperación de la memoria histórica
Línea de acción
4.5.1 Implementar programas de difusión del patrimonio cultural a través de espacios comunitarios, museos, bibliotecas, zonas arqueológicas y medios digitales, entre otros, con énfasis en las expresiones de pueblos indígenas y afromexicanos.
4.5.2 Desarrollar estrategias de comunicación que faciliten el acceso y comprensión de los resultados de investigación sobre el patrimonio cultural para diversos públicos.
4.5.3 Intensificar la divulgación del patrimonio paleontológico, antropológico, arqueológico, histórico y artístico, entre otros, mediante exposiciones, publicaciones y contenidos multimedia.
4.5.4 Fortalecer la digitalización de los acervos patrimoniales de las instituciones del sector, con el fin de preservar la memoria cultural y democratizar el acceso de la población al patrimonio de la nación.
4.5.5 Crear y consolidar repositorios digitales interoperables para la gestión, preservación y difusión de patrimonios sonoro, fílmico, fotográfico y documental.
4.5.6 Implementar estándares de interoperabilidad que garanticen la trazabilidad, sostenibilidad, accesibilidad y apropiación social de los acervos digitales.
 
8. Indicadores y metas
En esta sección se presentan los indicadores estratégicos que permitirán dar seguimiento al avance en los objetivos establecidos.
Indicador del Objetivo 1
ELEMENTOS DEL INDICADOR
Nombre
1. Aumento real del valor económico del sector cultural
Objetivo
Objetivo 1. Contribuir al ejercicio pleno de los derechos culturales mediante la implementación de políticas públicas que fortalezcan la diversidad
cultural, aseguren la sostenibilidad del sector y promuevan el acceso universal a los bienes y servicios culturales
Definición o
descripción
Mide la variación porcentual anual del valor agregado bruto del Sector Cultura en términos reales
Derecho asociado
Derecho a la cultura y derecho al trabajo
Nivel de desagregación
Nacional.
Periodicidad o frecuencia de
medición
Anual
Acumulado o periódico
Periódico
Disponibilidad de la información
Noviembre del año siguiente
Unidad de medida
Porcentaje
Periodo de recolección de los datos
Enero a diciembre
Tendencia esperada
Ascendente
Unidad responsable de reportar el
avance
Secretaría de Cultura
Método de cálculo

VABCi = Valor agregado bruto del Sector Cultura en términos reales del año i
VABCi-1 = Valor agregado bruto del Sector Cultura en términos reales del año i-1
DVABCi =Crecimiento real del valor agregado bruto del Sector Cultura del año i
Observaciones
 
APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE
Nombre variable 1
Valor agregado bruto del
Sector Cultura en
términos reales del año
2023
Valor variable 1
706,174 millones de pesos
Fuente de información
variable 1
INEGI. Cuenta Satélite de
la Cultura de México
Nombre variable 2
Valor agregado bruto del
Sector Cultura en
términos reales del año
2023
Valor variable 2
688,414 millones de pesos
Fuente de información
variable 2
INEGI. Cuenta Satélite de
la Cultura de México
Sustitución en método
de cálculo
2.58 = (706,174 /688,414 -1) *100
VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS
Línea base
Nota sobre la línea base
Valor
2.58
 
Año
2023
Meta 2030
Nota sobre la meta 2030
3.51
 
SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
0.30
0.38
-20.29
9.04
9.26
2.58
N.D.
METAS
2025
2026
2027
2028
2029
2030
3.51
3.51
3.51
3.51
3.51
3.51
 
Indicador del Objetivo 2
ELEMENTOS DEL INDICADOR
Nombre
2. Porcentaje nacional de profesionales del arte y la cultura
Objetivo
Objetivo 2. Consolidar un modelo educativo público, gratuito y de excelencia que brinde oportunidades de formación artística y cultural para todos los
niveles y modalidades de aprendizaje, garantizando el desarrollo integral de la población
Definición o descripción
Mide el porcentaje de profesionales en disciplinas artísticas y culturales, a nivel nacional, con respecto al total de profesionales en el país
Derecho asociado
Derecho a la cultura y derecho a la educación
Nivel de desagregación
Nacional
Periodicidad o frecuencia de
medición
Anual
Acumulado o periódico
Acumulado
Disponibilidad de la información
Abril del año siguiente
Unidad de medida
Porcentaje
Periodo de recolección de los
datos
Octubre a diciembre
Tendencia esperada
Ascendente
Unidad responsable de reportar el
avance
Secretaría de Cultura
Método de cálculo

Pi es la cantidad de personas profesionales en disciplinas artísticas y culturales medida en el IV trimestre del año i
Qi es la cantidad total de personas profesionales medida en el IV trimestre del año i
Ti es el porcentaje de personas profesionales en disciplinas artísticas y culturales con respecto al total de personas profesionales medido el IV trimestre del año i
Observaciones
 
APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE
Nombre variable 1
Cantidad de personas
profesionales en
disciplinas artísticas y
culturales, en el IV
Trimestre de 2024
Valor variable 1
682,930
Fuente de información
variable 1
INEGI. Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo
(ENOE)
Nombre variable 2
Cantidad de personas
profesionales, en el IV
Trimestre de 2024
Valor variable 2
16,404,323
Fuente de información
variable 2
INEGI. Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo
(ENOE)
Sustitución en método
de cálculo
4.16=(682930/16404323)*100
VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS
Línea base
Nota sobre la línea base
Valor
4.16
 
Año
2024
Meta 2030
Nota sobre la meta 2030
4.40
 
SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
N.D.
N.D.
N.D.
4.49
4.30
3.93
4.16
METAS
2025
2026
2027
2028
2029
2030
4.20
4.20
4.20
4.30
4.30
4.40
 
Indicador del Objetivo 3
ELEMENTOS DEL INDICADOR
Nombre
3. Porcentaje de adultos asistentes a eventos culturales
Objetivo
Objetivo 3. Promover el desarrollo cultural del país fortaleciendo el ciclo creativo en todas sus etapas, con especial énfasis en la participación
ciudadana, la inclusión social y la libertad
Definición o descripción
Mide el porcentaje de la población de 18 años y más, en 32 áreas urbanas de 100 mil y más habitantes, que asistió a algún evento cultural
seleccionado
Derecho asociado
Derecho a la cultura
Nivel de desagregación
Personas de 18 años y más en 32 áreas urbanas de 100 mil y más habitantes
Periodicidad o frecuencia de
medición
Anual
Acumulado o periódico
Periódico
Disponibilidad de la información
Noviembre del año en curso
Unidad de medida
Porcentaje
Periodo de recolección de los
datos
Abril a junio
Tendencia esperada
Ascendente
Unidad responsable de reportar el
avance
Secretaría de Cultura
Método de cálculo

PACi = Personas de 18 y más que asistió a algún evento cultural seleccionado en el año i
P18i = Personas de 18 y más en el año i
PAE18i = Porcentaje de la población de 18 años y más que asistió a algún evento cultural seleccionado en el año i
Observaciones
Los datos son agregados a 32 localidades de más de cien mil habitantes. Los eventos culturales seleccionados son: Proyección de película o cine, concierto o presentación de música en vivo, exposición, obra de teatro o espectáculo de danza
APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE
Nombre variable 1
Personas de 18 y más
que asistieron a algún
evento cultural
seleccionado en el año
2024
Valor variable 1
24,111,191
Fuente de información
variable 1
INEGI. Módulo sobre
eventos culturales
seleccionados
(MODECULT)
Nombre variable 2
Personas de 18 y más en
el año 2024
Valor variable 2
45,919,639
Fuente de información
variable 2
INEGI. Módulo sobre
eventos culturales
seleccionados
(MODECULT)
Sustitución en método
de cálculo
52.5=(24111191/45919639)*100
VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS
Línea base
Nota sobre la línea base
Valor
52.9
 
Año
2024
Meta 2030
Nota sobre la meta 2030
59.0
 
SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR
Se deberán registrar los valores de acuerdo con la frecuencia de medición del indicador.
Pude registrar NA (No aplica) y ND (No disponible) cuando corresponda.
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
58.1
57.8
43.2
17.3
41.2
48.7
52.5
METAS
Puede registrar NA cuando no aplique meta para ese año, de acuerdo con la frecuencia de medición.
2025
2026
2027
2028
2029
2030
54.1
55.7
57.3
58.8
59.0
59.0
 
Indicador del Objetivo 4
ELEMENTOS DEL INDICADOR
Nombre
4. Gasto per cápita nacional en preservación, protección y conservación del patrimonio cultural y natural
Objetivo
Objetivo 4. Fortalecer la preservación, investigación, difusión y apropiación social del patrimonio nacional, material e inmaterial, en beneficio de las
presentes y futuras generaciones
Definición o descripción
Mide el gasto total per cápita nacional en preservación, protección y conservación del patrimonio cultural y natural
Derecho asociado
Derecho a la cultura
Nivel de desagregación
Nacional
Periodicidad o
frecuencia de medición
Anual
Acumulado o periódico
Periódico
Disponibilidad de la
información
Noviembre del año siguiente
Unidad de medida
Pesos nominales per cápita
Periodo de recolección
de los datos
Enero a diciembre
Tendencia esperada
Ascendente
Unidad responsable de
reportar el avance
Secretaría de Cultura
Método de cálculo

GCNi = Gasto nacional en preservación, protección y conservación de todo el patrimonio cultural y natural en el año i
Pobi = Población nacional a mitad del año i
GPCNi = Gasto per cápita en la preservación, protección y conservación de todo el patrimonio cultural y natural en el año i
Observaciones
Es subindicador del indicador 11.4.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
APLICACIÓN DEL MÉTODO DE CÁLCULO PARA LA OBTENCIÓN DE LA LÍNEA BASE
Nombre variable 1
Gasto nacional en
preservación, protección y
conservación del patrimonio
cultural y natural en el año
2023
Valor variable 1
64,627,188,000
Fuente de información
variable 1
INEGI. Cuenta Satélite de la
Cultura de México
Nombre variable 2
Población nacional a mitad del
año 2023
Valor variable 2
131,135,337
Fuente de información
variable 2
CONAPO. Proyecciones de
la población de México y de
las entidades federativas
2020 a 2070
Sustitución en método
de cálculo
492.83=64627188000/131135337
VALOR DE LÍNEA BASE Y METAS
Línea base
Nota sobre la línea base
Valor
492.83
 
Año
2023
Meta 2030
Nota sobre la meta 2030
527.80
 
SERIE HISTÓRICA DEL INDICADOR
2018
2019
2020
2021
2022
2023
2024
419.12
410.74
323.85
370.56
443.16
492.83
N.D.
METAS
2025
2026
2027
2028
2029
2030
501.46
506.17
511.16
516.44
521.99
527.80
9. Glosario
ACCIONES DE CAPACITACIÓN, ACTUALIZACIÓN Y PROFESIONALIZACIÓN PARA PERSONAS PROMOTORAS, GESTORAS, CREADORAS, DOCENTES Y TRABAJADORAS DE LA CULTURA EN GENERAL: Actividades orientadas hacia personas promotoras y gestoras culturales, creadoras, docentes y, en general, hacia todos los trabajadores de la cultura, hombres y mujeres. Se concretan por medio de cursos, talleres, seminarios y diplomados que tienen como objetivo mejorar las acciones y servicios culturales que se prestan a la población.
ACCIONES DE COMUNICACIÓN SOCIAL: Conjunto de acciones para dar a conocer a la población la oferta de actividades y servicios culturales que programan las diferentes áreas del Sector Cultura. Se llevan a cabo a través de la prensa escrita (periódicos y revistas), medios electrónicos (portales de internet, redes sociales, radio y televisión), medios alternos (parabuses, vallas, espectaculares, entre otros) y materiales impresos (folletos, carteles, trípticos e invitaciones). Incluyen también actividades de prensa, como boletines, entrevistas, coberturas con reporteras propias y reporteros propios e intervenciones en radio o televisión.
ACERVO: Conjunto de bienes culturales con características específicas, reunidos para su preservación y consulta.
ACERVO DIGITAL: Conjunto de bienes culturales con características específicas, inventariados, catalogados y digitalizados, reunidos en un repositorio electrónico público y accesible a través de internet para su divulgación y consulta.
ACTIVIDADES ARTÍSTICAS: Se concretan principalmente a través de presentaciones de las diferentes disciplinas artísticas, así como por talleres de apreciación e iniciación en las artes dirigidos a todo público.
ACTIVIDADES DE CINEMATOGRAFÍA (funciones de cine): Se refieren a la difusión de la cultura cinematográfica a partir de la organización de festivales, muestras y ciclos de exhibición de filmes. La labor realizada no se centra exclusivamente en salas cinematográficas, sino que incluye el apoyo a otros espacios alternativos, incluyendo lugares al aire libre.
ACTIVIDADES DE DIFUSIÓN DEL PATRIMONIO: Todas aquellas actividades artísticas y culturales que se organizan en los museos y cuyo objetivo es reforzar y complementar la visita a los mismos. Comprenden talleres, ciclos de cine, visitas guiadas, conferencias, entre otras.
ACTIVIDADES DE FOMENTO A LA LECTURA: Tienen como propósito incentivar y consolidar los hábitos de lectura de la población para estimular la imaginación, la creatividad y la comprensión de textos, así como la expresión escrita y oral. Pueden ser pláticas con autoras y autores, lecturas en voz alta, ciclos de lectura, talleres y narraciones orales, entre otras.
ACTIVIDADES DE PROMOCIÓN DEL LIBRO: Principalmente, aquellas actividades cuya finalidad es difundir y promocionar la obra de personas creadoras literarias, dar a conocer sus nuevas obras y, en general, la oferta editorial. Se incluyen presentaciones de libros; lecturas en voz de autoras y autores; en algunos casos, talleres literarios; y la organización de ferias del libro a nivel local, regional, nacional e internacional.
ACTIVIDADES DE PROMOCIÓN Y DIFUSIÓN DE LA DIVERSIDAD CULTURAL: Comprenden la organización de talleres, presentaciones artísticas, encuentros y expoventas, orientados a promover y difundir las culturas populares e indígenas.
ALUMNO(A) ATENDIDO(A): Persona matriculada en cualquier grado de las diversas modalidades, niveles y servicios educativos que ofrece el Sector Cultura.
ALUMNO(A) BECADO(A): Persona que recibe una ayuda económica en forma de beca para realizar sus estudios en alguna de las escuelas del Sector Cultura.
APOYO: Ayuda que se otorga tanto a personas artistas o creadoras, como a grupos, para la presentación de espectáculos o el desarrollo de proyectos artísticos y culturales. Puede ser en efectivo o en especie.
APOYO A LA INFRAESTRUCTURA CULTURAL: Conjunto de acciones para crear, rehabilitar, remodelar, equipar y dar mantenimiento a los bienes inmuebles que dan cabida a las múltiples y diversas expresiones y servicios artísticos y culturales del país que requieren (por sus propias características) espacios donde, de manera natural, se originen procesos de crecimiento e impacto social (bibliotecas, museos, teatros, casas de cultura, centros culturales, librerías, cines, salas de lectura, entre otros).
ARTESANO(A): Persona cuyas habilidades naturales o dominio técnico de un oficio, con capacidades innatas o aprendidas, con conocimientos prácticos o teóricos, elabora bienes u objetos de artesanía, se entenderá que se trata de artesanas y artesanos mexicanos.
ARTESANÍA: Es un objeto o producto de identidad cultural comunitaria, hecho por procesos manuales continuos, auxiliados por implementos rudimentarios y algunos de función mecánica que aligeran ciertas tareas. La materia prima básica transformada generalmente es obtenida en la región donde habita el artesano. El dominio de las técnicas tradicionales de patrimonio comunitario permite al artesano crear diferentes objetos de variada calidad y maestría, imprimiéndoles, además, valores simbólicos e ideológicos de la cultura local. La artesanía se crea como producto duradero o efímero, y su función original está determinada en el nivel social y cultural; en este sentido, puede destinarse para el uso doméstico, ceremonial, ornato, vestuario, o bien, como implemento de trabajo. En la actualidad, la producción de artesanía se encamina cada vez más hacia la comercialización. La apropiación y dominio de las materias primas nativas hace que los productos artesanales tengan una identidad comunitaria a regional muy propia, misma que permite crear una línea de productos con formas y diseños decorativos particulares que los distingue de otros. (Grupo Impulsor de Artesanía y Manualidad. - Antrop. Marta Turok. Antrop. Luz Elena Arroyo Antrop. Arturo Gómez. Arq. Nelly Hernández. y Arq. René Carrillo, en FONART, Manual de Diferenciación entre artesanía y manualidad).
ASISTENTE: Persona que acude a algún espectáculo, exposición o actividad de difusión del patrimonio cultural.
BECAS PARA APOYAR EL SISTEMA EDUCATIVO: Ayuda económica con la que se pretende disminuir la tasa de deserción escolar. Se concede a las y los estudiantes con base en su desempeño escolar, como apoyo para pasajes, la obtención del grado académico, entre otros.
BECAS PARA LA CREACIÓN: Ayuda económica que se otorga a una o un postulante para que cubra los gastos que le supone desarrollar en mejores condiciones un proyecto cultural, el cual puede ser de investigación, estudios, creación de obra artística o perfeccionamiento.
BENEFICIARIO(A): Persona física o moral que recibe un apoyo, beca o estímulo económico, además de toda persona que recibe o hace uso de un servicio cultural, así como todo individuo que acude a algún espectáculo, exposición o actividad de difusión del patrimonio cultural.
BIBLIOTECA: "Local en el cual se resguardan libros, revistas y otros documentos impresos o audiovisuales, clasificados y ordenados para facilitar su localización y que pueden consultarse en sala o llevarse en préstamo domiciliario". (Fuente: "Características de las localidades y del entorno urbano 2014", INEGI.)
BIBLIOTECA PÚBLICA: "Todo establecimiento que contenga un acervo impreso o digital de carácter general superior a quinientos títulos, catalogados y clasificados, y que se encuentre destinado a atender de forma gratuita a toda persona que solicite la consulta o préstamo del acervo en los términos de las normas administrativas aplicables". (Fuente: Ley General de Bibliotecas, última reforma, publicado en el Diario Oficial de la Federación, 19 de enero de 2018.)
BIEN INMUEBLE: Terrenos o edificaciones inmóviles y delimitados que son imposibles de trasladar sin ocasionar daños a los mismos, porque forman parte de una unidad o están anclados, y que son objeto de proyectos.
BIEN INMUEBLE POR DESTINO: Los bienes muebles incorporados o adheridos a un inmueble, como esculturas, tallas o pintura mural, que se consideran parte de la arquitectura del inmueble.
BIEN MUEBLE: Objetos o mercancías cuya vida útil es mayor a un año y son susceptibles de ser trasladados de un lugar a otro sin alterar su forma ni su esencia; están incluidos todos aquellos que forman parte del patrimonio de un espacio cultural.
BIENES MUEBLES CULTURALES: Esculturas, fuentes, conjuntos monumentales y mobiliario urbano, generalmente de ornato, que poseen características estéticas o históricas relevantes.
 
BIENES CULTURALES: Objetos de creación individual o colectiva materializada en un soporte tangible, cuyo consumo es potencialmente masivo, aunque supone una experiencia estética individual.
CATALOGACIÓN DE BIENES CULTURALES: Herramienta técnica o académica que facilita identificar y documentar amplia y detalladamente los bienes culturales, con la intervención de personal capacitado y bajo normas o reglas de integración y estructuración de la información que permiten reconocer la naturaleza y el valor artístico, arqueológico, paleontológico o histórico de los bienes. Constituye un insumo para la inscripción de bienes culturales. Se fundamenta en el artículo 2o., fracciones XIV y XV de la Ley Orgánica del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
CONSERVACIÓN: Conjunto de operaciones interdisciplinarias cuya finalidad es evitar el deterioro del patrimonio cultural tangible y garantizar su salvaguardia para transmitirlo a las generaciones futuras con toda la riqueza de su autenticidad. Se integra de acciones preventivas, curativas y de restauración.
CONTENIDOS CULTURALES: Aquellas expresiones, símbolos, saberes, relatos, valores y emociones que forman parte de una cultura y que se transmiten a través de diferentes medios para ser compartidos con una comunidad o el público en general. Son mensajes cargados de sentido cultural que comunican una visión del mundo, una identidad, una memoria o una experiencia colectiva. Pueden venir en forma de textos, imágenes, sonidos, gestos, rituales, objetos o experiencias.
CREADORES(AS): Personas que realizan una obra con una finalidad estética o comunicativa, mediante la cual se expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos recursos y vehículos de expresión.
CULTURA: "En su sentido más amplio, la cultura puede considerarse actualmente como el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o un grupo social. Ella engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales al ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias". (Fuente: "Declaración de México sobre las políticas culturales", Conferencia Mundial sobre las Políticas Culturales, UNESCO, 1982.)
CULTURA COMO BIEN PÚBLICO NACIONAL: Concepto que reconoce la cultura como un recurso compartido por toda la sociedad, con valor fundamental para el desarrollo colectivo, la identidad nacional y la cohesión social. Como bien público, debe ser accesible para toda la población sin limitaciones sociales o regionales, requiere protección y fomento estatal, y refleja la pluralidad de expresiones culturales (indígenas, afrodescendientes, rurales, urbanas) como patrimonio nacional que beneficia al conjunto de la sociedad.
CULTURAS VIVAS: Las expresiones culturales que las comunidades mantienen activas, recrean y transmiten en su vida cotidiana, reflejando identidades, saberes y valores en constante transformación. Se vinculan al territorio, se adaptan al cambio y son motor de participación, memoria y cohesión social.
CURSO DE CAPACITACIÓN O ACTUALIZACIÓN: Estudios impartidos por especialistas para la capacitación o actualización de conocimientos dirigidos a docentes, gestores y promotores culturales, artistas y en general a todos los trabajadores de la cultura, sean hombres o mujeres, con el propósito de mejorar las acciones y servicios culturales que se prestan a la población.
DERECHOS CULTURALES: De acuerdo con el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Adoptada y Proclamada por la Asamblea General en su Resolución 217 A (III, del 10 de diciembre de 1948):
Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
Por su parte, la Ley General de Cultura y Derechos Culturales de México, publicada en el "Diario Oficial de la Federación", el 19 de junio de 2017, establece:
Artículo 11. Todos los habitantes tienen los siguientes derechos culturales:
I. Acceder a la cultura y al disfrute de los bienes y servicios que presta el Estado en la materia;
II. Procurar el acceso al conocimiento y a la información del patrimonio material e inmaterial de las culturas que se han desarrollado y desarrollan en el territorio nacional y de la cultura de otras comunidades, pueblos y naciones;
III. Elegir libremente una o más identidades culturales;
IV. Pertenecer a una o más comunidades culturales;
V. Participar de manera activa y creativa en la cultura;
VI. Disfrutar de las manifestaciones culturales de su preferencia;
VII. Comunicarse y expresar sus ideas en la lengua o idioma de su elección;
VIII. Disfrutar de la protección por parte del Estado mexicano de los intereses morales y patrimoniales que les correspondan por razón de sus derechos de propiedad intelectual, así como de las producciones artísticas, literarias o culturales de las que sean autores, de conformidad con la legislación aplicable en la materia; la obra plástica y escultórica de los creadores, estará protegida y reconocida exclusivamente en los términos de la Ley Federal del Derecho de Autor.
IX. Utilizar las tecnologías de la información y las comunicaciones para el ejercicio de los derechos culturales, y
X. Los demás que en la materia se establezcan en la Constitución, en los tratados internacionales de los que el Estado mexicano sea parte y en otras leyes.
DESARROLLO CULTURAL: Proceso a través del cual individuos, grupos y comunidades amplían sus oportunidades de acceso, creación, consumo, transmisión y apropiación de bienes y servicios culturales, en condiciones de libertad efectiva.
DIFUSIÓN CULTURAL: Conjunto de acciones que permite poner a disposición de la población los diversos hechos culturales para que sean disfrutados, apreciados y valorados.
DIVERSIDAD CULTURAL: Riqueza, fruto del conocimiento, reconocimiento y valoración de la interacción cultural de las diferentes prácticas, expresiones y manifestaciones de la cultura que coexisten en el territorio nacional y que dan cuenta de la diversidad étnica y lingüística que caracteriza a la nación y que representa una fuente de intercambios, innovación y creatividad. La UNESCO la considera patrimonio común de la humanidad.
DOTAR DE VIDA A LA INFRAESTRUCTURA CULTURAL: Proyectos para efectuar acciones de programación cultural que se pueden destinar al pago de talleristas y gastos de producción, con el propósito de realizar actividades culturales cuyo objetivo sea revitalizar la infraestructura ya existente en todo el país y evitar su subutilización.
EDUCACIÓN ARTÍSTICA Y CULTURAL: Conjunto de fines, contenidos, metodologías y sistemas estructurados de conocimiento cuyo propósito es la formación de individuos con habilidades, destrezas, técnicas, saberes, capacidades (estéticas, expresivas y creativas) y valores, a partir de los lenguajes artísticos y para atender las tareas de preservación, investigación y difusión del patrimonio cultural. Incluye también los aspectos de capacitación dirigidos a artistas, gestores y promotores culturales, trabajadores de la cultura y docentes, sean hombres o mujeres, con la finalidad de profesionalizar sus labores.
ESPACIO PÚBLICO: Es todo lugar de acceso libre y común para la población, donde cualquier persona puede transitar, encontrarse, expresarse o realizar actividades cotidianas. No pertenece a un individuo, sino a toda la sociedad, y su función principal es promover la convivencia y el derecho a un determinado territorio.
EQUIPAMIENTO: Adquisición o modernización del equipo herramental y mobiliario, para hacer más funcionales los servicios y actividades culturales a las que está destinado el espacio cultural.
ESTÍMULOS: Apoyo de carácter económico o en especie que se otorga a los creadores, hombres, mujeres o colectivos, y tiene el objetivo de coadyuvar al desarrollo de algún proyecto artístico o cultural, o apoyar su desarrollo y profesionalización. El beneficiario o la beneficiaria se compromete a entregar periódicamente avances de sus proyectos, así como los resultados finales.
ESTÍMULOS FISCALES QUE SE OPERAN A TRAVÉS DE UN COMITÉ INTERINSTITUCIONAL: Son aquellos que se autorizan a través de un grupo colegiado de Dependencias y/o Instituciones, mediante los cuales se permite a los particulares (personas físicas y morales) aportar recursos a un proyecto de inversión y disminuir el monto de su aportación del pago de su impuesto sobre la renta. En el Sector Cultura, los estímulos fiscales que existen son EFICINE y EFIARTES. (https://www.estimulosfiscales.hacienda.gob.mx)
EXPOSICIÓN: Conjunto de elementos y documentos ordenados para evocar conceptos. Facilitan la visualización interpretativa de hechos ausentes que pretenden argumentar o representar una idea, un hecho, una autora, un autor o una experiencia.
EXPOSICIONES TEMPORALES E ITINERANTES: Comprenden la presentación de muestras y exhibiciones de arte y patrimonio, con una temporalidad específica; se llevan a cabo no solo en espacios museales, sino que también se montan en espacios alternativos, como casas de cultura, galerías, centros culturales, entre otros.
IDENTIDAD CULTURAL: Es el conjunto de valores, creencias, costumbres, lenguas, expresiones artísticas, símbolos y formas de vida que definen a un grupo humano y le dan un sentido de pertenencia y continuidad en el tiempo.
INDUSTRIAS CULTURALES Y CREATIVAS (ICC): son aquellos sectores de la economía que generan valor a partir de la creatividad, el conocimiento y el talento. Su materia prima principal es la cultura, la identidad, las ideas y la imaginación. Las ICC no solo generan empleo y riqueza, sino que también son motores de transformación social, identidad colectiva y expresión individual.
INFRAESTRUCTURA CULTURAL: La conforman los inmuebles que dan cabida a las múltiples y diversas expresiones y servicios artísticos y culturales del país; requieren (por sus propias características) espacios que de manera natural originen procesos de crecimiento e impacto social (bibliotecas, museos, teatros, casas de cultura, centros culturales, librerías, salas cinematográficas, entre otros).
INVENTARIO: Instrumento administrativo que contiene la información necesaria sobre las características físicas de los bienes patrimoniales que se encuentran bajo control único y directo de las instituciones culturales, y están custodiados y resguardados en sus museos, almacenes, talleres o laboratorios, para su cuantificación e identificación. Implica los procesos de identificación y numeración de cada uno de los objetos de una colección, donde se integran una serie de datos básicos acerca de los mismos: nombre, artista o productor (hombre o mujer), técnica con la que está hecho, lugar de origen y fecha, entre otros.
INVESTIGACIÓN: Ejecución del conjunto de métodos, procedimientos y técnicas utilizados para desarrollar y generar conocimientos, explicaciones y comprensión científica y filosófica de problemas y fenómenos relacionados con la protección, conservación y recuperación del patrimonio, así como con los procesos de creación, transmisión y desarrollo de nuevas propuestas artísticas y culturales.
LIBRERÍA: Comercio que se dedica a la venta de libros. Puede mantener una estantería abierta para que el público tenga la posibilidad de explorar los contenidos, e incluso puede contar con pequeñas salas para la lectura de materiales. Solo se consideran las que poseen instalaciones físicas; no se incluyen en este rubro las librerías virtuales (venta por internet).
MANIFESTACIONES CULTURALES: Son los elementos materiales e inmateriales pretéritos y actuales, inherentes a la historia, arte, tradiciones, prácticas y conocimientos que identifican a grupos, pueblos y comunidades que integran la nación, elementos que las personas, de manera individual o colectiva, reconocen como propios por el valor y significado que les aporta en términos de su identidad, formación, integridad y dignidad cultural, y a las que tienen el pleno derecho de acceder, participar, practicar y disfrutar de manera activa y creativa (Ley General de Cultura y Derechos Culturales, artículo 3).
MANTENIMIENTO: Conjunto de operaciones permanentes cuya finalidad es conservar la consistencia física de los bienes e infraestructura culturales, evitando que las agresiones antropogénicas, físicas, químicas y/o biológicas aumenten en demérito de los bienes.
MANUALIDAD: Debe entenderse como aquel objeto o producto que es el resultado de un proceso de transformación manual o semi industrializado, a partir de una materia prima procesada o prefabricada. Tanto las técnicas, como la misma actividad, no tienen una identidad de tradición cultural comunitaria y se pierden en el tiempo, tornándose en una labor temporal marcada por las modas y practicada a nivel individual o familiar. La creatividad en las manualidades alcanza importantes valores estéticos en el dominio de la transformación técnica y la ornamentación, pero estos adolecen de valores simbólicos e ideológicos de la sociedad que los crea. La calidad de las manualidades es tan variable como la de las artesanías: existen desde productos muy sencillos hasta muy elaborados en cuanto a formas, diseños y decoraciones. Contraria a la tradición artesanal, las manualidades se rigen en los tiempos presentes y tienden a la estandarización de su producción con los fenómenos de la globalización y la cultura de masas. (Grupo Impulsor de Artesanía y Manualidad. - Antrop. Marta Turok. Antrop. Luz Elena Arroyo Antrop. Arturo Gómez. Arq. Nelly Hernández. y Arq. René Carrillo, en FONART, Manual de Diferenciación entre artesanía y manualidad.)
MUSEO: Institución que custodia, preserva, adquiere, cataloga, investiga y exhibe diversos materiales naturales, artísticos, históricos, científicos, arqueológicos, paleontológicos, tecnológicos, multimedia, entre otros, con el objeto de dar a conocer y promover la reflexión y el análisis sobre distintos aspectos de la humanidad, sus manifestaciones artísticas, cultura, memorias, conocimientos, creencias, interacciones y relaciones con el medio ambiente.
PATRIMONIO BIOCULTURAL: "El patrimonio biocultural es el conocimiento y prácticas ecológicas locales, la riqueza biológica asociada (ecosistemas, especies y diversidad genética), la formación de rasgos de paisaje y paisajes culturales, así como la herencia, memoria y prácticas vivas de los ambientes manejados o construidos". (Lindholm, K.J., and A. Ekbiom. 2019. A framework for exploring and managing biocultural heritage. Anthropocene. 25: 100195, https://www.biodiversidad.gob.mx/diversidad/patrimonio-biocultural
PATRIMONIO CULTURAL: Bienes que forjan una identidad colectiva a partir de la relación del objeto con integrantes de una comunidad, de una región o de un país. Ponderan las expresiones distintivas, sean de carácter material o inmaterial, las cuales son heredadas, adquiridas o apropiadas.
PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL: Con base en la Convención del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO de 2003, se entiende por patrimonio cultural inmaterial los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas, junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes y que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural. Se transmite de generación en generación, y es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad, y contribuyendo así a promover el respeto a la diversidad cultural y la creatividad humana.
PORTADOR: Miembro de una comunidad que reconozca, reproduzca, transmita, transforme, cree y forme cierta cultura en y para una comunidad. Personas que a través de sus experiencias de vida guardan los conocimientos, saberes y técnicas propias de las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial, cumpliendo así un papel importante en la práctica y continuidad de tales manifestaciones.
PREMIO OTORGADO: Incentivos de tipo económico o en especie que buscan robustecer algún tipo de manifestación, disciplina o práctica artística o cultural, a través de una convocatoria para participar en una competencia con bases definidas.
PRODUCCIÓN EDITORIAL EN COEDICIÓN EN FORMATO IMPRESO: Conjunto de títulos publicados en soporte de papel, con la participación de dos o más empresas o instituciones.
PRODUCCIÓN EDITORIAL PROPIA EN FORMATO ELECTRÓNICO: Conjunto de títulos publicados, de los cuales la institución o editorial posee los derechos, cuyo mecanismo primario de distribución y soporte primario de lectura están basados en la tecnología digital. Puede ser un e-book, un PDF, un sitio online (en línea), entre otros.
PRODUCCIÓN EDITORIAL PROPIA EN FORMATO IMPRESO: Conjunto de títulos publicados en soporte de papel, de los cuales la institución o editorial posee los derechos.
PRODUCTO HÍBRIDO: Es el producto que conserva rasgos de identidad, resultado de una mezcla de técnicas, materiales, decoraciones y reinterpretaciones simbólicas en objetos hechos con procesos artesanales que combinan aspectos del dinamismo cultural y la globalización, pero no llegan a consolidarse como productos culturales comunitarios. Una de sus características principales es la mezcla de elementos provenientes de distinta naturaleza, tanto de artesanía como de manualidad, en tal cantidad o de tal manera que no pertenecen ya a ninguno de ellos y forman una nueva categoría. En algunos casos su proceso evolutivo llega a configurarse como tradición artesanal. (Grupo Impulsor de Artesanía y Manualidad. - Antrop. Marta Turok. Antrop. Luz Elena Arroyo Antrop. Arturo Gómez. Arq. Nelly Hernández. y Arq. René Carrillo, en FONART, Manual de Diferenciación entre artesanía y manualidad.)
PROMOCIÓN CULTURAL: Conjunto de acciones destinadas a propiciar o generar las condiciones para que los hechos culturales se produzcan.
PROTECCIÓN: Conjunto de acciones académicas, técnicas y legales que promueven la investigación, identificación (inventarios, catálogos y registros), conservación, resguardo, recuperación y difusión de los bienes culturales.
PROTECCIÓN LEGAL: Conjunto de acciones jurídicas para el resguardo de los bienes patrimoniales a partir de ordenamientos, como leyes, tratados y decretos.
PROTECCIÓN TÉCNICA: Conjunto de procedimientos técnicos que permiten resguardar la integridad física o material de los bienes patrimoniales.
RECONOCIMIENTOS: Son los mecanismos por medio de los cuales se condecora públicamente la trayectoria, logros y obras de creadores y académicos, hombres y mujeres. No siempre son de índole económica y en ocasiones revisten la modalidad de homenajes. Algunos de los mecanismos establecidos para su otorgamiento son el Premio Nacional de Artes y Literatura, el Sistema Nacional de Creadores de Arte y las medallas Bellas Artes.
RED NACIONAL DE BIBLIOTECAS PÚBLICAS: Conjunto de bibliotecas de los tres órdenes de gobierno articuladas bajo políticas comunes de selección, conservación, inventario, registro, catalogación y clasificación de acervos de libros, con base en acuerdos o convenios de colaboración para la prestación de los servicios bibliotecarios. (Con base en la Ley General de Bibliotecas publicada en el Diario Oficial de la Federación, 1 de junio de 2021.)
REGISTRO: Es la inscripción de oficio o a petición de la parte interesada de los bienes culturales y zonas reconocidos como monumentos artísticos, arqueológicos o históricos en el Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos dependientes del INAH o el Registro Público de Monumentos y Zonas Artísticos dependientes del INBAL, en los términos del capítulo II de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. La declaración de que un bien inmueble es monumento deberá inscribirse además en el Registro Público de la Propiedad de su jurisdicción.
REHABILITACIÓN: Mejoramiento del espacio ya existente para recuperar u optimizar sus funciones y condiciones de suficiencia.
REMODELACIÓN: Reforma, modificación o adaptación del espacio con el fin de adecuarlo a nuevas o más actividades artísticas y culturales.
SALVAGUARDIA DEL PATRIMONIO CULTURAL INMATERIAL: Medidas encaminadas a garantizar la viabilidad del Patrimonio Cultural Inmaterial; comprende la identificación, documentación, investigación, preservación, protección, promoción, valorización, transmisión y revitalización de este patrimonio en sus distintos aspectos.
SERVICIOS BIBLIOTECARIOS: Conjunto de actividades desarrolladas en una biblioteca, con el fin de facilitar y promover la disponibilidad y el acceso a la información y a la cultura con estándares de calidad, pertinencia y oportunidad. (Con base en la Ley General de Bibliotecas publicada en el Diario Oficial de la Federación, 1 de junio de 2021.)
TIRAJE DE LIBRO: Número de ejemplares producidos de un título.
USUARIOS(AS) DE SERVICIOS BIBLIOTECARIOS: Conjunto de personas que acceden a los servicios de consulta y préstamo en sala o a domicilio en bibliotecas y centros de documentación.
YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO: (También denominado asentamiento, zona o sitio arqueológico.) Es una concentración de restos arqueológicos -materiales, estructuras y restos medioambientales- en el que se puede encontrar una concentración de restos de actividad humana y está constituido por la presencia de artefactos, elementos estructurales, suelos de ocupación y otra serie de anomalías. Estos restos se pueden encontrar mediante una mera prospección de superficie, o si el asentamiento ha sido enterrado con una prospección de subsuelo. (Fuente: http://inahchihuahua.gob.mx/sections.pl?id=24)
ZONA ARQUEOLÓGICA ABIERTA AL PÚBLICO: Área que comprende varios bienes muebles e inmuebles, producto de culturas anteriores al establecimiento de la cultura hispánica en el territorio nacional, así como los restos humanos, de flora y fauna relacionados con aquellas. Estas zonas cuentan con instalaciones para la atención de visitantes y se encuentran bajo custodia del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
ZONA PALEONTOLÓGICA: "Aquellas extensiones de territorio en las que se localicen depósitos de fósiles, cuyas aplicaciones de carácter biogeográfico, estratigráfico o tafonómico, así como su valor histórico, científico y educativo, las haga susceptibles de salvaguarda y conservación y, por ello, se tutelen bajo el régimen de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos". (Fuente: "Glosario de términos empleados en el Consejo de Paleontología, INAH", documento aprobado en segunda sesión ordinaria, 23 de marzo de 2018.)
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1     Los detalles de las mesas temáticas de participación ciudadana, así como los videos de los eventos, están disponibles en la siguiente dirección: https://pnc2025-2030.cultura.gob.mx/